Pepet el Anacoreta

Bellísimas narraciones y opiniones de la vida de Pepet.

Thursday, March 30, 2006

La extranjera

Es verdad que la inspiración a veces falta así que aquí va un cuento extractado de una realidad que hace poco supe de primera mano. (y que me regaló un momento de placer enorme a decir verdad)
Me llevó a cuestionarme que es realmente ser infiel y me tranquilizó en sus conclusiones.


Ella me miró fijamente y comenzó su discurso. Logró seducirme con sus ojos claros y grandes y pude contar sus pecas por primera vez en la vida:

"¿Qué es la infidelidad? Una traición al amor talvez. Pero de ser así es condición previa y necesaria que haya habido amor por tanto en mi caso ciertamente me eximo de ser considerada la mujer infiel que toma el papel de mala del cuento.
Cuando conocí a Alberto me pareció un tipo interesante para sus años, pues en el fondo aunque haya tenido una aventura con él no deja de tener los suficientes como para ser mi padre. Hablaba mucho y se reía de manera llana, lo cual para mi alicaída condición era un pequeño y dulce jarabe que calmaba las heridas que dejó mi ex al abandonarme con mi hijo.
El viejo era un buen hombre y me pareció ideal por sus contactos con mucha gente del mundillo de la farándula de medio pelo y pseudointelectuales de moda. Para mí significó un perfecto trampolín para que una mujer dedicada a la pintura y que jamás había vendido algo en más de $30.000, pudiera hacerse parcialmente famosa y así subsistir.
Obviamente nunca lo quise, a lo más me encariñé con él y su gusto por los perros y peces de colores. Me enternecía también su afán por verse joven, situación que se incrementó al momento de estar juntos y cuando empezó con el asunto de los celos. Usaba productos de belleza y peinaba cuidadosamente los pocos pelos que le quedaban, dejando un poco más largos de lo socialmente correcto aquello que aun poblaba su cráneo. Su aspecto no era malo y seguramente era mejor que el de muchos de su edad pero al fin y al cabo me doblaba en edad y eso se siente poderosamente cuando recuperas la autoestima femenina y comienzas a atraer miradas nuevamente. El viejo Alberto como lo llamaba mi hijo me tendió una mano y yo la cogí, sabiendo el precio de aquello.
Al principio fue sólo ir a cenar con él y pasearme como un trofeo. Ahí se pavoneaba de poder poseer una "novia" joven y llena de vida a la cual era capaz de mantener y hacer regalos caros.
Para mí el mejor regalo fue la posibilidad de conocer gente que me abrió puertas a galerías y medios masivos.
También debí conocer a gente de superficialidad absoluta y de pronto vi que la fachada de reflexivo y emocional que tenía Alberto se caía a pedazos cuando otro hombre me miraba y los golfos de sus hijos de uno de esos matrimonios frustrados, me desnudaban con la mirada apenas aparecía yo por su casa.
Nuestra primera vez en la cama fue para celebrar mi exposición en Alonso de Córdova. Fue todo un éxito y vendí 8 cuadros dejando varios más bien encaminados y un par de encargos a futuro. Alberto dijo que nunca vió vender tan caras unas líneas horizontales sobre un lienzo.
En público alababa mi arte pero en privado me hacía sentir que dependía de él y que nada volvería a ser igual si lo dejaba.
Me sentía como una "extranjera" porque vivía en una tierra extraña sin reglas claras, era como aquella vez en la fila de extranjería en Francia cuando me miraban raro por mi acento tan "sauvage". Era eso de tener un buen nivel de vida como en París; pero dependiendo de mi exotismo y mi juventud. Era una extranjera en mi propio departamento que el buscó para mí en el barrio el Golf.
El juego de "nadie te amará como yo" pareció real al principio, pero en la medida que sanaban mis heridas el mundo se comenzaba a inclinar frente a mis encantos y obras.
No puedo negar que su experiencia me sirvió muchísimo y me hizo recuperar la fe en mí misma pero todo cambiaba en la intimidad donde debí fingir tantas veces.
Ciertamente que un hombre de su edad puede tener una mayor tranquilidad a la hora del amor y sabe más de preámbulos, pero en la capacidad y deseo se nota la diferencia con la pasión que no sobrepasa los 30.
Alberto pronto intentó ligarme a espacios que el dominaba y me exponía a gente que me repetía una y otra vez lo que el hacía por mí. Entonces apareció Rodrigo.
Un tipo inteligente y bello. Lleno de vida y deseo y que supo mostrarme que es lo que yo verdaderamente necesitaba: juventud tan palpable como la mía.
Por eso al evaluar en que estaba mi vida descubrí que no amaba a Alberto y por tanto que no existía infidelidad.
Yo le estaba agradecida, pero al mismo tiempo su inseguridad dada por los años me hizo pagar un precio alto de presiones y celos constantes; así que al fin sentí una pequeña cuota de venganza y liberación."
Al terminar de contar sus pecas me propuso que saliéramos juntos; yo sabía que ya no tenía problema en seguir engañando al viejo y que de seguro a su hijo le gustaría más jugar Play station conmigo que escuchar las historias de los 70 de Alberto.
Como todo hombre joven que sabe que es lo que desea la miré de arriba a abajo y le ofrecí ir a mi departamento. Ella dejaba de ser extranjera y seguía sin ser infiel.

Friday, March 24, 2006

Regreso de las Fallas 1ª parte.


El regreso ha sido duro después de una experiencia tan intensa como las fallas de Valencia. Una ciudad de un millón de habitantes ve doblada su población por espacio de 3 dias y el lugar se transforma en una locura de calles cortadas miles de personas moviéndose de un lado para otro, aglomeraciones en los lugares de espectáculos pirotécnicos y en las fallas mismas.
Y como tuve la suerte de ir con amigos valencianos la posibilidad de vivir desde dentro la vida de un casal de falla y estar en los lugares adecuados fue simplemente notable.
Para aclarar más la historia diré que esta fiesta se remonta al siglo XVIII y se trataba de colgar de las ventanas un muñeco(ninot) el cual representaba algún personaje sobre el cual se quería hacer una crítica o burla. El ninot era quemado y como se prohibió por los peligros la quema (cremà) cerca de las casas, se comenzó a hacer en cruces de calles y en plazas. Con el tiempo fueron creciendo en tamaño y de construcciones hechas de desechos de las casas, ropa vieja y materiales en desuso de los carpinteros se han transformado en hermosos monumentos de madera, cartón poliuretano y coloridos vistosos que han llevado a inversiones de hasta 600.000 euros y alturas de hasta 30 metros. (que este año fue la ganadora, falla de nou campanar)
La fiesta se inicia el primer domingo de marzo con la cridà o invitación de la fallera mayor desde la Torre de Serranos para el inicio de las fiestas. Durante la semana de fallas a las 14:00 hrs se hace la mascletà donde selanzan miles de Masclets, un tipo de cohete que genera mucho ruido y que al alcanzar las cifras de entre 500 kilos y una tonelada de polvora lanzada en 7 minutos provocan que la tierra retumbe y que uno se ensordezca por algunos segundos. Para muchos es sólo ruido pero un escucha atenta permite hallar los ritmos y la musicalidad del espectáculo.
Durante la semana de fallas se hace una tradicional corrida de toros que este año estuvo estupenda y que incluso se indultó a un toro por su buen desempeño, ya contaré mi fascinación por la tauromaquia.
El dia 15 de marzo se realizó la plantà que consiste en la colocación de las fallas y sus ninots de monumentales proporciones y ya se empieza a vivir ese ambiente genial de vida nocturana y color. Las fallas son visitables entre los dias 15 al 19 y tras la "nit del foc" donde se hace el espectáculo pirotécnico más grande de Europa se procede a quemar las fallas que tanto esfuerzo y dinero han suscitado. Durante todo el día desde las 7 am que se hace la "despertà" todo el mundo lanza petardos y fuegos artificiales por las calles sacando al pirotécnico (o pirómano) frustrado que muchos llevamos dentro. Un año más salí a lanzar los más temibles masclets valencianos que exigen espacios de 15 metros para ser lanzados con seguridad (aunque jamás lo hagamos con más de 5 metros de espacio.
Es un proceso al principio extraño que me dejó con cierta nostalgia pero que me ha llevado a entender finalmente la forma que viven los valencianos el concepto de fiesta: es en el fondo la mejor forma de utilizar la pólvora, es saber reírse de la vida y criticar con acidez, arte y poesía a las convenciones sociales y al final quemarlo todo para renacer al día siguiente y pensar en la fiesta que viene.
Y es probablemente en la falla de barrio, la que no es monumental donde está la más dura crítica y al mismo tiempo la mayor diversión para todos, porque esa es la esencia el saber mirar con risas aquello que nos molesta.
Ya contaré los espectacular de otros detalles y de mi nueva amiga fallera que probablemente sea fuente de inspiración para este anacoreta que detesta el exceso y la falta de austeridad. Los ahorros que puedo hacer con mis becas que pagan todos los chilenos con sus impuestos me ha permitido de nuevo vivir algo hermoso, así que después de todo gracias a ustedes también de parte mía y de mi nueva amiga valenciana.

Sunday, March 12, 2006

Próxima semana: las Fallas de Valencia.


Las cosas con mis amigos y su particular forma de diversión ya han sido aclaradas y llegamos a un cierto acuerdo que puede resultar interesante para todos. Sobre todo tomando en cuenta que hay varios capaces de divertir al mundo con sus comentarios. Los mails que me llegaron hablando de cierta dureza del post anterior se agradecen y como ya saben la pluma es más fuerte que la espada.
En cuanto a mí sólo debo decir que estas fechas me agradan. El invierno comienza retirarse de Madrid y las temperaturas mejoran. Por supuesto que aun aparecen resabios de lluvias y no me extrañaría que haya todavía alguna de esas extrañas nevadas estertóricas del fin del invierno.
Pero ya se pueden ver los cerezos y los ciruelos con algunas flores. Pocas naranjas en Andalucía y el ciclo de los azahares comienza otra vez. Ya han pasado los carnavales de Cádiz y el resto de España y Castilla se llena del ambiente austero de cuaresma y Semana Santa.
Mi vida se despereza y dejo atrás una etapa que al final me dejó un poco hastiado.
Ahora Cristina resulta una compañía grata que estoy descubriendo en sus fases de pareja, pero que aún no logra ese efecto de enamoramiento que no he vuelto a vivir desde los 14 años.

Como todos deben saber una de las fiestas más importantes de España son las Fallas de Valencia y este año como todos los anteriores que estoy en la península volveré a gozar del ruido de las mascletàs, la visión maravillosa de la nit del foc, la cremá y el ambiente de las calles en fiesta, esa que en su origen pagano rompe la quietud de la Cuaresma desatando al fuego y a don Carnal en medio de un pequeño Pandemonium de varios días. Bajo la supuesta invocación de San Josep el 19 de Marzo se vive el desenfreno de una fiesta que por suerte Hemminway no retrató como los sanfermines, pues de lo contrario la llegada de cientos de miles de turistas complicaría aun más los desplazamientos en una ciudad que se llena de gente; eso sin contar con los desmanes deplorables tan propios de los anglosajones en juerga.
Una vez más estarán los toros que tanto me gustan con la "sangre y arena" de Blasco Ibáñez, la muerte, el fuego, la sangre, el riesgo y al fin la vida misma. Los enormes montajes de las fallas con los ninots que serán consumidos por el fuego, la música que hace despertar los corazones mientras Valencia se ríe.
Las falleras vestidas con los trajes típicos hacen bellísimo el entorno y la Senyera, la bandera que no se incina ante nada, flamea en los edificios y se vislumbra sobre sus pechos. Nada me dice que no pudiera sentir el llamado del fuego con una de estas delicadas mujeres y me mezcle con el mar de luces que portan sobre sus formas las valencianas.
La dulce asturiana no acostumbrada a la locura mediterránea se queda en Madrid y yo parto con el deseo de quemar los malos momentos.
Y sacando de mi alma al pirotécnico (sino pirómano) que se frustra en medio de libros y poemas espero ansioso escuchar las frases de la llengua hermosa que nutre a Valencia y así vestido con el blusón negro de la huerta y el pañuelo
gritar los vítores tras anuncio de la fallera mayor: "¡¡¡Senyor Pirotècnic, pot començar la mascletà!!!"

Thursday, March 09, 2006

Confusión y placer.


El arte de confundir es una cadena que se ata a los torpes.
Tanto es así, que algunos se creen protagonistas de un sainete
donde reflexionan en torno a sus capacidades y supuestos saberes,
así creen haber descubierto claves y resuelto silogismos,
pero al fin sólo han sido las marionetas de trapo,
o más bien, los payasos de un circo muy pobre.

La forma más sútil es la dejar supuestos rastros,
la de comprar letras y frases
para hacer que el otro se sienta astuto
en el medio de la arena y el barro.

El arte de jugar con otros es una tertulia interminable,
un dulce trago de oporto mirando fluír el Tejo desde las janelas verdes.
Se mide su intensidad en la cantidad de orgullo
que logras poner en los otros
y que, al fin, te da cierto prestigio
como un verdadero estudioso
del comportamiento de los tontos.

A veces cuando pienso en la confusión
me acuerdo de los fracasados en la vida.
Esos que a diferencia de los grandes
ni siquiera saben como escribir desgracias urbanas,
ni tampoco contar hijos en la niebla;
hombres abandonados por sus mujeres
y que ahora crían gatos y computadores para soportar el hastío,
para aguantar el desgarro y el aburrimiento
que produce estar vivo y ser dueño
de una familia agrietada y un pasado que no deseas
para aquellos que amas.

El arte de reír gracias al resto es un extraño pasatiempo,
que los ilusos miran con desdén
y los que se creen experimentados sienten como amenaza.
Bello placer que ahuyenta a los supuestos sabios
descubriendo quien se ha quedado solo,
inmovilizado entre polillas y recuerdos fatuos.
Su enseñanza requiere de alumnos aventajados
y no de burdos aprendices de técnicas publicitarias
o de rudimentos de filosofía barata con frases que suenan bonitas.
El arte siempre será para unos pocos
siempre estará confinado a los ganadores y los ricos,
siempre será tocado por manos blancas.
Y al final engañará a los pobres y a los iletrados
porque no están preparados para su ejercicio y su gozo.

Tuesday, March 07, 2006


Por suerte no tuve que llegar a hacer demasiados inventos para lograr conseguir que mi estimada ex se retirara de mi vida. Tras una conversación abierta y en la cual le expuse que luego de nuestro regreso las cosas no habían mejorado para mí, pese a sus sensuales esfuerzos, le dije que por mi parte daba por terminada nuestra relación y que esperaba que lo entendiera. Como es habitual en ella, se mostró muy digna y dijo comprenderlo bien. Sin embargo comenzó a demostrar cierta incomodidad cuando me preguntó que si no creía que sería bueno darnos más tiempo y yo en vez de decir las cosas con diplomacia simplemente respondí con un "No".
De ahi en adelante la conversación se volvió algo más ácida y el resultado final fue que me vi obligado a expresarle que ya no parecía excitante nuestra vida sexual y que la rutina me agotó.
Fue como si hubiera dicho las palabras de un grimorio con el cual los demonios fueron convocados al hermoso Café de la Ópera donde, después de ver el Elixir de Amor de Donizetti, me encontré con una mirada de furia y los leves cambios de rubicundez facial, dilatación de las pupilas y sudoración de manos que la ira provocaba en Rosario.
Me preguntó si había otra mujer de por medio ante lo cual con la mejor de mis sonrisas y dejando mis manos quietas y mi mirada fija respondí con la tranquilidad que un hombre debe tener en estos momentos:
- Por supuesto que no cariño, a ti no te haría algo así.-
- Yo pensé incluso que habría algo con mi hermana.-
- Tu hermana, quiere hacer una mala copia de tu vida, pero en esa copia yo no estoy incluido.-
- ¿Y no crees que haya algo que podamos hacer?, para que esto no se acabe.-
- No.-
- No...¿y eso es todo?.-
- Es todo.-

Pese a su esfuerzo por mantener la tranquilidad pude ver como se asomaba "una furtiva lagrima" de sus ojos. Sólo fue eso y para evitar escenas complicadas no le permití el último abrazo y esas cursilerías de telenovela que no sé porqué a tantas mujeres les gustan, pese a que las estás despachando de tu vida.
La ópera esta vez, contrario al argumento de nuestro querido belcantista, no tuvo final feliz para ella. Caminé iluminado por las luces del Palacio Real y la Almudena rumbo a la casa de Cristina. Fueron varios meses de pasarlo bien con mi ex, pero un hombre no se queda enfrascado en pasados amorosos, así que tras los habituales escasos minutos de culpa ya era nuevamente yo, el que vive tranquilo y olvida rápido como casi todo ser de sexo masculino, el que iba por otra nueva mujer a disfrutar de ella hasta que el destino o su propia voluntad decidan otra cosa.