Pepet el Anacoreta

Bellísimas narraciones y opiniones de la vida de Pepet.

Friday, December 30, 2005

El renacimiento de Lucia: Cuento para un arquitecto.


A petición de Fulvio Ghiberti, pensando en tu amor por la arquitectura renacentista de Mantua.


Lucia Belsogni sabía que su esposo tenía una amante, del mismo modo sabía que Jacopo admiraba la belleza, la cual era probablemente el motivo de su matrimonio. Pero los años habían restado parte de esa piel suave y brazos blancos y firmes como el mármol. Ya no poseía el rostro perfecto de la mujer más admirada de Mantova como fue algún día. Pensaba en esas muchas noches que cenaba sola, en cómo sería la amante de su esposo, en cuan bellas serían sus manos y cuan etéreo su roce en las caricias. Se preguntaba si sería parecida a esas imágenes de Helena de Troya que su marido, el mecenas Fiesco, miraba con dulzura y fascinación.
Mientras se refelejaba en el espejo tocaba las arrugas que aparecían amenazando su futuro y sabía que Jacopo estaría recorriendo con sus dedos un rostro juvenil y quizás más hermoso que el suyo en noches más claras que las de ella.
Jacopo era capaz de gastar fortunas por poseer belleza. Así alimentó a pintores y arquitectos los cuales se fueron de Mantova gordos y enriquecidos con el oro del mercader. Financió edificios sólo por ver puesta en práctica la teoría de los modernos arquitectos que hacían renacer las obras de los clásicos griegos y romanos. Pese a la inmensa riqueza, que como buen mercader genovés había reunido Fiesco, pasaron varias dificultades económicas cuando tuvieron que costear la villa que les construyó Andrea Palladio en Vicenza.
Lucia sabía que Jacopo era un hombre débil frente a la belleza, sabía que leía todo aquello que llegba a sus manos y que gozaba como un niño observando las ilustraciones de Leon Battista Alberti y los postulados de la nueva arquitectura que se venía. Era la época del regreso de columnas y cariátides, de capiteles y basamentos, de metopas y triglifos; en definitiva de la diferencia absoluta entre lo decorativo y lo constitutivo.
Lucia observaba como su marido era capaz de desatender sus negocios por comprar una pintura o por mirar los espacios que Palladio contruía para él. Más de una vez dejó los barcos cargados y casi olvidados en el puerto tan sólo por ver y tocar los nuevos capiteles jónicos que el arquitecto colocaba en la más perfecta ubicación según el nuevo orden de columnas.
Cuando Jacopo dejó de llegar algunas noches aduciendo negocios urgentes con aragoneses, Lucia supo que su estrella cambiaba y su belleza decaía.
Rezó en todas las iglesias importantes de Mantova: en la catedral, en Sant'Andrea y San Sebastiano pidiendo a santos y santas que le ayudaran. Ni San Anselmo el patrono de la ciudad oía sus súplicas de volverse nuevamente hermosa y atractiva para Jacopo. Mientras hacía sus oraciones observaba sin entender que haría que Jacopo Fiesco mirara con tanta detención las cúpulas y mármoles de las iglesias de Alberti.
Tras varios meses de angustia Lucia comenzó a odiar mucho de aquel arte que intentaba el renacer de lo clásico, aquel arte que hacía a su marido olvidar sus labores y que seguramente lo había hecho tener una amante.
Una noche Jacopo avisó que no llegaría, pues un mercader genovés le traía una pieza griega invaluable, una escultura de Afrodita salvada de los turcos por un ateniense. A la mañana siguiente Lucia pudo a ver su esposo durmiendo frente a su estatua y sintió que realmente era penoso que él prefiriera esa Venus al lecho matrimonial. Deseó con fuerzas transformarse en aquello que su esposo más admirara en la vida, en ser una Venus para él; deseó transformarse en lo que su esposo encotrara más bello en el mundo, en aquello que lo alejó un día de ella.

Al despertar Jacopo lloró porque su hermoso sueño se había cumplido. Frente a sus ojos acostumbrados a observar la belleza, se presentaba la visión más perfecta que pudiera concebir: Una columna de proporciones impecables y manofactura sublime. Nunca había visto ni volvería a ver en su vida formas de tanta simpleza y al mismo tiempo de tanta perfección.
Recorrió con sus manos el contorno del mármol y no logró imaginar el tamaño de aquel bloque del cual parecía salir en una sola pieza aquella obra increíble. Recordó que su último pensamiento antes de dormir era que su esposa pudiera apreciar con tanta pasión como él la belleza en el mundo. Pensó que si así fuera nunca más volvería donde sus amantes.

Jacopo Fiesco lloró la desaparción de Lucia Belsogni. Sólo la columna y su prefección lograban en sus últimos días darle tranquilidad en la villa solitaria de Vicenzo.

Wednesday, December 28, 2005

Cena de Navidad


La cena de Navidad fue otra gran experiencia sumada a mis últimas salidas nocturnas. Para intentar reconciliarse con sus padres las dos hermanas decidieron aceptar la invitación de su madre a la cena de nochebuena. Ambas están en una situación de alejamiento parcial ya que su padre nunca ha podido soportar la extremada independencia de las "niñas" y su deseo de estudiar y no pensar prioritariamente en sus futura familias, es decir esto de salir sin casarse de la casa le parece impensable.
Esta sería la primera vez que nos veríamos las caras y Rosario me pidió encarecidamente que no soltara ironías ni dijera pesadeces porque ella quería una cena en paz y que si era necesario llevarle el amén a su padre, lo hiciera por ella.
- Así que preferiría que actuaras si es necesario.-
- Algo así como que me transforme en un actor para agradar a tu padre.-
- Si es necesario, sí.-
- ¿Tanto temor le tienen?-
- Bueno por algo nos fuimos de la casa con Pilar, es un hombre muy a la antigua y de los pocos franquistas que van quedando. El año pasado le hizo varios problemas a mi hermano porque tiene una novia socialista y de ideas bien libres. Cuando salió el tema del matrimonio homosexual terminamos con un follón de proporciones y se arruino la nochebuena.-
- Veo que don Aurelio no es lo que se puede llamar un jubilado progresista.-
- A eso me refiero cero que será mejor que obvies tu tono irónico y seas muy cauto.-
- Ok, amor seré el yerno ideal por 12 horas.-
Quedamos de acuerdo que yo me portaría maravillosamente en su casa para nochebuena, pero que para el año nuevo (nochevieja aquí en España) acudiría a Valencia ya que me había comprometido con mis amigos desde principios de año. Rosario accedió a no estar conmigo esa noche en parte porque me había comprometido antes de conocerla a ella y en parte porque quería que me portase bien con su padre.
Me busqué el traje más antiguo que tenía y con el que me veía más formal. Tenía un aspecto ciertamente aburrido con mi grisácea apariencia pero nadie podría objetar la elegancia. Cuando Rosario me vio afeitado perfectamente y vestido así me dijo que creía que me lo había tomado demasiado a pecho quizás. Pilar me miró, se rió porque jamás me había visto así y me dio a entender que parecía un personaje madrileño de los años 50. Sin embargo pese al tono contestatario frente a sus padres, ambas se habían vestido con falditas largas como si realmente hubiera algo de temor hacia don Aurelio o al menos un respeto importante a la figura paterna.
Así nos fuimos con Pilar que refunfuñaba por lo que se venía encima y me decía que de antemano disculpara a su padre porque de seguro hablaría muchas estupideces y que ella no iba a aguantar que le dijera nada sobre su decisión de irse de la casa. Pareciera que por ese día se había olvidado de coquetearme como en la semana previa y se mostraba algo preocupada por la famosa cena.
Al llegar nos recibió su madre que resultó ser una mujer encantadora pero de bajo perfil. Francisco, el hermano del medio estaba por llegar y Don Aurelio se presentó minutos más tarde, encorbatado como yo y bastante más amable de lo que yo esperaba. Bebimos un Jerez amontillado estupendo y el rictus del jefe de hogar cambió cuando vio a entrar a su hijo con su novia a quien uno pudiera definir de vanguardista para vestirse.
Luego de la oración y la petición de más vocaciones sacerdotales para España se dió inicio a la cena que fue exquisita, con angulas, cordero y unos vinos de la Ribera del Duero realmente buenos y lo mejor mi actuación que en algo reconfortó mi frustración por no haber sido actor. La sobremesa tras el postre de sopa de almendras fue muy divertida para mí.
- Así que en tu país están las cosas tranquilas.-
- Si, la situación política es batante estable y hay dos bloques definidos que se disputan el poder.-
- Igual que acá. Y al pobre Pinochet lo han tratado mal.-
- Siempre hay malagradecidos.-
- ¡Ven! al fin alguien que piensa lo mismo que yo. Aquí en España ha sido lo mismo, hijo.- Ese "hijo" sonó a oídos de todos bastante extraño y miraron como sorprendidos, así que deduje que había sido un acierto tocarle la veta franquista al veterano.
- ¿Y tú familia es más bien tradicional en Chile?-
- Muy tradicionales. Muy familiares y católicos. Mucha gente dedicada al negocio del agro, porque creemos que en la tierra está la riqueza de un país.- Eso caló hondo en el viejo que reconoció su dolor al haber vendido su campo en Alcorcón. La novia de Francisco se mordía los labios para no decir nada pero se le alcanzó a salir que Alcorcón ahora eran sólo edificios y que los campos dieron paso a que mucha gente pudiera vivir ahí, cerca de madrid y a menor costo. Don Aurelio hizo como que no la escuchaba.
- Oye, hijo, ¿Pinochet aún es querido por la gente en Chile?-
- Aún hay fieles seguidores del general.-
- Ah que bien y... ¿qué te parece lo que ocurre aquí en España, como ves a nuestro país?-
Apoyando la mano en la entrepierna de Rosario que se puso roja de vergüenza lancé mi discurso.
- Yo esperaba llegar a un país donde se conservaran las tradiciones, al bastión del Catolicismo en Europa y me he sorprendido al hallar el paraíso de la tolerancia y una gran pérdida de valores: matrimonios entre dos hombres y entre mujeres, laicismo en las escuelas, radicales que desean destruir España independizándose como catalanes y vascos, olvido de las tradiciones, falta de respeto por el pasado, en especial por los caudillos que defendieron a este país y...discúlpenme pero es mi visión...sólo la monarquía se mantiene sólida, espero que eso siga así siempre.-
Pilar se reía y jugueteaba con su pie en mi pierna. Rosario seguía rubicunda y don Aurelio enviaba a su mujer, casi inexistente en la conversación durante toda la velada, a buscar el Cognac y dos copas porque había encontrado esperanzas en la juventud.
- Qué pena que tenga que llegar alguien de afuera para hablar con tanta claridad.-
- Papá yo y Carla nos retiramos, porque tenemos que ir a donde unos amigos.- dijo Francisco a su padre levántandose de la mesa a eso de las 23:00 hrs.
-Anda, anda, Paco, que yo aquí me quedo en buena compañía.- Se dirigió a mí y me dijo en voz baja - Tú sabes que le pusimos Francisco por Francisco Franco.-
- No, pero me lo imaginé don Aurelio.-
La tónica de la noche fue la misma, bebimos cognac y terminamos con don Aurelio pidiéndome que lo tratase de tú y yo negándome.
- No es por falta de confianza don Aurelio, es por respeto a su persona.-
- Me emocionas, hijo.-
Al volver Rosario me agradeció mi actuación con una noche magnífica pues pareciera que las mujeres agradecen especialmente que uno sea amable con sus familias cuando éstas son insufribles.
A despertar a la mañana siguiente Rosario conversaba por teléfono con su madre que le hablaba de lo bien conceptuado que me tenía don Aurelio. Pilar tomaba café con la cara larga y cuando yo me aparecí con la bata que dejé donde Rosario me dijo:
- Podrían ser un poco más discretos en la noche con Rosario.-
- Es ella la que hace ruido yo casi nada.-
- Me gustaría saber porque ella hace tanto ruido.-
Se me acercó y me acarició el pecho de arriba a abajo con su dedo índice - ¿y ahora donde vas para nochevieja?-
- Me voy a...- Un pensamiento cruzó por mi mente y se me ocurrió ir a Oviedo en vez de Valencia y darle una sopresa a Cristina.-
- ¿a...?- dejó Pilar suspendida la pregunta mientras llegaba un poco más abajo con su dedo.
- A Valencia, Pilar, donde mis amigos.-
- Por lo menos no los escucharé desde la habitación del lado esa noche.-
Esa noche espero que alguien me escuche en Oviedo, pensé.

Monday, December 26, 2005

Mi Navidad


Al despertar creí ser de nuevo un niño
era Navidad y había abierto varios regalos
algunos de ellos los recordaba entre sueños
otros tuve que volver a verlos.
Un regalo había sido tener a alguien
con quien dormir en una noche muy fría,
otro dinero suficiente para comer como un señor,
un impermeable gris para mezclarme entre los aburridos
y varias monedas para ser el favorito de los mendigos.
Era una navidad más fuera de mi casa
otra donde me hablarían con un acento que no es el mío.

A veces cuando revisas lo que dices para parecer adaptado
eres más extranjero que nunca
cuando traduces tus sentimientos
y comentas otras tradiciones ajenas.
Pero nunca debes tú tener parte de ese nuevo acento
porque entonces serás extranjero para siempre
también en tu propia tierra.

La nieve esta vez es de verdad
y el frío contrasta con mi memoria
de terrazas cálidas y camisas arremangadas
mujeres con poca ropa y pieles morenas.
Los regalos son menos atractivos con los años
son como los Idus de Marzo, tú esperas que lleguen
otros que se terminen.
Aquí tengo una Navidad sin presentes
dicen que los traen los Reyes
que siempre llegan atrasados a todo.
Las palabras siguen siendo mis obsequios
siguen entregándome un futuro
poblado de belleza, historias, mujeres y viajes.
En ellas aún tengo esperanzas
y en ellas sigo viviendo aunque ya no exista nada.

Wednesday, December 21, 2005

Escuchando un trío de Mendelsohn-Bartholdy


Simplemente me gusta Cristina. La asturiana me ha sorprendido con su bagaje intelectual y contándome historias y leyendas antiguas de su tierra. Es algo así como dejarme embaucar por sus palabras y gestos, por sus movimientos parsimoniosos cuando nos dedicamos a coquetear mientras tomamos un té Earl Grey. La situación es muy evidente hacia donde camina pero me inquieta qué haré con Rosario quien cada día parece más interesada en que estemos juntos en el futuro. Rosario es una mujer hermosa y generosa con su tiempo y su cuerpo, muy formal y preocupada de los detalles pero le falta esa capacidad de disfrutar de la vida que a mí tanto me importa, no se entusiasma con una ópera o una obra de teatro, ni con una cena en algún lugar elegante, tampoco disfruta de la sensualidad de un perfume, de un café, de una textura o un lugar histórico. Yo reconozco que mi actual novia es francamente agradable y hace todo cuanto yo deseo en mi perezosa y lasciva existencia, pero esa sensación de compromiso me incomoda día a día porque creo que quizás en algunos años más ya no bastarán las atenciones y disfrutaré más que ella pueda comentar un libro conmigo o catar un vino en una noche larga.
La situación se ha agudizado más todavía ahora que su hermana luego de pelear con sus padres se ha ido a vivir con ella.
He decidido por tanto estar un tiempo con ambas hasta que sea capaz de decidir con cual quedarme.
El problema se centra ahora en como convencer a Cristina de llevar la situación porque ella sabe en qué estoy y no pretendo decirle nada a Rosario para dificultar las cosas.
A través del tiempo me he dado cuenta que para transformar a una mujer en la "otra" es necesario lograr algunas cosas que permitan que soporte la situación y por tanto hay que moverse con extremo cuidado. Lo primero es saber que tipo de relación quiere porque si le interesa algo esporádico para pasarlo bien de vez en cuando, la cosa es bien sencilla y en el tiempo se verá que hacer. Pero como se han dado las cosas y con la solicitud que Cristina me ha hecho de "aclarar" mis asuntos esa opción no es viable.
El segundo punto es entonces generar un vínculo afectivo lo suficientemente fuerte como para que acepte iniciar el triángulo. Para eso hay que ocupar las mejores armas, mostrarse especialmente interesante y ofrecer cosas que no sean comunes y fácilmente obtenibles para ella de parte de otros hombres: interés y conocimiento por su área de estudio, aprecio por sus capacidades, detalles románticos que sean elegantes (creo que el romanticismo chabacano es de las cosas más patéticas que existen), búsqueda de sus gustos más atípicos (en el caso de ella Rachmaninoff, la historia, el té y el café, las especias, los perfumes, etc) y saber moverse en ese ámbito de gustos con soltura. Alabarla, alabarla y alabarla siempre es condición absolutamente necesaria. Finalmente lo que uno posea como plus, en mi humilde caso, poesía, música clásica, cine, literatura, conocimientos de arte, arquitectura, idiomas, historia, oratoria especialmente dedicada a las mujeres, gastronomía, moda y varias cosas más que serían largas de enumerar. Todo lo anterior unido a mi incesante deseo y a mi capacidad amatoria de la cual no hay quejas hasta ahora.
El tercer punto es dar lo que mi amigo griego Nikiforos me enseñó como la ventana de salida, la luz de esperanza. Siempre tienen que saber que aunque todo parezca que va mal al final tú vas a dejarlo todo por ella. Nunca hay que relegarlas a la situación final y sin esperanza de ser "la otra", sino que que se deben alimentar sus esperanzas constantemente con relatos, gestos y palabras de cambios inminentes.
Habiendo deliniado entonces mi plan de acción decidí que me daría el tiempo de estas fiestas antes de comenzar a trabajar ya que Cristina se va a Asturias con su familia y así estaría tranquilo con mi chica en estos días más complicados para desaparecer.
Hasta el momento creía haber jugado bien mis cartas y Cristina me dijo que nos viéramos antes que ella se fuera a Asturias. Ese día daría un paso más y la dejaría irse para crear unos días de distancia y ver si me llamaba o no, en última instancia para probar su interés.

Al llegar a la casa de Rosario me encontré con ella dedicada a preparar una cena para recibir a dos de sus amigas con las que estuvo en el bar de Leo conversando y a Pilar viendo el reality de moda, "Gran Hermano VII". Yo venía cansado y como no tenía ganas de hacer nada, tras mi tarde de biblioteca investigando para la tesis, le dije que me iba a descansar un rato a su habitación antes que llegaran sus amigas.
- Cariño, tú anda tranquilo a descansar. A mí me faltan unas cosas para la cena así que voy al supermercado y vuelvo. Cualquier cosa que necesites le pides a Pilar que está adentro.-
- Ok, nos vemos depués entonces.-
Decía esto mientras pensaba que diría Pilar respecto a eso de pedirle cualquier cosa. Tras la noche de juerga anterior me preguntaba cuan bueno sería quedarme solo ahí con ella.
Pasaron 10 minutos hasta que Pilar irrumpió en la habitación de Rosario donde yo retozaba en su grande y mullida cama.
- Tenemos que hablar, ¿sabes?.-
- No lo sabía.-
- ¿Sabías al menos que a mí nunca un hombre me ha rechazado como tú lo hiciste?-
- Tampoco lo sabía.-
- ¿Y qué has pensado hacer al respecto?
- Pilar, no he pensado hacer nada al respecto, ¿te das cuenta que me pides que en el fondo traicione a tu hermana? Yo no le haría eso a Rosario salvo situaciones muy complejas.-
Mentir a veces es tan necesario y la verdad es que tampoco deseaba que Pilar se transformara en la despechada que me haría la vida difícil. Me miró en ese instante con un cierto rictus entre travesura y maldad.
- Osea que no todas las puertas están cerradas a que la engañes.-
- Siempre existe la posibilidad que algo así ocurra.-
Se me acercó un poco y me preguntó
- ¿Y yo te gusto entonces?-
- Antes de responder... ¿qué hay de mi compatriota?.-
- Está haciendo una penitencia que le ha dado el cura con el que habla siempre.-
- Su guía espiritual debe estar molesto de su primera borrachera.-
- La verdad es que no es igual a ti como yo esperaba. Es muy niño y yo quisiera alguien más maduro, no alguien a quien un cura le dice que no saldrá conmigo en dos semanas.-
- Dicen que el que con niños se acuesta amanece mojado.-
- ¿Y me vas a responder lo que te pregunté?-
Entonces pensé en eso de dejar puertas abiertas y esperanzas a ver que pasaba. Pensé en que a las mujeres les encanta que se les dé y se quite al mismo tiempo.
Además uno no sabe que puede ocurrir en el futuro y siempre es conveniente tener un regazo donde llegar.
- Por supuesto que me gustas.-
- ¿Más o menos que Rosario?.-
- Menos...mmm...pero te conozco poco.-
- Yo intuía que te gustaba por la forma en que me mirabas.-
Desgraciadamente yo siempre miro igual a todas, pero no era un buen momemto para decírselo.
- ¿Y no te incomoda hacerle daño a tu hermana?-
- Ella siempre ha tenido lo que ha querido, siempre ha sido la que gana en todo, así que no me importaría ganar yo una vez. Quizás sería bueno que me conocieras más ¿no crees?-
-Pudiera ser.-
Pilar se acercaba cada vez más y yo ya podía ver los detalles de su piel y sus labios.
- ¿Por qué no me besas?-
- Pilar, creo que como tú has dicho debiéramos conocernos más. Yo no te besaría sino hasta haber definido las cosas con tu hermana.-
- Osea que el día que te dejes besar ¿es que has decidido quedarte conmigo?-
- No seas niña, tal vez el día que me acostara contigo pudiera haber decidido quedarme junto a ti.-
- Sería una bonita forma de enterarme de tus intenciones futuras entonces.-
- Sería muy agradable forma. Pero por ahora estoy con tu hermana .-
- Ella dice que tú la haces muy feliz, me gustaría saber de eso a mí también.-

Rosario llegó unos minutos más tarde y comenzó a preparar la cena. Pilar la ayudó en todo y se encargó del postre mientras yo ponía la mesa decorada para una cena oriental en negro y rojo.
Las amigas de Rosario llegaron temprano y resultaron ser simpáticas y atractivas.
En medio de cuatro mujeres yo me sentía en mi mejor papel y sútilmente coqueteaba con ellas. Pilar se reía después de 4 días de seriedad absoluta y Rosario me tomaba la mano y me abrazaba como marcando un pequeño territorio en medio del juego de miradas.
Al llegar al postre Pilar me dijo al oído que lo había hecho pensando en mí. Yo le respondí que me lo comería pensando en ella. Degusté cada bocado bajo su mirada atenta mostrándole lo mucho que me había agradado su regalo, casi como si ella fuera esa suave textura que entraba en mi boca.
No puedo negar que la situación me entretenía pese a que Pilar no es la mujer que más me agrada, pero sencillamente eso estaba siendo un bálsamo para mi ego.

A esas alturas se me había olvidado llamar a Cristina para quedar al día siguiente y despedirnos. Pasada la medianoche me llegó un mensaje a mi teléfono. Era de Cristina que me decía que antes de irse a Asturias quería darme un regalo de navidad.
Me fui a una ventana mientras las chicas se tomaban un café y la llamé:
- No me perdería por nada tu regalo.-
- No te imagines demasiadas cosas. Tenía muchas ganas de hablar contigo y tú no me llamabas.-
- Estaba ocupado atendiendo visitas, pero ha sido una lata y sólo pensaba en ti.-
- ¿De veras?.-
- Por supuesto siempre pienso en ti.-
- Tengo ganas de verte mañana y a veces siento un poco de envidia de Rosario.-
- Las cosas no están bien con ella, como te decía el martes.-
- Bueno entonces mañana te veo.-
- Mañana a las seis.-
- Un beso.-
- Otro para ti.-
Corté la llamada, me acerqué a Rosario y le pedí que pusiera un CD.
- Cariño puedes poner ese Trío de Mendelsohn que tanto me gusta, es el nº 1.-
- ¿Y nos vamos a poner tan clásicos?.-
- Más bien románticos, cariño.-
- Bueno todo sea para darte en el gusto.-

Sentí que las cosas se ponían entretenidas, que el juego podía incluso pasar de dos a tres bandas y quizás sería todo más fácil de lo que esperaba.

Monday, December 19, 2005

A night at the Opera segunda parte.


La noche era cálida y se complicaba momento a momento. Pilar no me soltaba y en cierto modo yo disfrutaba la situación no por que ella me gustara; sino por ver el espectáculo patético de Rodrigo Ignacio semiebrio observando como su novia coqueteaba descaradamente conmigo.
Recuerdo que al conocer a Rosario, su hermana me parecía de esas personas que están fuera del ámbito de mujeres que yo podía siquiera mirar o interesarme, pues era simplemente la hermana de mi novia y su tipo delgadito, escuálido de curvas y sus rasgos faciales algo duros me hacían pensar en ella como si fuera mi propia hermana y nada más. Sin embargo ella tenía una gran facilidad parta demostrar cariño inocente con abrazos y caricias que tal vez ahora entiendo como no tan inocentes. Si alguna vez sentí que ella tenía algo más que cariño por mí siempre me dije que sería simplemente por este sentimiento de copiar la vida de su hermana, molestarla un poco y nada más.
Pero ahora se mostraba muy deshinibida y con intenciones diferentes. Su vestido escaso de tela la hacía parecer menos esa niñita que yo siempre había visto. Apoyaba su cuerpo contra el mío y el poco espacio confabulaba para crear la escena que su novio veía con expresión de idiota.

Para alguien como yo, que tiene una gran faclidad para disfrutar de la belleza femenina, es fundamental pensar rápidamente, antes que todo sea inevitable, en las consecuencias de una nueva incursión. Y no es por culpa posterior, sino por las incomodidades que pudiera traerme más tarde. Recordé sus comentarios donde Pilar decía que su sueño sería ver a dos hombres pelearse por ella y en ese momento logré actuar con tranquilidad.
En este caso pensé que ella realmente no me gustaba, que sólo sería por reírme de su novio, que no tardaría en contárselo a Rosario como si fuera una victoria sobre ella y que en su histérica obsesiva mente adolescente si yo daba el primer paso se haría la ofendida y trataría de hacerse pasar por la casta hermana violentada por su cuñado. Así probaría al mundo y a su novio lo interesante y fiel que es ella y de pasada le pediría a Rodrigo Ignacio una prueba de macho a la antigua al solicitarle que defendiera su honor golpeándome o algo parecido.

Con una sonrisa la tome de la mano y le dije al oído:
-Acompáñame...-
Me miró con una cara que mezclaba maldad y sensualidad, cierta picardía mientras se mordía el labio.
- ¿Adonde vamos?-
- Por ahi para mostarte algo interesante...-
-Entonces vamos-
Me la llevé directamente hacia la barra donde estaba Rosario y con mi cara de mayor inocencia les dije que iba a buscar una martini para ambas porque los hacían excelentes en el bar.
Pilar me miró con evidente incomodidad y Rosario por el contrario lo hizo con ternura.
Salí a buscar los martinis dejando a las dos hermanas juntas. Pasé frente a Rodrigo Ignacio quien ya mostraba evidentes signos de la acción del alcohol sobre él. Le pedí otro martini a la barwoman y se lo dejé a mi Opus cuñado haciéndole saber que era buenísimo. A esas altura él ya aceptaba con facilidad la copa y yo me lo imaginaba en algunos minutos más dando un espectáculo.

En eso para hacer todo aún más extraño escucho a mi espalda una llamada diciéndome:
-¡Pepet, hombre! ¿Qué hay?.-
Era nada menos que Josep Lluis el valenciano al cual le endilgué a la "shica shilena", pero por suerte estaba sin ella.
- No me llames así, Josep, ese es mi alias valenciano y aquí no me gusta que se sepa nada de mi pasado.-
Pepet (Pepito en valenicano) es como me pusieron ya que no sabían mi nombre y cuando lo supieron les pareció complicado. Lo de anacoreta es sobrenombre irónico madrileño debido a mi falta de austeridad para vivir la vida
- Vale, vale hombre ¿y tú que haces por aquí?-
-Bueno llegué aquí de invitado gracias a mi cuñada ¿y tú?.-
Sólo esperaba que Jenny nunca le hubiera dicho nada de nosotros para no tener que entrar en explicaciones engorrosas y de hecho sólo quería salir de ahí y ni siquiera preguntarle por ella.
- También invitado de Leo somos amigos de universidad. Oye, quiero agradecerte por haberme presentado a Jenny, estamos de novios y ella es genial.-
- Ah...qué bien...-
-Ahora está en Chile visitando a su familia y vuelve el 26 de diciembre.-
- Mmmm... qué bueno que sea hogareña...- dije por acotar algo, esperando mis martinis para largarme sin más preguntas.
- A propósito quería preguntarte algo respecto a ella.-
Oh Dios tendré que hablar de aquello y comenzar a dar explicaciones, pensé. Y yo que esperaba que como buena chilena no hablaría nada de su pasado de pareja dejando esa típica imagen casi virginal del prontuario amoroso de mis coterráneas.
-Si claro, dime.-
- ¿Qué crees tú que es bueno regalarle para la navidad o para el día de Reyes?-
Uff... qué tranquilizador, Jenny no falló a su tradición nacional.
-Bueno me imagino que siendo mi compatriota se debe portar muy bien contigo.-
-Excelente, es una gran mujer.- Eso yo ya lo sabía muy directamente.
- Entonces, lo primero flores, pero por favor innova y no le regales las típicas rosas, busca algo elegante y lindo. En Madrid llegan unas orquídeas magníficas de Madeira y tulipanes holandeses. Y en segundo lugar alguna joya linda pero nada excesivamente caro que la haga sentir demasiado comprometida ya que llevan poco tiempo juntos. Creo que eso puede ser adecuado, sin olvidar llevarla a cenar a un lugar a su altura.-
Había que intentar premiar el silencio de "la Jenny" y porque no decirlo los buenos momentos que me hizo pasar con sus generosos atributos.
- Pepet eres grande.- dijo igual que me dijo un día su actual novia. -Gracias hombre, necesitaba una ayuda así.-
-De nada Josep, ahora te dejo que debo llevar estos martinis...y no vuelvas a llamarme Pepet.-

Me alejé con la tranquilidad de sacarme un peso de encima ya que nunca es bueno conversar de las aventuras que tuviste con la novia de un amigo.
Volví donde Rosario y Pilar, esta última me miraba con cierta molestia todavía como con ganas de decirme algo, pero sin atreverse por la presencia de su hermana allí. Yo brindaba con ambas por la extraña noche que estábamos viviendo.
Bailamos con Rosario y luego tuve que ir a dejar el bulto en el que se había trasformado Rodrigo Ignacio a una habitación donde durmiera la borrachera, ya que pasaba de la risa al llanto fácil, estando somnoliento en la barra repitiendo que era un pecador y que su guía espiritual lo recriminaría por sus malos pensamientos. Me lo imaginé con el silicio más apretado que de costumbre el próximo viernes.

El resto de la noche fue de más música electrónica y la oportunidad de seguir probando a la barwoman en cuanto a su mano para preparar copas. La chica se movía grácilmente jugando con las botellas y preparando diversos daikiris, margaritas, tequila sunrise y hasta un demodé old fashion que le pidió alguien. Era una mujer de hermoso cuerpo pero horrible de cara, muy hábil en su oficio. A eso de las 5 y media cuando ya quedaba menos gente y al darme cuenta que no encontraba tan fea a la barwoman decidí que ya era hora de descansar un momento.
Le dije a Rosario que me iría a acostar:
- Anda, amor, yo voy en una rato más, porque voy a seguir unos minutos con mis amigas antes que se vayan. Lo único malo es que Leo me dijo que tendremos que compartir la habitación donde está Rodrigo Ignacio.
- La vida es dura a veces.-
-Pero cuando yo llegue te abrazo y te reconforto un poco para pasar la lata... además que es tu compatriota y tienes que aguantarlo solidariamente.-

Entré en la habitación donde mi "compatriota" alternaba ronquidos con momentos donde despertaba y observaba con la mirada perdida a su alrededor. Me acosté en una cama frente a la de él y me dispuse a dormir un rato.
No sé cuanto tiempo alcanzó a pasar cuando sentí que Rosario llegaba y me abrazaba. En esos segundos antes de despertar del todo sentí sus labios y como se subía sobre mí. Al poner mi mano en su cadera supe que no era Rosario y al abrir los ojos me encontré con Pilar encima. Parecía más bebida de lo decoroso y evidentemente deshinibida:
- Ahora si que vamos a ver que saben hacer los chilenos.-
Me la saqué de encima y le dije:
- ¿Acaso tu novio no te lo ha mostrado?-
- ¿Ese? ni me toca siquiera.-
- Voy a asumir que has bebido mucho, Pilar y que no sabes que haces.-
- Sé perfectamente que hago y yo pensé que después de bailar conmigo tú también sabías.-
- Yo sólo sé que tu hermana se va a molestar mucho contigo si te ve aquí ya que yo no te invité.-
- Yo entendí que...-
- Entendiste mal entonces, sólo me interesa tu hermana "mayor" ahora anda donde tu novio que está frente a nosotros viéndolo todo.-
Me miró con sorpresa mientras constataba que su novio observaba con expresión perdida toda la escena y se fue rauda donde él que volvía a roncar.
Salí de la habitación y me encontré con Rosario que me preguntó que porque aún no me dormía:
- Es que no podía dormir sin ti...-
- Entonces vamos a regalonear como dicen en tu país.-

La noche terminaba y alcanzamos a dormir cuatro horas antes que el sol nos despertara.
Al irnos ya no había polis controlando en la autovía y manejé yo. Antes de subirnos al auto Rodrigo Ignacio algo mejor luego de un café caliente se me acercó y en tono de confesión me dijo: - Tuve pesadillas horribles, nuca más vuelvo a beber aunque me digan lo que sea ¿Hice algo impropio?-
- Depende de lo que entiendas por impropio. Fue una buena ingesta para ser primera vez y... ¿qué soñaste?.-
- Cosas espantosas. Tú sabes que yo soy bien religioso y soñaba que un cura me retaba por beber demasiado y...-
- Y ...-
- No te enojes conmigo pero soñé que Pilar "dormía" contigo.-
- Realmente te pegaste una buena borrachera cuñado. Cómo puedes soñar eso de tu casta mujer.-
- Es verdad, que vergüenza.-

La carretera estaba poco poblada. Por el retrovisor veía a Pilar que miraba por la ventana sin decir palabra y a Rodrigo Ignacio con sus lentes oscuros roncando nuevamente a los pocos minutos de iniciado el viaje. Rosario colocaba su mano sobre mi pierna y me sonreía.
- ¿Lo pasate bien amor, pese a que me dediqué a conversar con mis viejas amigas casi toda la noche?-
- Lo pasé bien cariño, fue una noche "inolvidable".-
- ¡Ah... no exageres!
Nos dirigíamos a Madrid los cuatro, cada cual con su historia. Era francamente una bella imagen familiar.

Friday, December 16, 2005

A nigth at the Opera


No como el disco de Queen, sino como la película de los hermanos Marx. Algo así como una noche más de cosas extrañas y dignas del teatro del absurdo.
Como conté anteriormente Rosario me invitó a la inauguración de un bar-DJ cuyo dueño es amigo de su hermana. Para la ocasión nos volveríamos a encontrar por tanto con su hermana Pilar y su Opus novio Rodrigo Ignacio (que se presenta con los dos nombres porque "para eso mi madre me puso dos nombres, para llamarme por ambos"). El lugar en cuestión es cercano a Madrid, en Getafe pero como se auguraba una ingesta etílica importante la idea era quedarse allí y como dijo Leo, el dueño de casa, "para el débil que quiera dormir habrán algunas camas comunitarias a usar con esos fines".
Yo ya me preparaba para soportar nuevamente al niño bueno y a mi cuñada que había estado inquisitiva respecto a donde pasaríamos la navidad y si cenaríamos con sus padres
Por la universidad, Getafe ha crecido mucho y vive la realidad de esas ciudades satélites que han sido absorvidas por la mega-urbe. Hay mucha gente que vive allí, especialmente jóvenes universitarios ya que es más barto que Madrid y esto le da un tinte movido con mucha "marcha" y mucha vida hasta altas horas de la noche. Por cuanto el lugar estaba bien elegido y el bar en cuestión, con un DJ ad-hoc, resultó ser interesantemente decorado y con mucha gente en su primera noche.

Con un grado bajo cero afuera, el lugar contrastaba por la temperatura elevada en su interior y al llegar ya se veían pasar copas que iban y venían incesantemente.
En general, por motivos que desconozco, ya que nunca he sido especielmente asiduo, poseo una alta resistencia al alcohol. Nunca he llegado a emborracharme y a lo más he estado con esa alegría fácil y una cierta inestabilidad sin llegar jamás a regurgitaciones o inconsciencia como muchos de los que me han acompañado en noches de copas. Además que para aprovechar la exaltación de los sentidos de aquellas féminas que han tomado más de la cuenta se debe al menos estar un poco más sobrio que ellas.

Rosario se encontró con varias amigas que no veía hacía mucho tiempo y me dijo que yo podía ir a divertirme con Rodrigo Ignacio, mi compatriota, mientras ellas hablaban cosas de mujeres. La verdad es que intenté esconderme del coterráneo todo cuanto pude para no tener que soportarlo y me dediqué a probar la mano de la barwoman para hacer mojitos y martinis, mientras me solazaba viendo pasar escotes, pantalones ajustados y minifaldas que pululaban por el lugar.
Bastante bien estuvieron los tragos en especial el martini que servido en una copa adecuada, muy seco, hecho con Martini dry, Gin Tanqueray y servido con una aceituna exquisita sólo pude calificarlo de impecable. Aproveché de conversar con una chica que estudiaba en Getafe y que sin ser muy agraciada resultó ser simpática e interesante. Había estado en Chile un par de veces y me comentó que le gustaba el país y la gente, la literatura chilena en especial Huidobro y Parra asi que la califiqué de intelectualmente superior de forma inmediata. Pero para contrastar el momento y el nivel de la conversación escuché desde cierta distancia una voz con una papa en la boca que decía:
- ¡El Señor poeta y literato!-
- ¡El señor filósofo y humanista!- respondí sin mirar.
- Pero si yo soy ingeniero...-
Ni siquiera comprendió la ironía.
- Ah de verás es que tengo muy mala memoria, perdona.-
Rodrigo Ignacio venía con un trago en la mano lo cual me extrañó por su comentario que no bebía nada.
- ¿Y tú estás dedicado al alcohol, ahora?-
- Sí, la verdad es que yo no bebía nada pero desde que estoy con Pilar me siento un poco obligado a hacerlo, porque sino todos sus amigos me miran raro y me dicen que soy una "señorita abstemia"¿me entiendes?.-
- ¿Y que tal te sientan los efluvios de Baco?-
- Mas o menos, porque al no tener costumbre con 3/4 de vaso ya me siento como mareado, pero es mejor eso a que me molesten estos españoles con que los chilenos somos débiles para beber. Además que Pilar me hace bromas diciendo que ella bebe más que yo y eso me irrita.-
Ahi comprobé que era aún más estúpido de lo que yo creía y pensé que sería una buena oportunidad para divertirme un rato.
- ¡Ah eso está muy bien, hay que demostrar que por la patria uno hace lo que sea! Bueno yo creo que hoy es una excelente oportunidad para demostrarle a Pilar que no tienes miedo de tomarte una copa, total nos vamos a quedar aquí y no hay que manejar ni nada.-
- Si yo creo que podía tomarme hasta dos tragos hoy día.-
- ¿Y Pilar donde está?-
- Por ahí bailando con unos amigos, a mí se me da mal eso de bailar y ella a veces es tan...-

Entonces comencé a ocupar mis más espurias dotes de confesor de almas dolidas como si de una mujer de quien aprovecharse se tratase.

- Tan...- para dejar que se desahogara un poco.
-Tan loca a veces. Tú sabes que las españolas son tan buenas para esto de salir, bailar, beber, ir de carrete o marcha como le dice ella y yo no soy muy dado a estas cosas. A veces he tenido que hacer malabares para irnos temprano de un lugar. Yo soy un hombre serio al cual le molesta que su novia le pregunte si ella puede bailar reggaeton con sus amigos -
- Mmm... a mí también me complica que sea tan diferentes a las chilenas que son más recatadas.- Mentí sin sin pudor.
- Lo mismo pienso yo. En Chile siempre tuve pololas que eran muy tranquilas, muy apegadas a su familia y sus valores.-

Estaba disfrutando mórbidamente que este personaje despreciable me contara estas cosas, mientras yo hacía pseudosolidaridad con su causa.

- A mí me llama la atención que en general las españolas son un poco lanzadas a la vida ¿qué opinas tú Rodrigo Ignacio?-
- Sí!!! son muy avezadas. Hay cosas que yo no le cuento a nadie... pero te prometo que para mí es muy extraño que ella sea la que lleva la iniciativa en todo en nuestra relación y soy yo el que deba poner cordura a cada rato.-

No pude dejar de imaginarme a Pilar intentando que este fósil espabilara y a él poniendo "cordura" en vez de otras cosas.

Mientras conversábamos, mi interlocutor olvidaba su pasado abstemio y ya había terminado su primer gin tonic, que le estaba soltando la lengua, así que yo le solicité a la barwoman que le preparara un mojito contundente pero muy dulce y con bastante menta para que no se notara.
- Te voy a pedir algo suave para que le muestres a Pilar que estás innovando con lo que bebes.-
Probó el mojito y pareció gustarle así que seguimos conversando hasta que apareció Pilar.

-Hola, no te había visto cuñadito pero sabía que te encontraría con tu compatriota y... Oye literato, ¿qué vas a hacer el próximo fin de semana con mi hermanita?-
- Creo que nos iremos a un refugio a la nieve de esos con chimenea y muy aislados.-
- Me muero por algo así, una noche con chimenea y afuera frío ¡qué romántico!.-

Miró con una cara muy sexy y con los mismos ojos de Rosario cuando me invita a su cama.

- Pero el problema es que por aquí tienen mucho que estudiar.-
- Esa es la suerte de tu hermana que está con alguien que casi no estudia...y que le gusta disfrutar demasiado de la vida.- Le dije enlenteciendo mucho las últimas palabras.

Rodrigo Ignacio ya llevaba medio mojito y le mostraba con orgullo como su capacidad de beber estaba aumentando progresivamente. Ella lo invitó a bailar y él se negó nuevamente.
- Entonces me voy a llevar a mi cuñadito a bailar.-
- ¡Anda, anda! entre chilenos no hay celos.-
Se quedó en la barra mientras Pilar me arrastraba a bailar. Rosario me hacía señas que fuera y que ella seguiría poniéndose al día con sus amigas.

Pilar parecía una loca y la cantidad de gente nos obligaba a bailar jumtos el uno al otro. Pude sentir el calor de su cuerpo pegado al mío mientras observaba la zona posterior de su cuello. Mire por un mínimo pudor a Rodrigo Ignacio quien comenzaba su tercera copa sin reparar en nosotros, Rosario se reía con sus amigas.
La noche recién empezaba.

Thursday, December 15, 2005

Constancia y Deseo


La búsqueda de lo nuevo y el ego son dos ánforas
que desbordan su contenido
cuando camino entre la constancia y el deseo.
Allí los espacios se estrechan
y mancho mi ropa con desenfreno y risas;
cuando una voz,
me invita a correr tras mi instinto
que avanza varios pasos delante de mí.

Ser un hombre es difícil en este nuevo mundo
tan lleno de laberintos y sin líneas rectas;
en este siglo brumoso
que alienta sensibilidades de seda y miel.
Ideas tan ajenas a lo masculino,
tan distantes al poder de poseer lo que deseas,
tan lejanas a la pasión por estar vivo.

Entonces cuando sientes la inquietud que quema dentro de ti
sólo la piel de una mujer puede calmar tu sed vital
en una larga noche de conquista.

Desde un labrado mausoleo toledano
un perro de mármol me mira,
es el símbolo de la fidelidad
de la constancia de la señora a su señor,
del señor a su rey y del del rey a su reino.
Me olfatea desde un tiempo antiguo
y no sabe si gruñir o lamer mi mano
pues nadie lo ha entrenado para esta época
tan llena de opciones y derechos.

La tarde cae, cada vez más, antes de tiempo
y la oscuridad me lanza a una calle que se bifurca
sin decirme donde está la luz y donde el metal.
Han sido muchas las formas poco nítidas
y también demasiados los días nebulosos,
porque sólo los que tienen su propio Hades cotidiano
sabemos donde brilla el mar y donde el espejismo.

Al salir de la catedral de Toledo
la severidad de los santos y ángeles
me persigue por las calles estrechas,
pero las piedras se vuelven más amigables
cuando coqueteo con una Virgen sonriente
que ha dejado al Niño perderse en el Templo,
conversando sabiamente,
con ciertos doctores de la ley.

Corro hasta la estación del tren entre arcos mudéjares
sabiendo que en algunos minutos más
estaré en otra vez en casa.
Nada ha cambiado dentro de mí el frío de la noche
siguen derramándose las sensaciones
desde aquellas ánforas que las contuvieron un día.
Las manos buscan un lugar donde apoyarse
con calor, sueve roce y quizás paz momentánea.
La búsqueda continua y yo
sigo viviendo en la senda de los hombres que me precedieron
con ancenstral inconstancia
con un sublime y luminoso deseo.

Tuesday, December 13, 2005

Té en un día frío y cómo conocer una mujer.


El lunes en cuestión pasé a buscar a Cristina a las seis de la tarde como acordamos. Nos fuimos al centro de Madrid a la plaza mayor que para estas fechas está poblada por vendedores de la feria navideña con muchos pesebres y adornos para la ocasión.
Las temperaturas francamente han bajado en estos días con mínimas de -1 y -2º en las madrugadas y cerca de 5 a 7º en las tardes pero con rachas de viento que bajan la sensación térmica. En esas condiciones una taza de té o un café se agradece enormemente.
Nos fuimos a un lugar cercano a la Plaza mayor que funciona como restaurant árabe a la hora de almuerzo y cena y como tetería en las tardes. Descubrí entonces que, al igual que yo, ella es fanática del té y el café así que nos pedimos dos teteritas individuales de diferentes tés para ir probando de ambos.
Cristina traía un cuestionario de 5 preguntas acerca de algunos aspectos de los orígenes de la independencia de Chile, de la historia que se cuenta en nuestro país, los héroes y hechos, pero especialmente de la visión actual que tenemos los chilenos respecto al proceso y nuestra forma de ver a los españoles de hoy.
Es interesante ver la diferencia que hay entre nuestras visiones, las de otros pueblos americanos y la de los españoles. Para los mexicanos por ejemplo la conquista fue una desgracia que tiende sus tentáculos hasta hoy por haber empobrecido al país y destruido su cultura trayendo enfermedades y opresión a los indios. Yo le expliqué que en general en Chile nadie tiene ese discurso (salvo algunos personajes de los pueblos originarios y una que otra ONG minoritaria) y que en general se estudia como un proceso lógico de la evolución de las colonias del antiguo imperio español. Para los españoles fue la constatación del fin de los sueños de un imperio católico que rigió el mundo por un siglo y medio.
La conversación por suerte pasó a planos más personales donde fui descubriendo que Cristina es una mujer inteligente y reflexiva que tiene opiniones definidas e interesantes.
A las mujeres hay que escucharlas si de verdad quieres que sean tuyas. Cada tanto hay que comentar lo que uno piensa pero lo fundamental es escuchar y ahondar en sus temas de interés. También escuchar los detalles del tono de voz y sus inflexiones, intentar captar los detalles del lenguaje, el vocabulario y las respuestas frente a preguntas repentinas.
Creo que casi nunca se muestran tal y como son en la primera salida. Tienen mucho de risas fabricadas, de gestos estudiados y actitudes defensivas. Hay por tanto que fijarse en los detalles que las delatan: en los ojos y sus movimientos, en donde miran cuando recuerdan algo o cuando planean la respuesta, en las manos y la forma de ponerlas sobre una mesa, una copa o una taza, en la presencia de sudor en las palmas y los movimientos de los dedos; en las piernas y los pies fijándose hacia donde se orientan, si juguetean con un zapato o si se mueven nerviosamente.
Mirarlas atentamente es un deleite que me despierta la curiosidad y me da ideas de ellas casi siempre acertadas. Mirar los brazos y ver si se nota una piel cuidada o no. Las patillas y la región posterior del cuello son siempre interesantes, al mirar el vello de esas zonas son un buen predictor de cuanto encontrarás más adelante. Un cuello largo ciertamente es un agrado visual y táctil maravilloso. Las manos, su forma, las uñas hablan mucho de una mujer. Nunca me han gustado las mujeres de manos grandes y uñas excesivamente largas o esas manos cuadradas que tienen algunas y que casi siempre resultan ser personas pragmáticas y bastante básicas; para que decir las que tienen el meñique corto, signo evidente de falta de voluntad. (a estas aluras algunas ya estarán midiéndose el meñique) Reconozco asimismo que aquellas que se ríen mostrando mucho las encías tampoco me gustan. Adoro las sonrisas francas sin embargo elegantes. De mis gustos en cuanto a volúmenes y distribuciones ya he hablado antes y ya saben que las prefiero más contundentes que planas.
Pero también conocerlas con los otros sentidos es un goce. Al acercarse y olerlas sintiendo el perfume que llevan, si prefieren los dulces, los especiados o florales (sin embargo siempre es mejor el olor natural al perfume barato). Al rozarlas suavemente y sentir si tiene una piel suave o no, si poseen pieles secas, delgadas o quebradizas o más bien oleosas, gruesas y turgentes.
De los sabores de las mujeres hablaré más adelante porque es un tema apasionante y que da para largo.
Pero dejando esta reflexión vuelvo a mi interlocutora que comienza a darme a probar su té aromatizado con frutas tropicales, a mostrarme sus muñecas cuando mueve las manos y gesticular, a reirse de verdad sin miedo porque lo estamos pasando bien y le gusta el tono irónico de mis comentarios. El ruido externo de los ruidosos españoles nos acerca cada vez más y yo bajo el tono de voz para crear un ambiente más íntimo en nuestra mesita marroquí y así obligarla a acercarse.
Ahora sé que vive con unas amigas en Madrid y que dejó su Oviedo natal hace poco tiempo. Me habla de Asturias y sus paisajes maravillosos, de Covadonga, el rey Pelayo y el orgullo de los asturianos, de la fabada y el queso Cabrales. Sé que es hija única y que sólo tiene viva a su madre. Que le gustaría conocer Sudamérica para hacer su tesis y salir fuera de España porque ha viajado poco en su vida.
Me gusta mirar su cara cuando habla y ni siquiera tengo que mirar demasiado su cuerpo para seguir ahí atento a las palabras.
Me olvido de Rosario lentamente al lado de ella y me decido a actuar de un momento a otro.
Alguien me dijo, en un comentario a este blog un día, que quizás Rosario intuye todo de mí y que no le importa mi forma de ser aceptando compartirme un poco cada tanto. Puede que sea verdad y me planteo probarlo según se den las cosas. Hablamos de mí y de ella, de lo complicada que está mi vida con Rosario y de lo sola que ella se siente en Madrid.
Terminamos mi té de gengibre y cardamomo y salimos rumbo a su casa que me queda en el imaginario camino que tracé en mi mente hasta mi departamento.
Al despedirnos intento besarla. Ella deja que pose mis labios sobre los suyos, pero los aparta y me dice que debo elegir que haré con Rosario y que tenemos que conocernos mucho más todavía. Sus pequeñas manos están sudorosas y yo me muero por entrar a su casa cuando suena el móvil que muestra en la pantalla la frase "Lllamando Rosario". Quedamos de conversar en los próximos días y me alejo con el celular a través del cual Rosario me pregunta si duermo en su casa o en la mía esa noche.
Al llegar Rosario me dice que la llamó su hermana y que nos quiere invitar a la inauguración de un bar que abrirá un amigo de ella el próximo viernes y que Rodrigo Ignacio viaja de Navarra por el fin de semana especialmente para la ocasión. Le digo que no hay problema sin darme cuenta de las consecuencias de mi aceptación, mientras pienso en mis próximas acciones a tomar con Cristina.
Rosario me mira mientras me tomo una sopa y me pregunta si algo me ocurre. Le respondo que no me pasa nada y ella asiente con poca convicción.
Me pregunto si sospechará algo o es tan sólo mi imaginación. Sea como sea lo hecho, hecho está.

Friday, December 09, 2005

La encuesta.


Antes de relatarles como siguen las cosas con Rosario y mi encuentro con Cristina voy a la tarea que me ha dejado mi eternamente despistada amiga con lo de la encuesta literaria.
No he tenido tiempo para ir a comprarme libros de temas complicados y parecer un intelectual cosa que me habría venido bien ahora que estoy en campaña de plantar la bandera chilena en el principado de Asturias, pero como finalizaba Conan el bárbaro...esa es otra historia...y va en el siguiente post.


Vamos con la encuesta:

Estás atrapado en Farenheit 451, ¿qué libro te gustaría ser?
Mi primera idea y sólo para mostrar que leí el libro sería decir "El Eclesiastés". Pero la verdad es otra me encantaría ser "Ricardo III" de Shakespeare. Es una obra obra que me parece que muestra con desparpajo lo que el ser humano puede hacer para lograr sus objetivos: vender a su familia, traicionar a cualquiera, seducir a la mujer a quien acaba de dejar viuda, casarse con la representante de quienes intentó destruir por conveniencia, etc. Y más encima hablarle al público haciendo gala de sus acciones. Es un malo jorobado y medio cojo desagradable en sus acciones y aspecto; pero tan básicamente humano que es el primer "malo" de la literatura que uno desea que triunfe porque lo identifica en algunas de las bajezas propias. Además de dejar la frase: "a horse, a horse my kingdom for a horse"

¿Alguna vez te enamoraste de un personaje de ficción?
Esta es una pregunta que creo que es más fácil de responder para las mujeres, pues la literatura siempre machista ha caracterizado más a personajes masculinos para despertar interés que los femeninos.
Sin embargo hay una mujer en la literatura que tiene una de las intervenciones más breves y sabias y que me enamoró al conocerla. Se trata de Siduri la mujer del poema de Gilgamesh.
Ella se encuentra con el gigante rey de Uruk en un momento de desesperación. Gilgamesh vaga por la estepa invernal y sufre porque la muerte de su amigo Enkidu lo hace pensar en la muerte. Siduri le dice con sabiduría infinita:
Gilgamesh la inmortalidad no es para los hombres sino para los dioses, ellos la reservan para sí. Así que ahora lávate la cara y los cabellos, bebe y come abundantemente, báñate, viste tus mejores ropas y disfruta de la mujer que apoya su pecho contra ti, toma la mano del niño que te la tiende, ese es el único camino de la humanidad.

¿El último libro que compraste?
"Mitos y fantasías de Toledo". Es un libro para recorrer la ciudad de Toledo deteniéndose en diversos lugares que han dado origen a leyendas. Es como buscar tesoros escondidos y regocijarse con una leyenda hermosa al pasear por la ciudad. Desde el mes pasado con el tren de alta velocidad Madrid-Toledo en 25 minutos se puede llegar a la ciudad imperial muy fácilmente.

¿El último libro que leíste?
Sumamante profano. Las aventuras del capitán Alatriste de Pérez-Reverte en su capítulo III, "El sol de Breda". Un placer culpable ya que estas aventuras me hacen sentir como adolescente disfrutando de este héroe español (más bien antihéroe) que mata holandeses e ingleses con frialdad y profesionalismo, pero que enarbola toda la violencia del macho hispano cuando le tocan la honra.

Los cinco libros que llevaría a una isla desierta en orden de preferencia. (me lo tomé como aquello que yo salvaría si todo el resto fuera a destruírse)
1.- Las obras completas de Shakespeare. Destaco Ricardo III, Macbeth, El rey Lear y Hamlet. Creo que en ellas se muestra al hombre en plenitud por primera vez con profundidad temible.
2.- La Odisea de Homero. El origen de todos los viajes.
3.- La Divina Comedia del Dante. Un libro fascinante que es un recorrido por el infierno, el purgatorio y el cielo personal de cada uno. (Reconozco que el Infierno me encanta)
4.- Cien años de soledad de García Márquez. Una forma nueva de escribir. La mezcla de la ficción y la realidad de la manera más hermosa que se ha hecho nunca.
5.- Una trampa al llevarme una antología poética de: Fernando Pessoa, Constantino Kavafis, Li Po y Shiki.


Agrego la pregunta de aquellos cuentos que han gustado muchísimo:
El Sur de Borges.
Caleidoscopio del Hombre Ilustrado de Bradbury.
El sueño de Chuang Tzu
Meter el diablo en el infierno del Decamerón de Boccaccio
El cuento de Kamaralzamán y la princesa Sett-Budur de las Mil y una Noches.

A quién se lo paso y por qué?
A Andrés Waissbluth, porque me interesa saber que le gusta a alguien que está radiante de felicidad con sus hijos.
A Indianguman por su etérea y tan vívida forma de escribir de aquello que vive a diario.
A Elisa de Cremona porque me intriga saber que lee alguien que escribe tan elegantemente.
Y a Palabras Errantes porque simplemente me sorprende lo que escribe.

Bien en el próximo post les cuento como va mi vida. En estos días sólo escribo realidades la poesía no me resulta con mucha arenalina circulando...y testosterona también.

Wednesday, December 07, 2005

El cumpleaños de la Hermana: Original y Copia.


Quiero aclarar que este es un post absolutamente terapéutico para descargar tensiones y poder sacar fuera algunas cosas que necesito comentar al mundo.
Antes de relatar como han sido las cosas con Cristina mi nueva amiga de Asturias quien se fue a su tierra por el fin de semana, creo pertinente hacer un breve resumen de la horrible experiencia del cumpleaños de mi "cuñada".
Al día siguiente de haber conocido a Cristina y haber tenido una noche de copas genial con mis amigos valencianos donde hubo música y conversaciones para ponernos al día tuve que asistir al cumpleaños de la hermana de Rosario, la pequeña Pilar. Pequeña de tamaño más que edad pues sólo tienen un año de diferencia.
La noche del viernes fue realmente agradable, una mezcla perfecta entre reírnos, conocer los proyectos de cada cual, escuchar a cada uno hablar de literatura y arte y por último vivir el ambiente festivo que calienta las noches españolas en cada bar de copas donde un DJ ameniza la vida.
Pero volviendo a Pilar, ella es francamente diferente a su hermana. Rosario es calmada, reflexiva y equilibrada; mientras que Pilar es de esas personas que hablan y depués piensan lo que han dicho, impulsiva y obsesiva con sus ideas fijas. Dentro de estas ideas está la de copiar la vida de su hermana. Habla de banalidades con una capacidad impresionante y a una velocidad que difícilmente se puede superar en algún mall santiaguino.
Siempre me ha parecido que aquellos que viven pendientes de la vida de otros y que intentan repetir fórmulas que creen exitosas sufren de una inseguridad vital enorme. Pareciera que intentan asegurar su futuro con mántricas repeticiones de las formas de vida ajenas.
Pilar intenta copiar el estilo de vestirse y vivir de su hermana. Compra en los mismos lugares, intenta averiguar donde va de vacaciones y después vemos sus fotografías calcadas de donde Rosario ya ha estado, pregunta a que restaurantes hemos ido y a la semana siguiente comenta con propiedad las virtudes de la cocina de aquel lugar usando las mismas palabras que nosotros dijimos para caracterizar el restaurant.
Pero las circunstancias la hacen ser evidente en su "copy-paste" vivencial y además su falta de iniciativa la hace parecer la eterna segundona. Creo que esto de llegar un año después que Rosario al mundo la ha hecho seguir siendo siempre la número dos en todo. Yo tengo la impresión que sus padres prefiren la actividad profesional de Rosario y que siempre ha sido entre comillas su favorita. Y a momentos veo con pena que estas copias son simplemente maneras de Pilar de buscar cariño y más aprobación.
Pero la mayor parte de las veces, por su forma de ser, simplemente me desespera y logra que termine molesto de verla con sus preguntas insistentes de qué vamos a hacer.
A veces le digo cosas absurdas para ver como reaccionará:
- ¿Y que van a hacer con Rosario para este fin de año?-
- Creo que nos iremos a esquiar a Aspen o quizás a un tour a Bangladesh.-
- ¿Pero y van a alcanzar en tan poco tiempo a disfrutar de eso? Son sólo 5 dias-
- Obvio, además que lo importante es ir porque ambas cosas están muy de moda.-
A la semana siguiente la encontré averiguando como ir a Aspen, Colorado y me insistía preguntando que cosas interesantes había en Bangladesh. Así que ya veía que un día me mostraba los pasajes en dirección a Dacca.
Un día estando con Rosario de paseo en Avila, ella la llamó para preguntarle donde pensabamos celebrar en un año más el fin de mis estudios, porque sería tan bueno hacer algo en conjunto con la graduación de ella. Mientras yo jadeaba subiendo las murallas de la ciudad ella hablaba y hablaba por teléfono impidiendo que estuviéramos tranquilos. Por más que se le decía que faltaba tanto y que era un tema poco relevante insistía en preguntar que haríamos para esa fecha.
El cumpleaños de aquel sábado fue en realidad sólo una muestra más de su forma de vida ya que anunció que nos tendría una sorpresa. Yo tenía la esperanza que nos dijera que se iba de monja a hacer ascetismo a los pirineos catalanes, de misionera a la India o a Sudán, pero lo que nos esperaba lindaba en el surrealismo.
Desde la adolescencia Pilar comenzaba con sus novios semanas después que Rosario y cuando estaba sola hacía lo posible por buscarse especímenes similares a los de su hermana.
El sábado llegue ya medio molesto por lo que me esperaba y predispuesto a pasarlo mal. Pero la verdad es que Pilar logró demostrar que la realidad supera a la ficción al mostrarme a su nuevo novio, la sorpresa es que él también es chileno.
Se trataba de un pelmazo que tras estudiar ingeniería se encontraba haciendo un postgrado en España. Tenía una sutil mezcla entre hacerse el niño bueno inocentón y tener una altura de miras que no superaba el metro sesenta. De esa gente con la cual me aflora la ironía con facilidad extrema.
RodrigoIgnacio, como se presentó, comenzó acercándose a mí con preguntas tan interesantes como las que dieron origen a diálogos de este talante:
- ¿Y te va a dar dinero eso de la literatura?
- Bueno...tú eres el experto en el mercado debieras saberlo tú mejor que yo...
- Mmm... yo creo que te será difícil ganar mucho.-
- Yo creo lo mismo, habemos casi tantos dedicados a esto como ingenieros y la demanda no es mucha, tú sabes...-
- Y aquí me dijeron que estás viviendo de una beca.-
- Sí, pero sobretodo usufructo de Rosario y vendo poesías en las calles.-
- Ah...¿en serio?-
- Sí, si no fuera por mis cuentas en las Islas Caimán con la herencia de mis padres y mis apuestas en Montecarlo, no sé que haría.-

Pilar nos venía a ver cada tanto para ver cuanto disfrutábamos juntos y yo me dedicaba a cortar y cortar jamón ibérico de una pierna colocada para la ocasión, tratando de matar el tiempo y haciendo alusión a que necesitaba gran concentración para esto y no podía hablar a riesgo de cortarme o dañar el noble alimento.
- Se te da bien esto de cortar jamón, ¿trabajaste de jamonero, además de apostador?..jajaja...-
- Si, se me da bien esto de tratar con cerdos, ¿quieres otro poquito?.-
- No gracias, no me gustan las cosas que elevan mucho el colesterol.-
- ¿Una copa de vino? este vino Barón de Chirel es un Rioja excelente.-
- No tampoco me gusta, es que no bebo nada de alcohol.-
- O sea que te va quedando el sexo solamente para hacer el algo de "triatlón español".-
- En eso soy muy serio, muy tradicional.-

Creí que ya era demasiado castigo ser un imbécil, pero él me demostraba que el hombre no tiene límites.
Intenté, cuando llegó Rosario, ser amable y preguntarle con tacto por lo que hacía y sus proyectos Ahí me enteré que estudiaba en Navarra en la Universidad del Opus Dei y que deseaba continuar trabajando luego en España. Traté preguntrarle por sus intereses personales
pero sólo obtuve que se divertía haciendo mucho deporte:
- Nada como la vida sana para vivir mucho tiempo.-
- Bueno, eso depende de cómo deseas vivir tu tiempo.-
- Siendo sano, con buenos hábitos, siendo un buen cristiano.-
En eso Pilar que lo miraba con ojos lánguidos no pudo resistirse a decir:
- ¿Es maravilloso mi novio verdad?.-
- Los chilenos son muy lindos...-dijo Rosario
- Bueno habemos de todo. Gente buena como Rodrigo Ignacio y anticlericales, alcoholicos y comedores de colesterol como yo.-
- ¿Pero siendo chileno y de buena familia debieras ser católico?.-
Ahi ya la cosa me pareció intolerable.
- Es que desde que encontré en Toledo los grabados para abrir la puerta al infierno y uno que otro grimorio para invocar a Lucifer he dejado de ir a misa.-
- Estás loco...-
- ¿Leíste el Club Dumas de Pérez -Reverte o Fausto de Goethe?.-
- No leo mucho de ciencia ficción.-
- Mmm...ya veo.-

La noche prosiguió con más de lo mismo y hoy ya puedo cortar jamón como un profesional. Pilar comentó que desde que su hemana tenía novio chileno ella se había dado cuenta que era bueno hacer lo mismo. Pensé que tal vez estaba haciéndose consciente de su problema, pero sólo fue una impresión y no un análisis.
A eso de las 23:00 hrs alguien me llama. El número se inicia con 98 el prefijo de Asturias:
- Perdona lo tarde pero sabía que estarías despierto.-
-¿Y cómo lo sabías?-
-Podríamos llamarle intuición femenina. Tengo que hacer un trabajo de la independencia de Chile y Argentina y pensé que podrías ayudarme.-
-Sería un placer.-
-¿Nos tomamos un café el lunes cuando salga?-
- Encantado, a las 18:00 hrs. entonces.-
-¿Cómo sabes que salgo a las seis?-
-Podrías llamarle intuición masculina.-

Sunday, December 04, 2005

La calle del reloj.


Al pasar todos los días cerca de la plaza de España, la calle del reloj me dice que aproveche el día y me recuerda que la vida es breve.
Sentí aburrimiento por primera vez en varias semanas, tal vez fue algo así como darme cuenta que perdía mi tiempo y que en vez de estar un sábado en la noche viviendo a tope mis últimos años de juventud, me encontraba encamado viendo la televisión. En estas semanas ni siquiera he sido capaz de leer un libro, apenas paso por las letras y debo volver a releer una y otra vez como si la memoria me fallara y no entendiera del todo las palabras que se van juntando con lentitud pasmosa. Esta semana me he sentido ahogado por la presencia de Rosario, por la extraña sensación de tener que reportarme en cuanto a actividades, de la hora de llegada y la forma como organizaré mi vida. Yo entiendo que son preguntas que ella hace para saber como va a organizar también su día, pero eso no hace que me sean menos molestas.
Me he dado cuenta que me incomodan las "sugerencias" de aquello que debo o no hacer. Como antes he comentado el aspecto más importante de una relación es que no te molesten, si además te quieren, fantástico; pero de nada sirve que te quieran si te ahogan, destruyen tus sueños o intentan ordenar tu vida. Yo reconozco que ella se preocupa y se porta bien tratándome como un hombre debe ser tratado en cuanto a atenciones y cuidados: hace ya tiempo que no tengo que preocuparme de esas labores ingratas de casa que tan sólo me distraían de mis proyectos vitales y cosas importantes. Pero a decir verdad es que nunca me he preocupado de ellas pues junto al dinero que me dieron mis padres, las becas de la Unión Europea sumada a la que todos los chilenos me pagan con sus impuestos me han permitido siempre tener a alguien que me lave la ropa, haga la limpieza y me cocine desde hace ya varios años. Pero de todas formas tenía que ir a comprar cosas de casa, arreglar uno que otro desperfecto y hacer trámites engorrosos de finanzas y del auto; cosas que ahora tengo soluciondas.
No sé realmente si estas regalías de la vida diaria justifican la pérdida de autonomía y los reportes diarios. También es cierto que ella tiene un sexto sentido en medio de toda su inocencia, el cual pareciera ser un atributo femenino generalizado que la hace intuír mis debilidades de la carne y la llevan a preguntarme por aquellas compañeras peligrosas, por mis amigos de juerga que me llevarían al pecado y por mis horarios clave donde me encuentro con chicas.
En cuanto a esto último siempre a eso de las 18:00 hrs veo salir a una interesante estudiante del doctorado de historia y ya he averiguado con mis amigos que es una asturiana de Oviedo que se dedica a historia española del Siglo XIX. Me he planteado la opción de darle mi particular visión de la pérdida de las colonias españolas y de como acercar vínculos con esos territorios emancipados.
A veces tengo la sensación que basta que me restrinjan tan sólo un poco como para que decida buscar una nueva aventura y demostrarme a mí mismo que soy libre. Otras veces siento que hay algo interior que me hace buscar y buscar algo nuevo.
Lo nuevo para los hombres es un sensación terrible que te lleva a ir de un lugar a otro, como si la estabilidad de los conocido nos enmoheciera. Conocer una nueva mujer me genera una emoción tremenda, un deseo de avanzar y hacerla mía y entonces ver una nueva desnudez te da una sensación de poder inmensa y aplastante, un instante de paz donde has descubierto un tesoro guardado que se hizo tuyo.
La novedad me ha hecho recorrer bastante por un no despreciable número de pieles, manos, ojos y cabellos que me hacen sentir tranquilo por algunos instantes.
Otras veces creo que simplemente somos filogenéticamente diseñados para ganar a otros e intentar dejar nuestros genes en vez que otro los perpetue. Que algo vive dentro de nosotros para motivarnos, algo así como una presencia que te invita a buscar una nueva mujer. Para ellas un demonio interno en cada hombre, al cual si siguiera las recomendaciones del Decamerón del sabio Boccaccio debiera buscarle un infierno donde darle lugar. Para mí algo así como los daimones de Sócrates, esas voces de alerta que guían el camino hacia un nuevo regazo y otro calor.
El viernes pasado todo se conjura de manera extraña y me siento un poco más apresado por sus requerimientos de tiempo y de compartir con quienes ella desea.
A las 17:55 me llama Rosario y me pregunta la hora a la que voy a llegar. Le respondo que es viernes y que mis amigos me han invitado a salir. Me pide que no llegue muy tarde pues el sábado iremos al cumpleaños de su hermana, quien es odiable, yo contesto que no es problema que llegaré antes de la una pues estoy cansado.
Me manda un beso y deja caer sutilmente un meloso "pórtate bien".
Se acerca mi amigo Vicent:
- Hoy volvemos a las andadas, Pepet, ya que al fin te soltó tu dueña.-
- Pero sólo hasta la una, mira que mañana tengo que trasnochar.-
- ¡Me cague en Deu! En todo caso no hay problema, tenemos tiempo si nos vamos temprano.-
- Eso suena adecuado ¿a qué hora partimos?-
- Ahora mismo. Primero vamos a por un café y de ahí a unas copas.-
- ¿Y quién viene?-
- Los de siempre. Juan Manuel y yo quedamos de buscar algunas chicas majas.-
- ¡Eso suena muy bien!-
- Mmm... son las seis, vamos a buscar a alguien que sale de clases a esta hora y... puede que te interese.-

Thursday, December 01, 2005

El frío y las añoranzas de Chile.


La mezcla de mi vida es una proporción de la poesía con los más bajos deseos. Un poco de luz y también de tinieblas. Desde que lo entendí así todo es más simple, las mujeres me complican poco y si comienzan a ser difíciles las cambio, las obligaciones me son más llevables y vivo con más libertad. Entendí mejor a mis padres y mis propios traumas y entonces soy capaz de perdonar casi todo.Desde que entendí que para sobrevivir hay que mezclar belleza con sentido práctico, goce abstracto con placer mundano y una cuota de desfachatez vital sin culpa que dure mucho, todo se me ha vuelto grato y tranquilo. Así que hoy pensé en cosas mundanas porque el frío me hace reflexionar de ellas y de mis deseos de Chile.
Es tan extraño que en Diciembre comience a hacer frío. La dualidad hemisférica me produce una contradicción enorme porque para mí el fin de año, navidad, calor y vacaciones son conceptos que se unen y que conforman un todo absolutamente imposible en estas latitudes. Un año nuevo con comida de terraza, con noche de calor y sudor en una fiesta con baile son la imagen de cada cambio de folio. Aquí incluso es a la inversa porque en medio de fríos bajo cero se celebra la "noche vieja" y la gente se divierte mojándote y haciéndote pasar un frío de mil demonios si te empapan de champaña (o cava aqui) en la Puerta del Sol.
Ya han caído las primeras nieves y no sólo en los Pirineos y la Sierra Nevada sino que al lado de Madrid en la Sierra de Guadarrama y en la monumental Ávila.
Creo que este año intentaré tener una navidad con nieve para congratularme que he completado un año más de este dulce autoexilio y donde ya veo más cerca el regreso que debiera ser el 2007.
Es posible que eche mucho de menos España y su cultura cuando vuelva; pero la verdad es que cada día tengo más ganas de regresar a Chile y volver a cosas absolutamente triviales como los paisajes, las expresiones de la gente o los sabores.
Y aunque parezca extraño hay cosas comnes que tienen sabor diferente en Chile y que deseo volver a degustar.
Las carnes en Chile son baratas y de excelente calidad ahora que comparo con las europeas. (para que decir en Argentina) Aquí salvo contadas excepciones como los chuletones de Avila, algunas cosas de ternera gallega y poco más, la carne es bastante blanda pero muy poco sabrosa. Además no hay claridad en cortes como en Chile. No se puede en cualquier supermercado llegar a pedir equivalentes castizos de "pollo ganso", "filete", "posta", "entraña", "asado de tira", "palanca", "lomo vetado", etc. Aquí hay ternera para guisar, para freír o para asar y nunca hay claridad exacta de que parte del animal se trata. Esto para un ser 99% carnívoro es francamente terrible.
Reconozco que el cerdo y especialmente el cerdo ibérico son de buen precio y buen sabor al igual que el cordero; pero la falta de una carne vacuna sabrosa como la nuestra es un dolor difícil de superar. Añoro entonces un asado chilensis jugoso y de sabor potente servido con un cabernet sauvignon bien taninoso. Un trozo de carne contundente que se entregue con indefensión al paladar para ser disfrutado en su centro rojizo y sanguinolento, con sabor a carbón y sal. Ese es francamente un placer como pocos y muy relacionado al erotismo. Definitivamente la ausencia de carne es para mí la ausencia de comida porque no sé que acompaña a a qué.
Las ensaladas son una entretención veraniega y en ese sentido salvo cosas muy específicas son bien parecidas en cualquier parte y potencialmente reproducibles con facilidad.
Pero, ¡cómo deseo volver al "Cuerovaca", "Happenning" o "Santa Brasa" y pedirme mi carne a punto o incluso menos hecha!
Los vinos no han sido un problema grave ya que pese a preferir los caldos de nuestra tierra, me he entretenido probando los consabidos Rioja y Ribera del Duero y he descubierto excelentes vinos de lugares como Somontano en Aragón, Priorat, Penedés y Empordá-Costa Brava de Cataluña, Ribeira Sacra en Galicia y sorprendentes vinos de Castilla-La Mancha y de la denominación de origen Utiel-Requena en la Comunidad Valenciana. A veces cuando quiero darme un gusto saco alguna botella de las que me traen mi familia o mis amigos chilenos que han venido y recuerdo desde el aroma al retrogusto las bondades de Chile embotelladas en un Cabernet Sauvignon, un Carmenere, Syrah o un blanco del valle de Casablanca.
Las frutas son dulces en nuestro terruño y aquí no llegan a esas concentraciones de azúcares. Siendo que las cerezas del Jerte y las naranjas valencianas son ricas los duraznos chilenos y especialmente las papayas son invaluables.
Otros sabores que echo de menos son cosas banales como la mayonesa. Aquí tiene otro sabor distinto de la nuestra y aunque he comprado marcas gringas no son iguales (aunque debo decir que la mayonesa que viene como ali oli es buenísima). La Fanta tampoco es igual y a veces me dan unas ganas locas de tomar Bilz o Pap. Parece que los temidos colorantes que aparecen en negrita y que no se usan en la UE como son la tartrazina y el amarillo crepúsculo me han dejado cierta adicción. Entonces la minipap y minibilz que me han traído de vez en cuando se transforman en pequeños tesoros con caducidad de 2 meses que me recuerdan mis tardes de niñez veraniega.
Las paltas que llegan son regulares aunque sean hass chilenas. Parece que el transporte las modifica y no saben igual que en Chile. La mayoría que llegan a España son peruanas y no les llegan a los talones a las nuestras (arranque de nacionalismo, excúsenme) y sólo una vez me he vuelto a comer una palta digna de una once en Chile ya hace varios meses.
Tampoco entiendo como teniendo a Inglaterra al lado el té de uso diario sea tan malo. Un té corriente en Chile es mucho mejor que uno en España y hay que ir a tiendas gourmet de té o a grandes supermercados para que pagando más caro uno se tome un tecito agradable. Lo mejor de todas formas un té moruno de alguna tetería marroquí.
El café para la casa, nada especial, es traído de Colombia en su mayoría, pero creo que en las cafeterías un expreso (o un carajillo) es tan bueno o más que en Chile.
Los mejores que me he tomado en Europa son esos dedales de café que son los ristrettos italianos y muy especialmente las "bicas" de Lisboa. Este último con mezclas de la India y Brasil.
Del pan no me quejo porque es bastante bueno y hay masas batidas como el baguette que son excelentes, la añoranza sale por la marraqueta y su significado en el inconsciente colectivo chileno, pero es más en lo afectivo que en el gusto. (No llegaré a los excesos maternales de Zamorano, sería de muy mal gusto.)
Y bueno las chilenas efectivamente me gustan más que las europeas. En lo físico muchas de estas españolas son bastante planas de busto y de caderas anchas pero poco levantadas, con un biotipo que no me parece tan grato como las redondeadas formas de la "fértil provincia y señalada en la región antártica famosa" con bastante más busto promedio y proporciones más equilibradas. Eso sin contar con las buenas costumbres de las señoritas chilenas tan criticadas al interior de conversaciones de personajes con supuestas aperturas mentales y al fin tan buscadas por recatadas y preocupadas del decoro a la hora de encontrar una esposa.
Uno despotrica en contra de las chilenas porque no conoce al resto. (esto les hara saber que hay otras mucho peores). Puede que las mujertes chilenas con sus temores y prejuicios sean menos arriesgadas en lo externo pero al final mucho de eso es irreal al interior y son casi tan lanzadas a la vida como muchas del hemisferio norte. Con todo, esas imposiciones sociales y ese delicado doble estándar de sociedad burguesa me parece encantador y muy conveniente para cualquier hombre chileno.
Muchas europeas consideran que es rebajarse en el escalafón zoológico darle una pequeña atención a sus hombres como hacer la comida, servirle algo rico o tener la casa arreglada para él, algo así como una traición a los derechos ganados por las feministas. Otras dicen ser las grandes engañadas de la historia porque además de ser buenas profesionales, con horarios difíciles, más exigencias que sus pares masculinos y menos sueldo tienen que llegar a sus casas a organizarlo todo y además ver a los niños. Las hay que por dárselas de liberales y no comprometerse para disfrutar la vida, hoy remojan sus canas solas y buscan deseperadamente lo que va quedando para encontrar marido. Sin embargo en España aún hay algunas parecidas a nuestras queridas chilenas que están dispuestas a regalonear a sus parejas y comportarse según lo que acostumbramos en nuestro país.
Siempre he creído que las mujeres son infinitamente superiores a los hombres en organizar el mundo. Más detallistas, más consideradas con las relaciones humanas y los planos afectivos, más ordenadas, menos rimbombantes y más ordenadas y casi siempre más aterrizadas poniendo pies en tierra a muchos sueños de alas utópicas. De hecho siempre he tenido el secreto temor que al momento que ocupen puestos de relevancia social, direcciones de grandes empresas, presidencia de orgaismos internacionales, ministerios y presidencia de la República lo harán tan bien que los hombres seremos desplazados. Por suerte España ha conjurado mis temores y el presidente del gobierno español Rodríguez Zapatero ha demostrado en su gabinete con 50 y 50% de hombres y mujeres que las féminas pueden ser igual de ineficientes, abusivas, poco diplomáticas, inescrupulosas y mal educadas que los hombres y peores también.
Así que en resumen me quedo con las chilenas decorosas y regaloneadoras que tanto bien han hecho y seguirán haciendo por sus parejas.
Hoy me tomaré mi última mini Bilz. El frío me trae añoranzas de Chile que tendré que calmar con sucedáneos castellanos, por ahora están bastante bien, mañana ya veremos.