Pepet el Anacoreta

Bellísimas narraciones y opiniones de la vida de Pepet.

Tuesday, September 27, 2005

Para Tempore: Mi patio, mi reino.


Las cosas van a peor cada día y no me refiero al gobierno ni a los políticos, esos van siempre a peor. La cosas a veces se me confunden y desde que no hablo, porque esto de articular palabras se me hace difícil, todo ha sido un constante devenir de menos derechos y menos placeres. Desde el fatídico día del accidente cerebro vascular, como le llamaba el neurólogo a mi hemiplejia, los placeres se han vuelto cada vez más humildes y cada dia disfruto de cosas más pequeñas. He pensado que me volví medio poeta desde ese día.
Mi día transcurre con lentitud y ceremonia como si de un rey se tratase. Al igual que un monarca soy atendido en mis necesidades más básicas como la papilla que dan cada 6 horas, mi aseo personal, el cambio del pañal y probablemente la situación más dual del día, el lavado de mis genitales y región perianal como elegantemente le llama el auxiliar, la cual en verano es un alivio y en invierno una tortura. Como un rey tengo horarios muy establecidos de comidas, del pinchazo de la insulina, de las pastillas y en especial de la llegada cada dos días de mi pequeña princesa, la fisioterapeuta. Ella me mima y me dice palabras de ánimo mientras mueve mis paralizados miembros. Ell no se da cuenta, sin embargo que a los 89 uno también siente amor y no por dejar de hablar no se va a sentir a Eros y una que otra cosita cuando con sus manos pequeñas estimulan mis músculos de brazos y piernas.
Todos los días soy colocado a modo de entronización en mi sillón mirando al patio. Cuando venía Maluchita todo estaba muy ordenado y ella regaba las plantas y mantenía todo como cuando vivía Lucía mi mujer. Ahora me han contado que las finanzas no van nada bien así que ya no hay Maluchita y el patio se ve sucio y desordenado. Día tras día el patio va metamorfoséandose y en él se acumulan mis libros que alguno de los muchachos deja a la intemperie. Los trofeos de juventud me los dejaron ahí hace unos días y me dio un poco de pena, sin embargo ya casi nada me da pena desde que dejé de hablar. Además cuando no hablas piensan que no entiendes y sabes lo que realmente piensan de ti.
Hasta hace un año me traían a los nietos, eran unos pilluelos que me hacían reír un poco pero después unos crecieron y no volvieron más, otros supe que sus madres dijeron que no era bueno que vieran a su abuelo decadente y al más chico no me molestó que no lo trajeran más pues se reía de mí cuando se me caía la saliva por la comisura derecha.
Hace meses que esto de caminar pasó de ser un lujo a un hecho olvidado. Ahora mi mayor entretención es negarme a comer y mirar hacia abajo lo cual obliga a la auxiliar a agacharse y me permite ver su escote generoso.
Lo más extraño fue cuando me mejoró el oído. Yo escuchaba el reloj de péndulo lejano y un día comencé a escuchar muy timbrado su tic tac. Las campanadas cada una hora se volvieron más y más potentes. Desgraciadamente me di cuenta hace una semana mientras me traían al patio en mi sillita de ruedas que la casa estaba vacía y sin muebles y por eso retumbaba el tic tac del reloj.
Hoy ya me han aseado y dicen que van a evaluarme de nuevo, yo no sé para que, si siempre dicen lo mismo y cada vez que vienen no me sacan al patio donde puedo mirar el diseño de las baldosas que son hermosísimas. Si pudiera pediría que limpiaran más el patio pues las baldosas no se dejan ver bien muy bien con el polvo. Mientras el doctor y el abogado me preguntan cosas yo no contesto y miro al vacío porque así se van antes. Cuando vienen a veces me acuerdo de la gente que gritaba mi nombre en las calles, del mundo que un día fue tan mío, pero esas son tonteras del pasado. Espero que mañana no dejen de llevarme al patio, lo verdaderamente importante está allí pues esas baldosas deben esconder un secreto que quizás me libere cuando lo descubra.

Sunday, September 25, 2005

Existen dos tipos de gente: Los latinos y los que nos envidian.


Qué agrado ha sido ver que el nuevo campeón de F1 es alguien de habla hispana y la cara del finlandés que acaba de perder casi tan buena como lo anterior. La verdad es que cada vez siento que la mentalidad latina de expresarse con vehemencia y de vivir con menos pensamientos en el futuro y más en el presente es bastante más ajustada a la realidad de una vida corta y sólo una.
Los hombres sensatos comienzan a preocuparse más del futuro y la trasendencia en la medida que pasan los años, situación que no me ocurre sino muy por el contrario.
Hace poco estuve en las tierras de García Lorca quien nació en Andalucía y ver esa genialidad acallada tan tempranamente, a la gente del lugar viviendo en los bares de las calles de casas blancas, el Guadalquivir y la muerte de Ignacio con su sangre sobre la arena, los cuatro primos de Benamejí matando a Antoñito el Camborio; me hacen pensar en la necesidad de vivir cada día lo más cercanamente a que sea el último.
Espero que a Petra le haya gustado su cuento hecho a medida. Seguiré haciendo algunos cuentos a pedido según lo que me han planteado.
A los interesados en el ranking de los 5 blogs más estúpidos les cuento debido a la votación masiva que estoy obteniendo es posible que suspenda el recuento. Se agradecerán votaciones a otros blogs.

Friday, September 23, 2005

Para Petra


Petra aqui va tu historia:

"Cuando me encargaron diseñar los logos de "Ewige" les dije que me gustaría entrevistarme con alguien que pudiera contarme de forma muy directa las características de la empresa para orientar de mejor manera mi trabajo. Al día siguiente me llamó un hombre de voz profunda y trato levemente cortante, pero educado, y que se apellidaba Santa María. Me invitó a cenar a un restaurant de carnes en Vitacura y quedamos de juntarnos a las 21:00 hrs. en la puerta del restaurant. Me contó que vendría con dos gerentes de la empresa que estaban interesados en plantear un par de ideas para mi trabajo. Cuando llegué a las 21:05 los tres hombres ya estaban allí. Santa María me pareció un hombre de aspecto sombrío, moreno con rasgos similares a los de los árabes y barba y bigote bien cuidados. Los otros eran un par de tipos altos, de ojos claros; uno de alrededor de 35 años y su padre de unos 70. Ambos hermosos y de mirada penetrante, el viejo con esas canas que dejan traslucir un cabello dorado en la juventud y el más joven de pelo castaño claro, delgado y con algo inquietante en sus movimientos. La cena fue tensa por mi imposibilidad de hablar alemán y Santa María hacía de traductor entre los dos hombres y yo. Allí supe que "Ewige" era una gran empresa dedicada al comercio de arte y antigüedades y que luego de trabajar en Europa y Estados Unidos habían decidido venir a Sudamérica en busca de obras traídas principalmente desde España. Luego de comer la entrada yo me pedí un plato de carne con una salsa con crema y Santa María, me dijo que los alemanes eran judíos y que no aceptaban que se mezclara carne con lácteos en la mesa donde ellos comían, también me aclaró que él era judío pese a su apellido y que provenía de una familia sefardí de Toledo, que se vió obligada a hacerse pasar por conversos. Nunca antes me había tocado algo así pero siendo la invitada y la interesada en el proyecto acepté sin problemas. Santa María a diferencia de los otros dos pidió una carne muy poco hecha que goteaba mientras la saboreaba con un dejo de placer que se escurría en sus gestos.
Me explicaron que deseaban mostrar solidez económica ya que estaban dispuestos a pagar mucho dinero si las piezas que buscaban estaban en buen estado. Les interesaba en Sudamérica todo aquello que fuera Renacimiento Español y que hubiera llegado antes de fines del siglo XVI. En algunos segundos de silencio Santa María miraba mi escote y comía su carne rojiza haciéndome sentir incómoda. La cena terminó temprano y yo me fui con las cosas algo más claras pues me dieron algunas pautas que me parecieron rarísimas: ninguna imagen alusiva al judaísmo, ninguna representación de animales y la prohibición de color gris, violeta y blanco.
Les entregué mi trabajo antes de lo que habíamos pactado y me pagaron lo acordado sin inconvenientes con lo cual debo decir me arreglé la situación económica por varios meses.
Diez días más tarde aparecía a página completa en El Mercurio la propuesta de "Ewige" de comprar arte y muebles con mi hermoso logo de una mesa decorada simbolizando la solidez, el lugar de encuentro de negociación y el arte.
Todo era tranquilo hasta que en las noticias vi que mostraban un mes más tarde a los dos alemanes de la comida muertos en un departamento de Las Condes y se decía que había algo de venganza gay por la cantidad de puñaladas de los cuerpos: 216 en cada uno y una cruz en la frente de cada cuerpo. Había signos de robo y mostraron una enorme caja fuerte descerrajada en la casa de los muertos. La imagen me produjo una angustia enorme y pensé en llamar a Santa María para darle el pésame, pero ese hombre me inquietaba y decidí no hacer nada.
Me dediqué a ver el flujo de acciones de Ewige y me soprendió que desde ese día comenzaron a transarse como nunca en la bolsa. Mi mesita de logo circulaba por páginas web vertiginosamente y aparecían nuevos gerentes en la empresa y ni señas del extraño Santa María.
Lo que vino después fue innarrable por increíble y extraño. Al cumplirse tres meses exactos de la publicación de mi logo yo estaba tranquila en mi departamento rumiando la angustia de tener 33 años y estar sola en el mundo, ansiando compañía, amor y por qué no decirlo un macho en la cama. Cuando llamaron a mi puerta dos hombres que dijeron ser de investigaciones en busca de información.
Se veían muy bien presentados y la ropa tenía un evidente toque de distinción que un policía cualquiera no tendría. Me mostraron identificaciones y me pidieron ayuda con algunos datos de los alemanes muertos. Les conté lo que sabía y me comenzaron a hacer extrañas preguntas como si yo era católica, que me habían dicho de la imagen corporativa de la empresa, que significaba el logo, si yo sabía que habían encontrado una mesa traída a Santiago en 1650 con incrustaciones de piedras preciosas y por último que sabía de Simón Santa María Asuero.
Contesté lo que pude y les dije que sólo a través de lo que me contaron diseñé la mesa del logo y que no sabía de ningún mueble extraño o caro, que a Santa María lo habia visto una vez con los alemanes y que era católica pero que no entendía porque me preguntaban eso.
Se fueron sin decir mucho, uno al irse dejó asomar un rosario que llevaba en el bolsillo y se fue al parecer rezando el otro se marchó en total silencio.
Al día siguiente recibí una llamada de Santa María, esta vez parecía nervioso y me pidió que lo recibiera para hablar conmigo. La entretención de recibir a alguien un domingo en la tarde y la curiosidad de todo esto me llevo a decirle que lo esperaba ese mismo día.
Santa María llegó a preguntarme por los de investigaciones y se veía cansado pero interesante esta vez, movía las manos delgadas con rapidez mientras me inquiría respecto a las preguntas de los policías, de pronto en medio de sus cuestionamientos me di cuenta que tenía unos ojos oscuros hermosos y sentí que su mirada era antigua y conocida, ya no estaban allí los alemanes con sus ojos claros deslumbrantes y esta vez pude ver que tras esas formas cortantes y educadas había un hombre que me miraba con deseo. Instintivamente me acerqué y no sé porqué lo abracé y comencé a besarlo, el dijo "no otra vez" pero nuestro contacto parecía gustarle y yo no entendía porque sentía una excitación enorme que me llevaba a querer tocarlo y desvestirlo pese a que apenas lo conocía e incluso me pareció desagradable al principio. Las manos de Simón Santa María Asuero comenzaron a recorrerme mientras repetía "me arrepentiré de esto" Su torso desnudo tenía cicatrices en la espalda y una estrella de 6 puntas tatuada con el número 216 y unos caracteres hebreos. Se lanzó sobre mí como si no hubiera tocado una mujer en años y casi con desesperación me tendió en el suelo y me desvistió rápidamente. Su cuerpo era fibroso y duro, sus manos parecían las de un viejo tocándome con lascivia y al sentirlo dentro de mí una sensación de quemadura, dolor y excitación se hizo presente de forma sorpresiva. Yo jadeaba poseída por ese hombre casi desconocido que me decía cosas en un castellano antiguo y con algunas palabras extrañas. Me sntí como la carne jugosa de la cena y él me degustaba con gozo. Luego de un largo rato que para mí fueron escasos minutos tuve el orgasmo más violento de mi vida y Simón Santa María lloraba mientras hablaba en una lengua extraña.
Lo abracé y consolé durante un rato y le pregunté que pasaba. Me dijo que sería la última vez que nos veríamos pero que merecía una explicación. A estas alturas de los treinta y tantos que otro hombre me dijera tras tener sexo que no nos veríamos más me sonaba a cuento conocido, pero lo que me dijo realmente fue extraño.
Me contó que vagaba por el mundo desde hacía años, que había aprendido a hablar español en Toledo y que en realidad hablaba "ladino" o judeo español, que había vivido escapando siempre y que el tatuaje databa de 1942,lo que era rarísimo para un hombre que no parentaba más de 40 años. Que 6 x 6 x 6 eran 216 y que era una antigua forma de matar judíos ocupada en el medioevo eso de las 216 puñaladas mas una cruz en la frente. Que los policías no eran policías y que lo más terrible en el mundo es ver como mueren todos los que amas y tu sigues vivo vagando. Que la empresa era de su propiedad y que "Ewige" eterno suena distinto en aleman cuando se junta con jude y queda "Der ewige jude". No entendí nada acerca de lo que habló en su español entrecortado acerca de la mesa de Salomón perdida en el siglo XVI y que le permitiría borrar su maldición. Yo aún sentía su cuerpo dentro del mío quemándome mientras me preguntaba como había intuído la mesa de Salomón. No supe que decirle porque ese diseño tan solo me salió del alma al igual que el deseo de tocarlo.
Le pedí que se fuera y mientras se vestía vi que venía con un traje gris, camisa blanca y corbata violeta. me entregó una carta de Tarot antes de irse, era el Arcano XXII, el Loco mordido por un perro mientras vaga por el mundo. Me dijo que lo pusiera escondido en algún lugar de la casa y que nada me sucedería.
Nunca más volví a verlo y las acciones de Ewige desaparecieron del mercado. De vez en cuando miro la carta que me regaló, tan contrastada con la solidez de la mesa de mi logo, tan cercana a eso de errar por siempre y entonces vuelvo a sentir su fuego dentro."

Thursday, September 22, 2005

Se aceptan ideas. Cobro barato.


Paso por un periodo terrible de falta de creatividad y para tener el síndrome de Bartleby & Co. se necesita al menos haber escrito algo genial en la vida. Apenas he escrito sólo un par de palabras en las últimas 24 horas.
Ya me cansé de relatos médicos y pensaba en contar historias de músicos que me apasionan por su emotividad violenta. Incluso pensé en hacer un ranking de los blogs más estúpidos, pero el temor al número uno fue más fuerte.
Sin embargo he tenido la genial idea de aceptar cuentos y poemas por encargo (si Isabel Allende escribe el Zorro cualquiera puede hacer lo mismo) por ahora y mientras aún no alcanzo la fama suficiente como para llegar al público no docto y hasta que mi editor haga tiradas de más de 1000 ejemplares de mis obras estoy dispuesto a jugar un poco con temas que me propongan y hacerles lindas dedicatorias gratuitamente. Más adelante podrán venderlos a altos precios en Virtual Christie's
La idea es que ustedes proponen un tema, los avezados esbozan un par de líneas de lo que quieren y yo les hago un poema o un cuento según prefieran...por favor eviten los demasiado románticos becquerianos.
Así no me aburro y ustedes pueden tener un "Pepet" original a bajo costo. Porque el costo es que yo me llevo sus ideas y juego con ellas.

Monday, September 19, 2005

Mi hipocampo gris ayer se me perdió.


- Según todo lo expuesto aquí, consultas con otros especialistas, exámenes y la historia clínica la situación de su padre es difícil.-
-Puede explicarme más doctor, la idea de venir aquí es tener una segunda, en realidad tercera opinión, con la cual tener mejores expectativas y poder entender bien lo que en lenguaje críptico me dijeron sus colegas.-
- Por supuesto, trataré de ser lo más claro posible en especial aprovechando que usted hoy a venido sin él.-
-La última vez que nos dieron un diagnóstico lo pasó pésimo y se encontró muy afectado para dilucidar las sentencias de esos meses.-
- Primero quisiera corroborar algunas cosas que me ha contado su hermana que lo acompañó en la consulta anterior, pues sé que usted le ha ayudado en algunas cosas referentes a su trabajo.-
- ¿Todo lo que yo diga aquí queda bajo secreto médico, verdad?-
- Absolutamente todo.-
- De acuerdo, ¿qué desea saber?-
- Quiero que me cuente que tipo de problemas ha tenido su padre en el trabajo.-
- Le haré un resumen muy parecido al que le hice al Dr. Baena, el neurólogo.-
- Fue mi maestro, ¿lo sabe?.-
- Lo sé pero todos me dijeron que ahora usted es el que más sabe de este tema y si no lo vinimos a ver antes es porque su consulta estaba llena.-
- Gracias, pero él es un gran profesor.-
- Vuelvo al tema. Hace 7 años que inició problemas de memoria de cosas cotidianas, no sabía a que iba a su habitación, se le quedaban encendidas las luces, olvidaba papeles, pero eran cosas menores de esas que a cualquiera le pasan. Se mantuvo estable por 2 años que fue cuando comenzó a repetir cosas y preguntaba varias veces lo mismo. En ese momento asumimos que a sus 70 años podían ser situaciones perdonables y alguien que era juez de la Corte Suprema no podía estar mal de la cabeza. Entonces comenzó a presentar dificultades para redactar sus fallos y comenzó a pedirme a mí, que usted sabe que trabajo en la Corte de Apelaciones, que le ayudara porque no veía bien o porque le dolían las manos al escribir en el computador. Al poco tiempo me percaté que en realidad eran excusas y parecía que se le había olvidado como redactar. Términos jurídicos habituales no los entendía y me miraba como perplejo al nombrarle figuras legales absolutamente conocidas para él.-
- ¿Comenzó a tomar decisiones erradas?-
-Totalmente. La primera vez fue cuando sobreseyó a dos torturadores de la Villa Grimaldi. Su voto decidió la discusión entre los jueces designados por el gobierno militar y los nuevos. Como siempre ha sido un hombre que estuvo en contra de la dictadura nadie dijo nada, pero fue un error evidente del punto de vista jurídico. Sólo un esbirro de Pinochet podía haber soltado a esos animales y mi padre contribuyó a aquello.-
- Aparte de eso ¿algún comportamiento extraño en el trabajo?.-
- Cientos de errores, trabajo atrasado y eso en alguien como él, obsesivo por el orden, es rarísimo. Causas perdidas donde tuve que hablar secretamente con actuarios y otros funcionarios para que no quedara en evidencia. Hay además algo que no le habíamos contado a nadie por las implicancias del asunto. Se volvió irritable hace como un año, comenzó a decir malas palabras y cosas en doble sentido, lo último que hizo fue acosar a una secretaria la cual lo denunció, pero como es juez de la Suprema y la mujer llevaba seis meses trabajando, nadie dijo nada cuando la echó, pero yo vi como la tocaba un día.-
- Y ahora ¿tiene causas complejas a su cargo?-
- Doctor Sotanat, ¿cree usted que hay un par de casos más complejo que decidir por una parte si Pinochet va a la cárcel y por otra si Lagos en el MOP fue culpable de malversación?-
-Lo veo difícil. La verdad, Sr. García, es que a la luz de los exámenes que muestran cambios cerebrales con atrofia de las zonas que controlan la memoria...-
- Ese es el "hipocampo" que me nombró Baena, que para mí hasta ese momento era nada más que un caballito de mar...-
-...el mismo, una zona con forma similar a la del caballo de mar y que es parte fundamental del sistema que controla la memoria, además de una importante atrofia del lóbulo frontal del cerebro, por los exámenes de sangre normales, lo que usted me cuenta ahora y que corrobora la evaluación de memoria hecha por la neuropsicóloga, todo es claro en definir que su padre tiene una demencia cuyo origen es una enfermedad de Alzheimer o una demencia fronto temporal.
Esto hace necesario que deje de ejercer un cargo tan importante como el que tiene.-
-Doctor, ¿sabe usted lo que eso puede significar para un hombre que se jubilará en 2 años?, ¿se imagina lo que dirá la opinión públia y los medios cuando sepan que mi padre tiene este problema que de seguro averiguarán que es de larga data?-
-Sr. García, el punto es que su padre no puede seguir trabajando en decidir los temas más importantes para la justicia de este país en las condiciones en las que está, tarde o temprano se sabrá y es mejor reconocer su condición ahora que es tiempo. Además podemos comenzar a tratarlo y retrasar la progresión de la enfermedad. Esto no tiene cura como le dijo el Dr. Baena pero podemos hacer que todo vaya más lento.-
-Doctor yo necesitaba otras respuestas porque mi padre no será en la historia el primer juez de la Suprema retirado por demente, eso no puedo permitirlo, ya que varios que estaban realmente locos terminaron su período sin que nadie se diera cuenta. Yo seguiré buscando otros médicos que sí puedan ayudarme.-
- Yo no puedo obligarlo, Sr. García, pero éticamente hablando esto no puede ser. La ciencia médica no le dará otras respuestas porque esto es lo que se puede hacer hoy día, no más. Lo que aquí está escrito está bajo secreto médico y no se sabrá pero usted y su conciencia, sí.-
- Muy bien doctor creo que no le quito más tiempo... sólo un detalle: mi conciencia, al igual que la justicia chilena es mi problema, doctor. Muchas gracias por todo, ¿le pago afuera a su secretaria?...-

Friday, September 16, 2005

Tú si...tú no.


El mundo es arbitrario y a veces injusto y no seré yo el que lo cambie. Además si aceptas vivir es con todas las reglas del juego.
Fue arbitraria la decisión de mi padre de desaparecer de mi vida porque no cumplí sus expectativas como hijo. A los 7 años me regaló una bicicleta y tras la segunda caída, el artefacto me pareció un asco y no volví a subirme más en ella. Me decía que era el único niño que él conocía que prefería un libro a una bicicleta y me mortificaba comparándome con mi primo que llegó a ser campeón de ciclismo antes de hacerse testigo de Jehová y abandonarlo todo.
Cuando mi padre se fue yo dejé la bicicleta en un cuartucho en la casa de mis abuelos donde viví varios años con mi madre.

Yo todavía hacía turnos de UCI cuando comencé a decidir por la vida de otros.
Era de madrugada cuando el residente de la Urgencia me llamó para que yo ocupara la última cama disponible de Cuidados Intensivos de todo el Servicio de Salud Metroplitano Oriente. Me dijo con tono casi burlón que me iba a mostrar a dos pacientes pero al primero solamente por obligación. Se trataba de un anciano de 80 años hipertenso que estaba con un infarto miocárdico en evolución. Según supe era casado con una viejecilla que se movía impaciente por la sala de espera con lágrimas contenidas. El otro paciente había llegado media hora después que el abuelo y se trataba de un hombre joven, 35 años o algo así, venía después de haber sido impactado por un automóvil y se veía bastante mal.
- El abuelo está con dolor y requiere de UCI pero tengo a este paciente joven esperando por la misma cama- dijo Vargas, un cirujano dedicado a la política en el colegio médico y que vestía siempre de blanco inmaculado desde delantal a zapatos.
- ¿Cómo se llama el señor de edad?- pregunté a sabiendas que Vargas jamás se enteraba de un nombre.
Miró el parte de urgencia y dijo - Ehhh...Carlos Triantafilo dice aquí que es profesor de griego-
-De historia griega y bizantina querrás decir, escribió un texto maravilloso de Bizancio que leí cuando era un niño-
- Mira, no he hablado con él, pero me interesa que veas al otro, yo creo que hay que llevarlo luego y estabilizarlo porque tiene un hematoma intraabdominal grande.-
-¿Y cómo le pasó el accidente?-
-Este hombre es ciclista y estaba en la Costanera entrenando, porque le gusta salir de noche a correr, cuando lo impactó el auto.- Me miró con una sonrisa de estúpida complicidad y me dijo -Dicen que iba fijo a ganar la medalla de oro en los panamericanos del próximo año, hay que salvar a este campeón que es joven, tiene dos niñitos y nos puede dar aún varias alegrías.-
Mientras Vargas me daba su arenga yo miraba a la viejecilla esposa del abuelo que estando sola se había sentado y esperaba alguna noticia en medio de gente que iba y venía por la urgencia.
-Voy a hablar con la esposa del Sr. Triantafilo, para tranquilizarla.-
- Anda y empieza a engrupirtela para decirle que el abuelo se queda aquí.- me dijo Vargas que destacaba sobre la pared verde todo vestido de níveas ropas.
Conversé con la señora que me contó que eran solos, que no habían tenido hijos y que su marido estaba activo y terminando un libro de la historia de Chipre. Me dijo que ella sabía que había sólo una cama disponible y que ya le habían adelantado que había otro paciente joven igual de grave.
Le comenté que las obras de su esposo me habían entretenido cuando adolescente y que trataría de hacer lo que pudiera. La bulla de los hijos del paciente accidentado resonaba por la urgencia y una cofradía de tipos vestidos de ciclistas preguntaba cada cinco minutos, en la ventanilla, como se encontraba.
Me acerqué a Vargas y sin más le comuniqué mis intenciones:
-Me llevo al abuelo de inmediato-
-¿Es broma verdad?-dijo Vargas atónito.
-No doctor, no es broma me lo llevo yo mismo ahora.-
-Pero si el otro paciente está grave y tiene toda la vida por delante, con dos chiquillos y una mujer joven como él.-
- Éticamente son dos personas con los mismos derechos y usted doctor me presentó primero a este paciente que llegó media hora antes, por lo cual no tengo ningún otro criterio para diferenciar las atenciones.-
- Oye Pablo, déjate de tonteras y date a la razón mira que hay que operarlo luego y este hombre tiene una vida por delante y harto que hacer por su familia y por el deporte de este país.-
-¿Me estás diciendo que este señor por ser viejo tiene menos derecho que el otro de vivir?.-
- No sólo es eso, este es un hombre sin hijos que criar, en el fin de sus días con pocas posibilidades de aportar a este país y el otro puede hasta darnos una medalla de oro.-
-Yo soy el médico de la UCI y decido quien sube. Por criterios técnicos tengo más opciones incluso de salvar al señor de edad que al paciente joven que está más grave-
- Eso lo hablaremos con el director del Hospital, además la viejita que lo acompaña ya sabe que el tiene menos opciones de ocupar la cama de UCI, yo le adelanté algo ya.-
- Entonces explícale tú a la abuela a quien ya le dije que lo subiría y que si alguien trataba de impedirlo porque era viejo yo la apoyaría en la demanda en los tribunales.- Mentí con descaro porque ya había decidido por quien me jugaría esa noche.
-Eres un gran hijo de puta, Pablo. Tendrás tú que explicar esto cuando te hagan un sumario.-
Vargas me miró con odio cuando yo con un par de auxiliares subimos al abuelo a la UCI.
Esa noche me llevé al viejo y lo cuidé con esmero recordando como sus libros me acompañaban en las largas tardes de velódromo mientras mi padre daba ánimos a primo que daba vueltas y vueltas.
Del ciclista supe que murió esa noche en el pabellón de Vargas. No hubo sumario ya que los políticos no se atreven a decir que los viejos tienen menos derechos ahora que hay tantos votando por ellos.
Además de salvarse el profesor Triantafilo vive hasta hoy y tengo en mi escritorio un ejemplar dedicado por él de la "Historia de Chipre" que me trajo su esposa.
Yo no voy a cambiar las arbitriaridades de la vida y a veces las cosas son así simplemente. Alguien te pone al frente un tipo que dice: "Tú sí....tú no".

Wednesday, September 14, 2005

Un bel di vedremo


Hay mucho odio contenido en nuestros genes, creo.
El bisabuelo había sido rescatado de la cuasi esclavitud de las salitreras peruanas de Tarapacá y pasó a formar el batallón de chinos del ejército de Baquedano. Durante generaciones habían vivido humillados, serviles y pobres en China. Con los peruanos tenía comida pero siguió siendo el trabajador de 24 horas al día, presa de la humillación y el abuso. Por eso cuando llegó a Lima, saqueó, quemó y mató como pocos. Y reconoció haber violado a varias limeñas de clase alta luego de Chorrillos y Miraflores. Decía que era la herencia de Gengis Khan en la sangre de todos los chinos. Que podemos soportar muchas cosas pero un día descargamos nuestra ira con crueldad y perfección. Dijo que lo de Lima al final era para hacer más justo este mundo compensando dolores y que bastaba que él así lo supiera para vivir tranquilo.
Yo no siento tener ese odio de la Horda Dorada dento de mí y he aprendido a tolerar las palabras duras, una que otra humillación y las jornadas extenuantes de trabajo vaciando la rabia en pequeñas dosis silenciosas.
De pequeña mi padre quería un mejor futuro para mí que el restaurant de los abuelos y por eso estudié enfermería. Por eso y porque me gustaba la lamparita de Florence Nightingale.
Formada bajo una disciplina y respeto por los mayores que pocos tienen hoy dia, me dedicaba a estudiar mucho y dejé pasar varios años de juventud desechando buscar una pareja a quien amar y servir, pues se me da fácil esto de servir a los demás y estar allí dejándome a mí misma de lado. Escuchando junto a mi padre "Un bel di vedremo" aprendía a cocinar y a presentar lindos platos que eran la delicia de los comensales.
Mi hermano luego de estudiar una carrera técnica viajaba varias horas en locomoción colectiva para llegar a su trabajo donde su jefe el Sr. Santa María lo hacía trabajar literalmente "como chino". A su regreso yo lo recibía con comida caliente y prepraba su cama para que estuviera tibia. Así que sé agradar a un varón y mis amigas de Universidad me decían que las enfermeras eramos un fetiche para los hombres, por lo cual tenía certeza que encontraría un marido algún día independientemente de haber dejado pasar ya varios años.
Al llegar al hospital de la Fuerza Aérea conocí a un hombre hermoso y hábil, el Dr. Gabrielli, quien pese a su trato de formación militar era amable con sus pacientes y dulce conmigo.
Un par de meses más tarde estábamos en un motel donde yo lo complací en todo lo que quiso. Pero luego me dí cuenta que el tenía otras mujeres y yo en cambio estaba enamorada.
Pasaron tres meses donde yo guardaba la esperanza que sería sólo mío y hacía todo cuanto estaba en mis manos para agradarlo; sin embargo él se fue de mi vida sin decir nada más que comentarios humillantes a sus amigos respecto a mi sumisión; transformándome en el fetiche sexual de todos los que saben de esto; pero sólo el fetiche.
Desde entonces lo odio y deseo que fracase en todo. Cuando llegan sus pacientes omito remedios y tratamientos y así demoro las altas. Infecto sus heridas quirúrgicas y veo como él se frustra y envejece con rabia.
Hace tres semanas llegó al hospital el Sr. Santa María. Venía buscando tratamiento paliativo a su cáncer de pulmón. Yo sugerí no darle antibióticos si estaba tan mal y dejarlo partir tranquilo.
Su familia me llamaba con prepotencia y me decía que hiciera lo que su médico el Dr. Gabrielli había ordenado y que no le interesaba mi opinión de enfermera. Y yo veía al negrero de mi hermano consumirse lentamente sostenido por fármacos y aliviado por la morfina que requería cada vez en dosis más altas. Veía al paciente del Dr. Gabrielli a quien él había prometido que tendría una muerte sin dolor y muy asistido.
La noche de su muerte su familia se había ido a dormir más allá de las 3 de la mañana. Yo era la dueña de todo el piso de terminales y entonces me llamó para contarme que estaba ahogado y que quería más morfina. Desconecté el timbre de su habitación para que no volviera a llamarme y le corté todos los sueros incluyendo el de la morfina. Tras 1 hora estaba tan ahogado que ya no podía ni siquiera gritar de dolor. Yo le conté que mi hermano trabajaba "como un chino" para él sin ninguna recompensa y un sueldo más bajo que lo normal. Le mentí y le dije que su doctor no le había dejado la morfina indicada para él. Así que lo vi morir horriblemente entre el dolor y la falta de aire maldiciendo a Gabrielli.
Su familia nunca supo, el Dr. Gabrielli tampoco.
Para mí esta es una forma de hacer este mundo más justo compensando dolores. Y basta que yo lo tenga claro para así dormir tranquila.

Monday, September 12, 2005

Silencio de Guardia


Juan Eugenio Villafranca Waisman era un personaje de esos que no entran bien en ningún grupo de la Facultad. Los primeros años intentó paracer simpático y amable haciendo de anfitrión en su casa para cuanto evento existió. En esa época se hizo amigo de un grupo de deportistas con quienes iba a gimnasios y partidos de baby fútbol pero lentamente se fueron cansando de él por su torpeza en el juego y sus comentarios extraños en torno a leer a Marcela Serrano.
Sintió que volver a sus orígenes judíos podía ser una forma de adaptarse a un grupo pero allí sólo encontró normas y nada de amistad, pues lo sentían un extraño que se allegaba a ellos por no calzar en ninguna parte. Aburrido de pizzas vegetarianas y tardes de sábado sin nada que hacer comenzó a acercarse a un grupo de intelectuales a quienes se arrimó a través de libros y poesías, de cine arte y libros de autoayuda y evidentemente fracasó. No era bien mirado su gusto por Marcela Serrano e Isabel Allende, dos escritoras de libros fáciles con olorcillo a realismo mágico. Nadie quiso que se exhibiera Love Story en el cine club y al parecer al llegar a Hegel dejaron de invitarlo.
Nosotros lo encontrábamos simpático y su familia adinerada con un padrastro que se llevaba a su madre la mayor parte del tiempo a Nueva York le dejaba una cantidad de recursos suficiente como para que disfrutaramos de su compañía. Era sin embargo un poco extraño que se limara las uñas en clases y se comentaba que miraba a los auxiliares varones y a los médicos con ojos un poco más amables de los que un hombre debe tener.
Juan Eugenio nos pidió un día que le dijeramos Eugenio pues dijo que ese era el nombre que siempre le habían dicho en su familia y tras esto comenzó a hacer turnos de cirugía como nunca antes.
En su turno de guardia cada seis días dejaban de dormir 14 personas que trabajaban contra todas las carencias del sistema público y tenían los problemas habituales de esos turnos de guardia: errores médicos, personas que no se alcanzaban a atender, acciones quirúrgicas con personal medio dormido y esa prepotencia que se acostumbra en la urgencia cuando ya todo te supera, esa violencia contra el que acude por un resfrío o un dolorcillo irrelevante o aquel que llega a las 5 AM luego de haber estado 4 dias con su molestia. Pero las normas del turno de guardia son severas y dicen que nada sale del turno. Nadie habla fuera de él y la traición se paga duramente.
Nadie sabe exactamente que pasó ese sábado donde 24 horas seguidas en fiestas patrias eran un martirio o un reto según quisieras verlo.
Llegó un paciente VIH positivo con la aorta dañada por una herida penetrante por arma blanca. En los vestidores parece que Eugenio miraba los calzoncillos del residente de cirugía más de lo que se debiera y su observado aprendiz de cirugía se pavoneaba mostrando más de lo que se acostumbra en un lugar como ese.
Un auxiliar borracho en una comida dos años más tarde contó que los vió besarse. Una enfermera comentó que Eugenio nunca contuvo bien la hemorragia en el pabellón, que cortó sin querer la mano del residente de cirugía y que el jefe de turno lo sacó a empujones. El alumno del turno comentó tímidamente en su graduación que Eugenio habló con la familia del paciente y les contó de ciertos errores de la atención de esa noche. La arsenalera del pabellón por su parte antes que la sumariaran y se fuera por un supuesto robo de material quirúrgico, contó en su fiesta de despedida, con una copa de champaña en la mano, que a Eugenio lo golpearon hasta casi matarlo esa noche y que sangraba.
Nadie en realidad sabe bien que pasó. Sólo sabemos que Eugenio no volvió más al hospital fáltándole poco más de un año para terminar la carrera. Su madre vino un día y nos dijo "vengo a buscar las cosas de Juan", por lo que supimos que nunca le habían dicho Eugenio.
Hace poco lo encontré bebiéndose unas copas en Chueca, estaba tomado de la mano con su novio y se veía feliz, tenía la nariz operada y más respingona y al verme fingió no conocerme volviendo la cara.
No me acerqué a él y sólo tome una foto donde aparece como parte del paisaje de Chueca.
Seguí sin saber que le había ocurrido pues nada sale del turno de guardia independiente de donde estés y cuanto tiempo haya pasado.

No quisiera ser médico


Algunos me han tildado de variadas maneras sólo por manifestar aquí lo que la mayoría sabemos que la gente piensa, pero que pocos lo dicen por temor a parecer politicamente incorrectos. Frases como cerdo machista, egoísta, racista, clasista (esto último tiene un poco de verdad) aprovechador, que debería darme vergüenza lo que escribo, etc
No quiero caer en el juego de esos personajes que se las dan de honestos por el mundo y son capaces de decir cualquier barbaridad a otro por que "ellos dicen lo que piensan" Algo que para mí los transforma en "honestos inapropiados". Pero lo bueno de los blogs es que permiten exponer ideas y contar historia literarias o reales sin necesidad de moslestar a nadie, ya que basta que no te lean y punto.
Así que en esta oportunidad voy a contar una anécdota que no me ha ocurrido a mí sino a uno de mis amigos que se dedica a una de esas actividades que son fundamentalmente prácticas: la medicina.
La gracia de dedicarse a cosas "inútiles" como la literatura o la filosofía es que en ella te encuentras con gente que realmente le gusta lo que hace y que no aspira a vivir de esto y con gente de muy buena familia que es un agrado de conocer. En cambio mis amigos de Medicina se enfrentan a tener que trabajar con el objeto más complejo de estudio, la persona humana (de todo tipo) y tener que lidiar con problemas prácticos que lindan en lo desagradable: deposiciones, humores, hedores, conflictos familiares, dolores, etc y además deben solucionarlos porque ese es el fin de su trabajo eminentemente práctico.
Pero me da la idea que eso de estudiar siete años y luego hacer especialidades que duran tres a 6 años más y luego postgrados en el extranjero, los transforman en desadaptados sociales que continuan viviendo de estudiantes por largo tiempo y retrasan gustosos o no sus metas vitales como trabajar y ganar dinero (cosa que yo con más de 30 años aun no hago) casarse, asumir responsabilidades con hijos y famila y vivir vidas de adultos con proyectos a largo plazo como comprarse una casa definitiva en un buen barrio o una en Zapallar o Marbella para descansar como Dios manda. Su humor críptico, sus juegos de adolescentes, su competitividad feroz y su ironía a flor de labios los hacen excelentes sujetos de estudio literario.
Por el contrario la literatura es tan aséptica, tan lejana a los problemas reales, tan relacionada con las fisuras del alma y al mismo tiempo tan fuera de estas fisuras.
Tengo varios amigos médicos que me ayudan con mis dolencias crónicas como la tendinitis que me dejan los palos de golf, mi potomanía y otras dipsomanías (no es lo que muchos creen) o esa voces que escucho a veces en especial cuando escucho ópera.
Así que he decidido contar algunas historias de ellos en los próximos posteos para calmar las aguas un poco y evitar tanta crítica hacia este humilde poeta que sólo dice lo que su cursi corazón le indica.
Que Dios me perdone para no tener que llegar de urgencia donde alguno de ellos que sé que leen este blog y de ahora en adelante por espacio de un par de posteos sólo historias reales.

Sunday, September 11, 2005

¿gato o gárgola?


Muchos se rieron de mi dolor, pero mi dolor es tan respetable como el de otros.
A ti que me dejaste en un día como este 11 de septiembre.
Para tí el Réquiem de Duruflé.(específicamente el sanctus ahi donde el coro da un re magnífico que a ti te hacía maullar). Gracias a otro blogger por la idea.

Todo cambia para quedar igual.


La realidad hace 32 años.
En 1973 la izquierda política controlaba el gobierno y la derecha era dueña de las empresas y del dinero de este país. La clase media trabajaba trabajaba arduamente, los más ricos no querían que le quitaran sus privilegios y bienes y los más pobres esperaban que el gobierno solucionara sus problemas.

Los hechos.
A más de tres décadas de distancia tuvimos prácticamente una guerra civil, muchos muertos, desaparecidos y torturados; exiliados a diferentes lugares del mundo (unos más vivos que otros se fueron a a Suecia y Francia en vez de haberse ido a Cuba) y tuvimos nuestro dictadorcillo que se vanagloriaba de haber eliminado gente por el bien del país, pero no haber usufructuado de nada.
Creo que en realidad los militares se asociaron a la derecha pero como leí en un comentario de blog nunca correspondieron al patrón de la derecha tradicional chilena. Y ahora podemos ver a su generalísimo al descubierto en su manejo ilícito de los bienes nacionales, demostrando que él no correspondía en verdad a esa derecha que no necesita robar pues tiene todo lo que necesita económicamente, esa derecha que le interesa es gobernar para mantener su status sin molestias.
Al leer el discurso final de Allende uno se da cuenta que es sólo retórica que sobrevive en nuestro deseo de ideas, pero al final es tremendo ver que la realidad es otra. No hubo revolución en Chile y el mundo de Allende ya no existe, no hay Unión Soviética, el socialismo duro fracasó, Cuba es un parque temático que USA mantiene para que la gente sepa hasta donde puede llegar la degradación humana en un régimen como el de Castro. Y aquí los mismos hijos políticos de Allende se dedican al libre mercado y se parecen más a esa derecha que tanto critican. Allende se equivocó en la conducción de Chile y la concertación ha corregido ese error pero su sacrificio es dejar los charangos y los trabajadores y transformarse en derechistas con más cultura y leves toques sociales que en nada se parecen a la Revolución que un día vendieron. Allende augura en su discurso que los procesos sociales no se detienen en esta revolución y que la justicia llegará algún día para que pase "el hombre libre a construir una sociedad mejor".
Sociedad Mejor.
Uno se preguntaría si después de más de una década de Concertación ha disminuído la desigualdad en Chile o si hay más hombres libres. Si la derecha ha regalado espacios de liberalismo de pensamiento o ha sido capaz de dar más trabajo.
El mundo cambia para que todo quede igual y ahora la tentación que engendra el poder se manifiesta igual que siempre. Hay que buscar un chivo expiatorio que justifique el dinero que ganó un grupo económico y el costo político para otros. La destrucción histórica de la figura de Pinochet es este chivo y en algo que parece un acuerdo entre ambos bandos cuyos objetivos son el poder para centro izquierda y el dinero y los privilegios para la centro derecha se mueve el mundo político chileno.
Uno se preguntaría también quienes pagaron por el fracaso de Allende en la clase política dirigente de la centro inzquierda de los setenta, cuántos peces gordos de la izquierda chilena pagaron junto con el ex presidente por la situación a la que llegó el país, más allá de quienes fueron los culpables de ello. Mi impresión es que fue gente común y comprometida con su causa y ahora pagarán también los miltares de siempre los que no tuvieron poder ni tendrán tampoco dinero.

Chile de hoy
Luego de 32 años de nuestro 11 de septiembre en Chile gobierna la centro izquierda y los dueños del dinero son la centro derecha. La clase media trabaja para sobrevivir y es cada vez menor en cantidad. Los pobres continuan esperando que el gobierno de soluciones a sus problemas.
Quizás lo que ha pasado es un maquillaje de acuerdo a los tiempos solamente.
La izquierda chilena se ha dividido en la que está fuera de la Concertación con ideas poco practicables basadas en la solidaridad de sociedades que han fracasado y a las cuales no creo que la juventud más individualista (más individualista porque tampoco le han dado nada muy importante sino que tienen que ganárselo a diario) estará dispuesta a asumir. Y por otra parte la izquierda de cuello y corbata de la Concertación con un 2% más de impuestos y no muchas más diferencias con la oposición. Más lejana que nunca de los trabajadores a los que arenga Allende en su último día y con crisis de credibilidad entre sus antiguos habituales votantes los jóvenes y con dudas de corrupción.
La derecha es una bolsa de gatos donde luchan por mantener una básica cuota de poder político en medio del aburrimiento que tienen de ganar plata, sino es cosa de ver a Piñera. Y además tenemos a la derecha populista del cambio, esa que se basa en el orden y las estructuras externas que necesita la gente sin estructura interna; en las actividades prácticas sin ideas que sirven parcialmente pero que no dejan nada.
Y entonces nacen más preguntas: ¿Dónde está la posibilidad de igualdad en Chile?,¿por qué no hay verdaderas tentativas de igualar la educación pública y privada?,¿dónde están los liberales e intelectuales de derecha que planteaban que la libertad es el bien supremo y los de izquierda con un proyecto de hombre diferente?.
Creo que tener una mujer candidata es más una solución efectista que la aparición de una mujer con méritos que represente vientos de cambio o como se ha querido vender aires maternales, de mayor cariño y mejores relaciones sociales no basadas en la competencia. Creo que al interior de la Concertación ella sigue siendo "mi gordi" porque es una buena candidata en cuanto a votos posibles, pero no en capacidades donde hay gente que los políticos saben que pudiera hacerlo mejor, como Insunza o Lagos nuevamente en el futuro. Para que decir de Alvear que a su falta de ideas y poder político añade la de carisma.
La contrapartida fue el "cambio" de Lavín en la elección pasada (que casi le resulta) y ahora los patéticos rituales a la Pacha Mama y la ambición desmedida de Piñera que creo que sabe como nadie ganar dinero pero habiéndolo conocido un poco más cercanamente me parece que sólo le agrada el poder y hacer"gallitos" políticos para calmar su ego, pero de ahí a tener ideas del concepto de persona, de libertad, justicia, sociedad creo que hay distancias enormes.
Creo que 32 años después de nuestro 11 todo ha cambiado para quedar igual.

Saturday, September 10, 2005

Algunas cosas no son para ti


Hacer realidad los sueños implica sacrificar tu entorno.

Ese fue el deseo de Atila
ser dueño del imperio y el esposo de Honoria,
una mujer bella educada en la casa de un patricio noble.
Atila ha entrado a sangre y fuego por ciudades y pueblos
matando y saqueando sin reparar en íconos ni esculturas,
sin ser capaz de leer nada pues es un bárbaro
y los bárbaros saben de guerra y caballos, pero no de letras.

Sólo Aecio pudo detenerlo pues organizó a sus bárbaros
contra el huno que huyó por vez primera.
Fueron las catafractas y las hachas de los francos y vándalos
las que respetó una vez Atila;
sin embargo tiene sueños de grandeza
como la mayor parte de los iletrados bárbaros
y cree que tiene derecho de poseer a Honoria
para que su piel blanca y su perfume civilizado
lo transforme en el mejor de los hunos
y en la envidia del otro lado del Cáucaso.

Así, Atila regresa al año siguiente
está herido en su orgullo
pues estos hombres no tienen cultura, pero si mucho orgullo.
Ya no fueron Aecio, los francos y los vándalos
los que tuvieron que hacerlo volver a su tienda de nómade,
esta vez no hubo Campos Cataláunicos
pues fue Leon XIII el que lo hizo regresar con su atávico temor
de pagano frente a rituales y finas vestimentas.
Así los sueños de Atila se desvanecen y se va sin Roma ni Honoria
y ya no será la envidia de los reyezuelos al otro lado del Cáucaso.

A ti que has venido desde lejos con los sueños del bárbaro,
a ti que no tienes cultura y sólo sabes de guerra y caballos,
entiende que no te corresponden ni los íconos ni las esculturas.
Regresa a tu tienda de nómade donde una mujer
con tus mismos rasgos orientales y tu olor a humo te espera.
Siempre que vengas a Roma encontrarás un Aecio
las hachas de francos y vándalos
o mejor aún a León XIII recordándote que tus victorias son efímeras.
Porque para un bárbaro,
un hombre incapaz de leer la lengua y las leyes del imperio
no le corresponde Roma ni mucho menos Honoria.

Solidaridad con la Tragedia.


No!, no me refiero a New Orleans y la terrible dificultad que están teniendo los Saints su equipo de football americano para entrenar en el Dome. Tampoco a los damnificados de los temporales de Chile. Los primeros tienen a George Bush para defenderlos y los segundos ya son el pan de cada día.
Me refiero a la tragedia de Kenita Larraín.
Ella es una mujer golpeada por la vida (literalmente) y su gran tragedia ha sido fijarse contra todo lo establecido en personajes cuyo mérito ha sido pegarle a pelotas ya sea grandes o chicas.
Estas personas dedicadas al deporte han visto invadidas sus vidas por dinero que nunca antes habían tenido y esto en personas que poseen un nivel cultural cuestionable puede ser el inicio de una tragedia. Yo creo que demás está comentar la situación de Iván Zamorano, quien entre cazuelas y Maipú, decidió acceder a un nivel que no le correpondía y hacer una fiesta en límite de lo kitsch para celebrar su enlace. La pobre Kenita debe haber terminado de decidir su escapatoria al momento de leer en el parte de matrimonio de proporciones futbolísticas la obra literaria del vate futbolista. (Ojalá haya encontrado solución a su respiración y se le acabe la romántica disnea)
Luego se enfrenta a Marcelo Ríos, el zurdo de Vitacura, que pasó la mayor parte de su vida en la Gran Avenida. Inolvidable y decidor su traje de bodas blanco a tono con el mejor país bananero de acento chévere.
Y obvio ahora la pobre niña amante del deporte ha sufrido las consecuencias de casarse con este border, que intenta evitar darle dinero que considera excesivo a su hija y a su ex.
La vida de Kenita, esta mártir de lso tiempos modernos, es un ejemplo de los males que pueden engendrar las sociedades donde cualquiera puede tener mucho dinero y así tentar a gente bien a casarse con ellos y un ejemplo más que cada oveja con su pareja.

Friday, September 09, 2005


Me he dado cuenta que Ortega y Gasset tenía razón yo soy yo y mis circunstancias.
En Chile nunca me había planteado si era racista.
Siempre he sido clasista como cualquier buen parroquiano de derecha tradicional. Y recalco tradicional porque esa derecha "renovada" populachera, de voto de población callampa y cercana a los militares me parece deleznable. (¿cuándo los militares han sido realmente de derecha? si con su educacion y sus sueldos están más cerca de la izquierda de Marmaduke Grove).
Hablo por tanto de la derecha latifundista que forjó la democracia de Chile llevando a votar a peones y gañanes que no sabían leer ni escribir.
Reconozco en todo caso haber dado un paso adelante en cuanto a lo progresista al compararme con mi familia ya que a diferencia de mi abuela yo si me puedo sentar en una mesa donde hayan "balmacedistas".
Y claro en el medio de uno no hay mucho roto hasta que se llega a la universidad donde hoy en día hay de todo. La Cato en general conserva un estándar un poco mejor y salvo por los de las becas padre Hurtado el medio en bastante homogéneo.
Pero al llegar a España me ha tocado hacer trámites que nunca había tenido que hacer y allí he conocido mucha gente diversa.
En extranjería te topas con muchos inmigrantes que han salido medio muertos de hambre de su país y vienen a ocupar puestos de trabajo españoles. Entonces estás en una fila por una hora o más con negros subsaharianos, chinos y otros orientales de restaurant, árabes con sus mujeres tapadas con pañuelitos, toda la fauna sudaca de los "anos" peruanos, ecuatorianos, colombianos y bolivianos e incluso con lo de su crisis uno que otro argentino venido a menos. Y ni siquiera hay una fila especial para nosotros los estudiantes así que te ves mezclado con todas estas personas y sus bebés que lloran y que utilizan para avanzar en las filas. Y ahi descubrí mi veta racista: el olor de los negritos y orientales, la pinta de algunos sudamericanos que si me los encuentro en la calle pongo a resguardo la billetera, los árabes siempre mal vestidos, uff...lo único agradable una que otra rusa o ucraniana de buen ver.
Y el consulado chileno es otra escena de Fellini. Allí la mujercita con pinta de pobladora llega exigiendo sus derechos de nueva rica y golpenado la mesa al exigir ver al cónsul porque se demoran en atenderla. El chilenillo que te podría limpiar los vidrios en Vespucio reclamando con voz airada porque el pasaporte se demora en llegar un mes y ya el que tiene doble nacionalidad es aún peor y lo ves transformado en un enérgumeno que vocifera que él es ciudadano europeo aunque sea más fácil imaginárselo en la "garra blanca" de colo-colo.
Para mí tener nacionalidad europea ha sido una ventaja en varios ámbitos, pero creo que si uno va a su consulado no tiene para que comentarlo siquiera.
Creo que esta sociedad es demasiado igualitaria para lo que uno está acostumbrado en Chile. Yo he tratado de explicar sin éxito que en Chile uno no sale de carrete con el hijo del obrero de la construcción, con la auxiliar paramédico ni con el gasfiter; cosa que aqui si sucede. Qué es muy difícil que uno se case con gente de otros grupos socioculturales pues uno no va a lugares comunes ni tiene las mismas actividades recreativas. Pero para los españoles no es fácil comprenderlo.
Yo creo que esta igualdad es posible en la medida que la educación sea la misma, pero en Chile dadas las cosas para eso falta mucho, lo cual es no me molesta en lo más mínimo.

Ahora sé para que sirven el Yoga, el Taichi y las Dietas.


En Chile siempre comí todo lo que me preparaba mi abuela oriunda del sur. Era la comida que comía su padre el cual partía a las 5:00 AM a vigilar como iba el trabajo en su campo y se paseaba bajo la lluvia valdiviana observando sus vacas y sacando provecho del bosque que quedaba en sus terrenos. Era una vida dura, con frío pero que le reportaba buenos dividendos económicos. Entonces el bisabuelo comía "como hombre", es decir poderosos caldos, grasosas carnes, cocidos y mariscales varios, leche, mantequilla, muchísimos huevos de su campo y postres hechos con los productos regionales que nada tenían de dietéticos ni hipocolesterolémicos. El buen bisabuelo que dejó una herencia sustanciosa vivió 91 años y murió en un accidente automovilístico.

Y claro, yo seguí comiendo así pero dedicado a la lectura y a una actividad física dada sólo por mi vida sexual. Entonces creo tener unos kilitos de más y los adoro pues han sido el fruto de vivir muy, muy bien y me recuerdan agradables aventuras.

Al llegar a España y acomodarse mi situación económica entre la beca de mi presidente (entiéndase los impuestos de todos los chilenos, los que yo no he pagado nunca hasta ahora con más de 30 años gracias a estudiar mucho), la de mi universidad, la del gobierno español, mi ayudantía en poesía griega y finalmente el dinero que me manda mi familia; pude entonces mejorar mis hábitos alimenticios con la dieta mediterránea y la no mediterránea también.
Había pasado un año desde el incidente del cuaderno de Yasna y ahora nos reencontramos en nuestro curso común de filosofía y literatura el cual era un colador donde varios se quedaban pegados por que se debían hacer análisis muy exhaustivos de movimientos literarios y obras.
Yasna andaba con su nueva amiga. Una peruana estupenda de una familia importante de Miraflores en Lima. María Victoria era una chica delgada y alta vestida siempre impecablemente de pelo negro, ojos verdes y unos labios hermosos, poco contundente en sus atributos pero elegantemente distribuidos. Yasna comentaba que juntas hacían Yoga y Taichi para mejorar su concentración y así rendir más en los estudios. Se les podía ver a eso de las 8:00 según dicen, pues yo jamás he llegado a esa hora, haciendo sus ejerciciós en el patio antes de entrar a la clase.
Normalmernte a la hora de comer las veíamos disfrutando de sus lechugas y vegetales varios aliñados con limón y sal (sin aceite) y sus sempiternas botellas de aguamineral.
Mi primer reencuentro con Yasna fue a través de su saludo: "Hola Pepet, estás más gordo", a lo cual respondí con mi mejor cara: "es que la vida me trata muy bien: lindas mujeres que cocinan estupendamente, poco estudio, buenas notas y nada de ejercicios extenuantes estando en posición vertical"

Un par de veces me ofrecieron probar aquello e ir a comer al restaurant vegetariano donde acudían asiduamente pero eso no iba conmigo. Para mí eran la nueva confederación Perú-Boliviana en una versión femenina postmoderna urbana.

En ese curso conocí al que sería uno de mis mejores amigos en el futuro: José María Garcerán de Borja descendiente de un maestre de la Orden de Montesa, un dandy amante del buen comer y de la literatura valenciana, con quien inmediatamente congeniamos al pedir lo mismo en una cena de despedida de un profe. Cuando miramos nuestros platos los únicos de la mesa con fois gras y uvas confitadas de entrante y Mollejas con salsa de Morilles acompañadas de rabo de toro supimos que una pasión nos hermanaba. Terminamos tomado un Chateau Latour inolvidable que él invitó como muestra de agrado por mi elección culinaria.
Como toda su familia él no trabajaría nunca pues una de las condiciones para pertenecer a la Orden era demostrar no haber ganado dinero con tus propias manos en la menos 7 generaciones, cosa que en su caso se cumplía con creces.
Antes del examen final del curso mi amigo decidió celebrar su cumpleaños con un banquete al estilo medieval de su rancia familia. Había gansos, faisán, jabalí hermosos pescados, mucho cordero asado y lo único cercano a un vegetal eran las papas al horno y fritas.
La confederación se paseaba buscando su pasto y entonces decidí ver si podíamos alocar un poco a Maria Victoria ya que sabíamos que la lado de la boli nunca se soltaría lo suficiente.
La cogí por la cintura y me la llevé a probar las carnes. Ella estaba un poco reacia al principio y me dijo que nunca comía estas cosas. Le dí a probar un trozo de jabalí de centro rojizo y sanguinoliento y al terminar de tragarlo me dijo que estaba exquisito. Con una copa de vino Rioja y con un tenedor que iba sacando cada vez más y más materia grasa y proteínas fue disfrutando de esa maravillosa cena y yo asegurándome que la cantidad de alcohol fuera subiendo en su sangre. Yasna miraba atónita y le decía:·"¡pero si tú no debes comer eso, recuerda lo que dice el profesor de Yoga!"
Pero ya era tarde, María Victoria se reia como una loca por los efectos de Baco y yo me la llevé a mi departamento para el postre. José Mari me dió sus bendiciones al salir y yo agradecí el banquete extraordinario al cual el noble nos había invitado.
María Victoria intentó hablarme de la serpiente kundalini y de los chakras, pero ya su cuerpo desnudo tenía a este servidor sobre sus centros de energía haciéndolo todo a la antigua sin preocuparme mucho por donde fluiría la energía tántrica. Como un Lynch o un Baquedano coloqué mi bandera chilena sobre Lima una vez más y descubrí lo agradable que son los suspiros de limeña. Ahi supe para que servían sus dietas, y los ejercicios orientales, pues estaba exqusita y tenía una movilidad y plasticidad fabulosa. Todo eso servía para entregarle placer a un sibarita como yo que esa hora obtuvo todo lo que Hedoné puede darte.
A la mañana siguiente su resaca no le permitía pensar mucho y a mi una noche como esa me dejó perfectamente calibrado para dar mi examen de filosofía y literatura. Creo que me copió más del 50% del examen y Yasna la miraba con desprecio cuando me hacía ojitos de un asiento a otro.
Nos fue bien a todos, incluso a Yasna. José María siguió sin trabajar y de vez en cuando me invita a tomar algún vino a su casa y ahora con María Victoria a veces salimos juntos y comemos carne algún fin de semana entre mantra y mantra.

Thursday, September 08, 2005

Fernando Pessoa.


El maestro portugués apareció en mi vida cuando yo buscaba una poesía diferente, algo que estuviera cargado de aceptación y él refleja la tranquilidad de la derrota como nadie (bueno como Kavafis).
Mi búsqueda de Pessoa fue contra toda lógica. Aterrizar en Lisboa había sido un sueño que se cumplió recién el año 2000 y el avión bajó en su giro habitual enseñándome toda la ciudad del Tejo.
Había decidido primero ir al Baixa y allí me senté junto a él frente al café a Brasileira tomando uma bica y fotografiándome con el maestro. Subí al elevador de Santa Justa y no pude seguir su rastro pues me detuvo la rutina y el deseo de descansar. Ni siquiera desde las alturas del Miradouro de Sao Pedro da Alcántara ni tampoco con las gaitas del castelo Sao Jorge pude avizorar la pronfundidad de sus letras. Tuve que salir a la carretera de Sintra al volante de un Chevrolet para apenas conocer a Ricardo Reis, Alvaro de Campos, Bernardo Soares y a su maestro Alberto Caeiro.
Una mañana húmeda de chuva oblicua inicié mi peregrinaje a la casa de Coelho da Rocha donde no estaba su baúl mágico ni siquiera la cómoda. Para llegar a ella pasé por construcciones donde los obreros no conocían al poeta y dificultaban con cemento mi llegada.
Al fin decidí saber si estaba muerto. me lo confirmaron en el Mosteiro dos Jerónimos y me mostraron su tumba fría.
Ya me iba de Lisboa y bajaba rumbo al Rossio a comer castañas asadas cuando en Martinho da Arcada cambié las castañas por unos pasteis de nata . Allí supe que Fernando Pessoa estaba vivo y me esperaba en una mesa con una flor escribiendo parsimoniosamente una nota a Ofelia.
Para los lectores del blog un link a Tabaquería.:

http://www.tijeretazos.net/Azul/Pessoa/Pessoa001.htm

Encontré el amor


La vida era plácida en mis estudios de pregrado. Siempre uno piensa que cuando llegue el postgrado y la vida profesional todo será más simple y nadie te pondrá condiciones y evaluaciones. Ahora sé, como todos, que eso es un error y que cada día es peor la cosa.
En eso estaba dedicado a la historia de la literatura española y francesa cuando comencé a sentir ese vacío existencial terrible que provoca la soledad. La sensación que algo falta en tu vida y que los días se vuelven monótonos y sin sentido cuando vives de relaciones esporádicas que nacen de un baile, de una noche de alcohol y que cada tanto te dan un encuentro íntimo donde hay una cuota de placer y luego nada.
Me encantaría saber si a otros les pasa lo mismo pero habitualmente cuando uno encuentra una pareja sexual de una noche, me ha pasado que tras el orgasmo, incluso segundos después de él quisiera estar a kilómetros de distancia de esa mujer en mi casita, viendo televisión y tomando un exquisto vino con algo rico de comer, quisiera desaparecer de ahi y no tener que pensar en abrazos forzados, en ducharme, en salir de ahí, en tener que conversar alguna cosa para no parecer un bestia.
Entonces en un momento de profunda instrospección decidí que necesitaba una pareja estable, sexo frecuente y seguro y hasta un poquito de cariño que cada tanto no me viene mal.
Inicié una campaña de búsqueda por varias carreras de mi campus y finalmente en la cafetería, llena de gracia y con movimientos inquietantes apareció.
Yo al principio la vi venir y no reparé en ella pues tenía una apariencia muy normal: ojos color miel, piel blanca y cabello castaño, un escote normalito y bien formado pero discreto busto y una estatura mediana que la camuflaba en medio de sus compañeras más bien altas.
Y entonces ocurrió el milagro.
Cuando pasó por mi lado y yo atisbe de perfil y vi como sus caderas empezaban a notarse más y más hasta que atraída por un magnetismo atávico mi cabeza giró instintivamente para observar mientras ella se alejaba como se levantaba sobre sus piernas y desafiando violentamente la gravedad un trasero maravilloso. Redondeado y perfecto, controladamente grande y que apenas oscilaba al caminar denotando firmeza. Ella me provocaba esa sensación de inocencia frente a su maravillosa posesión, era de esas mujeres que se autocastigan por no ser proporcionadas de busto e ignoran el poder que poseen al portar unas caderas que auguran fertilidad y goce.
Paco se sentó a mi lado y al verme embobado me dijo: "gran culo eh, cabrito" No dije nada
"que te ha dejado echo un baboso, Pepet" yo sólo pude responder: "me he enamorado, Paco"
-Es de literatura francesa ¿que no te la presentado?, se llama María José, Jose para los amigos y tiene un bello culo, ¡a que sí!-
-Jose... culo-
Dos semanas me demoré en poder hacerme su amigo y tuve que escuchar mucho acerca de Albert Camus, Baudelaire, Flaubert y Stendahl. Ella me mostraba cuan inteligente era y yo aprobaba todo cuanto ella decía. La verdad es que ahora sé que no era muy nteligente, pero que importa. Yo entonces leía en mi mejor francés que ella iba corrigiendo y yo le decía que me encantaba aprender de ella. Y mi fijación se hacía cada vez más potente, imaginaba como sería tener en mis manos esa estructura poderosa que la acompañaba a todas partes, como sería para ella poder tocarla cada mañana en una ducha y entonces repetía: "Ne veut plus t'enfourcher! Couche-toi sans pudeur" diciéndole que nadie pronunciaba tan bien como ella la lengua de Voltaire.
Al parecer mi estrategia daba resultados pues ella me buscaba en las tardes y conversábamos largamente, tomaba mis manos y me decía que yo la hacía sentir tan bien, tan capaz y que ella sabía que yo apreciaba su capacidad y su talento para el francés. Yo pensaba entonces que su trasero me hacía sentir tan bien y que apreciaba su culo hermoso y su talento para mantenerlo firme. Imaginaba el hermoso espectáculo (palabra muy adecuada en este caso) de observarla desnuda con su trasero redondo y rosado levemente más frío que el resto de su cuerpo por la separación que existía entre éste y su núcleo térmico.
La verdad es que a mí Baudelaire me encanta y su lado oscuro y sibarita me fascina. eso de vivir como un señor pese a las dificultades económicas era parte de mi filosofía de vida. También me apasionaba su relación con su padrastro el mayor Aupick, a quien él llamaba simplemente "el intruso" y como luchaba contra este personaje autoritario y de mente estrecha que deseaba retirarle su mesada de dandy parisino.
Finalmente en una extraña circunstancia iniciamos nuestro romance, yo tenía dudas de comenzar algo más formal después de haberlo pasado bien y tenía la contradicción de sentirme algo solo lejos de Chile. De hecho las cosas eran para intelectualemnet más simples estando solo sin amarrarme a nadie estable y pensaba que asi era todo más fácil para estudiar y decidir que hacer con la mente fría.
Y entonces algo decidió todo. Fuimos al oceanario y mientas mirabámos aquel extraño ser que es el Beluga ella se puso frente a mi dándome la espalda. Un repentino movimiento del animal la hizo retroceder un poco y entonces el contacto con la parte más deseable de su cuerpo me inflamó de deseo y sentí como una ráfaga de testoterona circulaba violentamente por mi sangre llegando a mi cerebro y de ahí el estímulo se reflejó por la natural vía nerviosa hasta que una erección inmediata, potente y mantenida le hizo saber que pasaba conmigo en ese instante. Se dio vuelta con una sonrisa coqueta, sonrojada y no alcanzó a decir nada porque la besé para no tener que dar explicaciones. Fue un beso largo frente a la mirada del beluga que con su mansedumbre nívea servía de fondo de postal a nuestra escena romántica.
Caminamos de la mano todo el resto de la tarde ella me decía que no se esperaba algo así, yo pensaba "este trasero ya es parcialmente mío, ya lo será totalmente"
Me decía que ella había descubierto en mí a una maravillosa persona capaz de escuchar y de apreciar lo que ella pensaba, yo en mi interior diseñaba estrategias para completar mi posesión de aquel culo bellísimo y que ahora sabía como se sentía de cerca.
Dos meses de espera tuve que tener colocando la boca como "cul de poule" para parecer más francés al declamar a Rimbaud y su viaje por el infierno. Me entretenía bastante pero mi tensión vital por ser dueño definitvo del trasero de la Jose se hacía cada vez mayor ahora que podía acariciarlo sobre la ropa. Mi obsesión diaria al despertar y al dormirme eran sus caderas y ya me estaba cansando de tanto "te amo, je t'aime" sin poder llegar a concretar mi deseo.
Al fin el sueño se cumplió en una oportunidad en la cual no fuimos a las clases del mediodía y nos escapamos a su departamento que compartía con un par de compañeras y donde al fin estábamos solos. Me preguntó si la amaba, respondí que sí, le dije "te amo" y fue como en la película 1984 basada en el libro de Orwell cuando Winston dice te amo a Julia y está pensando en el Gran Hermano, yo pensaba en su trasero.
Me porté como un señor las primeras dos veces, todo muy normalito y tratando que ella lo pasara genial. Aprendiendo que le gustaba y como. Luego comencé a ponerla en aquellas posiciones donde podía disfrutar más de su bello trasero y sus caderas amplias y suaves. Tenía el culo más bronceado de lo que pensaba y esto permitía ver una marca blanca del bikini que lo hacía aun más sexy. Yo dsifrutaba cada instante de nuestra vida sexual y al terminar la abrazaba por detrás para luego avanzada la noche levantar la sábana y sobre su espalda escribr algún poema como el Vicomte de Valmont en Dangerous Liaisons.
Tuvimos tres meses maravillosos hasta que un día comnzó a sentirse incómoda por mi obsesión y me dijo: "yo sé que mi culo te encanta, pero podrías hacerme más cariño en otras partes".
De ahi en adelante sentí que se acabó la magia. Comencé a sentir todas las incomodidades de estar con una sola mujer y tener que cambiar mis hábitos por ella. Las cosas se deterioraron rápidamente en el plazo de 3 semanas, hasta que un día dado mi mal carácter ella decidió terminar nuestra relación, cosa que yo esperaba que ella hiciera.
Así que ahi estaba de nuevo, solo, sentado en un bar cerca de la Universidad tomando una copa de "Casta Diva" (venía bien para la ocasión) vino dulce de variedad Moscatel.
Llegó Paco a acompañarme y le conté lo sucedido con la sutileza de un hombre a otro, es decir le conté todo con lujo de detalles y su conclusión fue la siguiente:
"La cosa es clara, debes buscarte ahora un buen par de tetas para pasar la pena"
Evidentemente, Paco tenía razón

Wednesday, September 07, 2005

No soporto que me ganen. Ningún hombre lo soporta.


El curso de literatura alemana era el peor electivo que existía y yo lo supe sólo una vez que me había inscrito junto con varios novatos que intentaban llenar créditos de manera rápida. Asi fue como tarde comprendimos porque daba tantos créditos este cursillo.
Su profesora encargada era la Sra. Grunnert una descendiente de alemanes de Leipzig que llegó a España en la época de Franco en busca de un país "más ordenado".
Su método educativo consistía en leernos largas horas y darnos trabajos que le gustaba que entregaramos escritos a mano y "con buena letrra". Disfrutaba de darnos esos trabajos donde había que pegar imágenes ojalá pintar un dibujo hecho con nuestras propias manos y lo mejor de todo eran sus métodos de evaluación consistentes en preguntarnos de lo que había leído en clase y mientras mejor era la repetición textual mejor era la nota.
Y claro la nota máxima la obtenía el que sacaba el mejor puntaje y de ahi para abajo. La situación se volvió insoportable cuando apareció Yasna una estudiante boliviana que había estudiado varios idiomas y manejaba perfectamente el alemán. No tenía idea de nada a la hora de analizar un texto básico y sus conocimientos de filosofía de la literatura eran paupérrimos , pero poseía una memoria prodigiosa que hacía que contestara todo a la perfección. Con Paco, mi amigo que me enseñaba rudimentos de valenciano, decidimos que había que hacer algo para no tener que seguir teniendo malas calificaciones en aquel estúpido curso.
Analizamos la situación y pronto verificamos que Yasna escribía con velocidad prodigiosa y consignaba todo, literlamente todo lo que se decía en clase. Paco se sentaba a su lado y observaba esa obra magnífica que era su cuaderno, subrayado con diversos colores, ordenado en títulos y subtítulos, con excelente letra y lindos dibujos. Era una obra propia de un copista medieval manteniendo la perfección de una copia exacta. En sus manos se colocaba esta biblia del curso de literatura alemana sobre el scriptorium de su pupitre y pasaba y pasaba páginas llenas de signos e imágenes. Por las tardes yo observaba en los patios de la Universidad y en la biblioteca a Yasna estudiando en voz alta, con su pronunciación lenta y relamida con las eses marcadas y su crítica cada tanto a mi forma rápida y con mala dicción para comunicarme. Yo sentía que ella hablando lento se quedaba unos milisegundos detrás del resto y me imaginaba a mucha gente que hablaba como ella acumulando esos milisegundos y viviendo en el pasado respecto a nosotros.
Descubrimos por tanto que la fuente de nuestros problemas de calificaciones era aquel cuaderno y un día decidimos que o nos lo apropiábamos y estudiábamos de él o lo hacíamos desaparecer.
Evidentemente optamos por esta última opción.
Llegó la hora del examen final del curso y recordábamos a la Sra. Grunnert regañándonos por no tomar apuntes ni llevar lápices de colores y esa sola imagen nos hizo tomar la decisión. Había que robar el cuaderno de nuestra altiplánica competidora y evitar que sacara una vez más la mejor nota, más aun ahora que costaba el 50% del curso.
Paco se dedicó a distraerla invitándola a beber algo a la cafetería con su coquetería característica y mi trabajo consistió en retirar sigilosamente aquel códice de los tiempos modernos a 10 dias del examen.
Según supimos eran los diez días que necesitaba para memorizar la mitad de su cuaderno según el ordenado plan de estudio que llevaba.
Guardé el cuaderno en mi mochila y me fui al piso a observar ese envidiable texto.
La vimos llorando un par de veces y casi estuvimos a punto de devolverle el cuaderno maravilloso, pero por esos días hubo varias cosas que me detuvieron: la demanda boliviana por una salida al mar, la derrota que tuvo la U. Católica frente a Bolívar en la Paz y la estúpida afirmación de Yasna que las salteñas eran mejores que las empanadas chilenas.
Se presentó el día del examen diciendo que no estaba en condiciones de darlo y la Sra. Grunnert fiel a su tradición prusiana prácticamente la obligó a darlo.
Paco obtuvo la mejor calificación y yo la segunda mejor. Había que ganar y lo hicimos, no iba a venir una mujer boliviana a dejarme sin mis laureles.
Paco salió sonriente luego de ver las notas y al ver a Yasna triste por la pérdida de su cuaderno y por terminar con una nota mediocre, la invitó a cenar a su casa junto a mí. Después de todo Paco viene de Xátiva, la ciudad de los Borgia (originalmente Borja) y en esta familia se inspiró Maquiavelo para escribir "El Príncipe". El cuaderno aún lo guardo como trofeo.

La Intuición


Pepet, ¿Cómo es posible que vivas así?
Miró el cuchitril que tenía con ropa sucia, libros tirados por doquier, el computador (ordenador en jerga de la península) lleno de cables enredados y los platos sucios en la cocina.
Me miraba con pena como a un niño tonto mientras recogía lo que estaba más a mano.
Así de dulce era Mamen, el apócope de María Carmen, que a mi me parecía cacofónico y erótico (cómo me gustan las esdrújulas, perdonen)
Nunca escuché a nadie leer a Gabriela Mistral como ella podía hacerlo. De ella brotaba dulzura en cada sílaba y en cada entonación.
Venía por un periodo breve donde había dejado a su pequeño de 4 años al cuidado de sus padres y esto me enternecía porque me recordaba un poco mi propia biografía.
El Pepet niño había conocido la ausencia del padre. Mientras mi madre y abuelos intentaban soslayar ese rincón vacío de imagen masculina yo corría a las esquinas esperando que llegara él en un deportivo Toyota Celica de color verde por allá por 1978.
Cómo no tuve sus mismos gustos y los balones de fútbol, basketball y la bicicleta estaban varados en un cuartucho sin tiempo, no le parecí lo suficientemente atractivo como para dedicarme más de un sábado cada dos.
Siempre tuvo temor a que fuera a ser homosexual porque mis actitudes eran diferentes a las que él esperaba de un niño de sexo masculino pleno de energía.
Mi madre lo amenazaba con que me inscribiría en clases de ballet cada vez que él tenía esas discusiones absurdas de divorciados los sábados por la tarde. Qué el dinero del colegio, que cuánto tiempo me dedicaba y las obligaciones que tenía, mientras yo hacía como que no escuchaba jugando con mi fórmula 1 azul en una calle de Santiago centro.
Tras su segundo matrimonio y sus nuevos tres hijos, las visitas se hicieron menos frecuentes y mi madre lo llamaba el día de mi cumpleaños para que no volviera a olvidarse. Las paradojas del destino hicieron que su hijo del medio de ese segundo matrimonio dejara la bicicleta y cambiara la vuelta ciclística de Chile por un hermoso estudiante de derecho.
Mamen venía de las Baleares con el azul del Mediterráneo en sus ojos, una piel originalmente blanca tostada por días de sol y un cuerpo de contextura mediana donde destacaba su busto maternal sobre el cual caía su pelo castaño claro. Fue mi amiga, con tranquilidad me enseñó a usar el lavavajillas y me leyó a Blasco Ibáñez con paciencia de santa.
Yo la miraba con ojos lánguidos y hoy con más años recorridos le hubiera pedido que nos casáramos, porque su presencia aunque no me excitaba especialmente me regalaba espacios de paz que nunca antes conoci.
Faltaban 2 semanas para que ella terminara su estadía en Valencia y yo volvía a mi piso con aire acondicionado y soledad de plaza de jubilados. Decidí que ella tenía que dejarme algo en la memoria que fuera imborrable, tenía que besarla y hacer el amor con ella antes que se fuera lejos de mi vida de cables enredados.
Me habían calificado pésimo en mi ensayo sobre la generación del 98, el cual era por cierto una mierda y ella me acompañaba al piso sin decir nada y con cara de circunstancia.
Al llegar a casa ella me preparó un granizado de limón que agradecí lanzándome como un loco a besarla y tocarla como si el mundo se acabara ese dia.
Ella con tranquilidad me contuvo y sin decir nada se desnudó de la cintura hacia arriba, apoyó mi cabeza contra su pecho y me dejó besarlo. Sentí que no necesitaba nada más en esta tierra y me sentí protegido y en paz nuevamente. No me importó estar lejos de Chile, mi pésima calificación de aquella tarde o la ausencia de mi padre que no llegaba en el Toyota Celica por allá por 1978. Me acurruqué sobre su pecho tibio y la realidad giró sin mí esta vez. No hubo necesidad de nada más y no intenté hacerle nada de ahí en adelante. Ella había intuído perfectamente lo único que necesitaba aquella tarde y aquella vida.
Me dormí sobre su pecho mientras ella me acariciaba la cabeza y secaba una que otra lágrima que se me arrancaban sin desearlo. Pasamos así unas horas y luego ella me dejó en mi cama. Al despertar el depto. estaba ordenado y todo limpio. Los últimos días con ella los pasamos leyendo a Blasco Ibáñez y tomando granizado de limón que ahora hacía yo por las tardes.
La dejé en el aeropuerto rumbo a Mallorca, no volvió a escribirme al mail pero yo la recuerdo como a ninguna otra.

Tuesday, September 06, 2005

Vacas flacas


Inma desapareció de mi vida y me dejó con un déficit de 300 euros mensuales, la ausencia de sus formas rotundas y sin binoculares, los que destruyó por despecho creo yo.
Así que comencé a buscar alguien con quien compartir departamento y pagos. En esos días vi por primera vez a Cloé quien me miraba como a un desecho sudaca cada vez que yo intentaba entablar un diálogo más allá de decir "hace calor ¿verdad?" Probablememnte su gesto mezcla de náusea y admiración al decir "...osea en tu país leen a Cervantes, Molière y Shakespeare en el colegio..." retrato la visión que ella, formada en París, tenía de mi querida tierra natal.
En esa época, como sólo tenía un tercio de los recursos que ahora me proporcionan los impuestos de todos los chilenos, la vida era dura y no sobreviviría mucho, con mi ritmo de vida habitual, si no encontraba pronto a mi media naranja económica.
En la orilla de Albufera, comiendo un plato de arros negre para pensar mejor, recordé que el día anterior había llegado un estudiante de postgrado procedente de Grecia el cual venía a hacer una tesis sobre García Lorca. Se llamaba Nikiforos Kosmiadis y tenía un aspecto de hippie antiguo, como esos artesanos trasnochados de Horcón. Divorciado, 32 años y 2 niños a quienes dejó en Larissa al cuidado de su madre de origen chipriota. El heleno estuvo de acuerdo con los gastos y pronto se acomodó en la habitación más pequeña, pero me dejó claramente definido que si venía con alguna "amiga" yo me iba a su pieza y él usaba la cama matrimonial que me dejó como legado Inma.
Día a día su español mejoraba y la primera "amiga" llegó a dos semanas de instalado. Era la feísima y estudiosa Montse de literatura griega, la cual se reía como una loca con el buen Nikiforos mientras gritaba "poli orea, poli orea". Eso sólo fue el preámbulo de lo que se avecinaba pues el griego resultó ser una máquina de conquista que cambiaba pareja cada semana y las chicas iban mejorando de aspecto paulatinamente. De pronto su presencia desnuda e impúdica comenzaba a molestarme mientras iba al frigorífico a sacar cervezas una y otra vez en medio de sus maratones sexuales y me saludaba animadamente. Obviamente siendo griego sabía de maratones y yo sólo esperaba que cual Filípides cayera muerto en una de esas carreras.
Tras tres meses, él era el dueño de la habitación grande y me decía: "lo siento, tienes que traer amiga para ocupar esta habitación". De esa forma me asaba por las calles de Valencia entre horchata y horchata sin ganas de llegar a mi piso con aire acondicionado y gemidos femeninos.
Decidí intentar comprender sus métodos pues en el ego masculino enfrentado a otro macho exitoso se provoca una gran desazón y sentido de la competencia. No pensaba caer en coquetearle a mujeres como Montse que significaba francamente un sacrificio así que decidí comenzar a salir con él en las noches.
Allí pude ver como les leía en griego a las más doctas, como le decía piropos absurdos a todas y al final yo solo junto a mi botella de Utiel Requena, que pagaba con mi beca presidente de la república, miraba a este Baco del Hélade irse con una y otra a la habitación grande.
Al final rebajándome a la condición de aprendiz tuve que preguntarle que hacía para tener ese éxito.
Se rió en mi cara y con la parsimonia de sus ancestros de Síbaris me dijo:" Las reglas de oro son
1.- Todas tienen al menos algo bueno.
2.- Halágalas a todas aunque sean despreciables.
3.- Cuando una se siente feliz contigo las demás la envidian, se sienten llamadas a destruir su felicidad y tratan de quedarse contigo para ser mejores que las otras, aunque tú seas un pelmazo.
4.- Busca sus perversiones y temores más íntimos y proponles realizarlos o exorcizarlos.
y
5.- y lejos lo más importante, las feas son las más agradecidas.

Su sabiduría mediterránea cambio para siempre mi vida y pronto tuve a Montse en la pieza grande. Nikiforos, cuyo nombre significa el portador de la victoria, me había dado una lección maravillosamente útil. Montse gestionó con sus profes mi pasantía por literatura griega donde conocía a Kavafis, Elitys, Kazantzakis y Ritsos.
Dos meses más tarde después de disfrazarme de dios pan y poseer a una Montse que gemía como una loca gritando "poli orea" comencé recibir un suplemento de beca por mi ayudantía de poesía griega con lo cual pude pagar mi piso con aire acondicionado y decirle a Nikiforos que mi periodo de vacas flacas había concluído.
El griego comprendió y se fue a vivir con su amor de turno y yo comencé a subir en la escala zoológica del sexo femenino de la Universidad.

Gilgamesh


Salí a buscar la Inmortalidad un día en la época de la cosecha,
con la certeza
que todos agradecerían mi viaje y recordarían mi nombre por siempre.

Desde mi ciudad de altas murallas salí sin pensar en nada,
colmado de dones y vitoreado por mi pueblo.
Los cedros perfumaban el aire y mi piel en medio de un camino
entre la montaña de mi ego y los valles de mis envidias.
Fueron dias extraños, sin caricias y exentos de paz.
Recordaba a mi madre mirándome desde un pedestal de mármol
vigilando los progresos y corrigiendo los errores,
recordé sus manos tibias calmando mis miedos
en una noche grisácea al amparar mi vacío
y pude ver su retrato severo esculpido en la murallas de Nínive
donde dejé abandonada la seguridad de una civilización ordenada.

Recorrí espacios sin nombre
buscando alguien que contestara mis preguntas
y lloré por mis antepasados muertos porque ellos no supieron
que había tierra al otro lado del Tigris.
Y tras pasar por el último pueblo de nuestro extenso reino
en la estepa encontré el vacío y una noche grisácea
pero no las manos de mi madre
que ahora sólo son parte de un sobrerrelieve lejano.
Todas las verdades estaban allí y decidí huír para no escuchar
la voz de la tierra que clamaba por contarme su historia cansada
y la de los hombres que horadaron su vientre fértil.
Al escapar me liberé de saber que futuro me tenían destinado los dioses
y entendí que fuí afortunado de alejarme de la desesperanza,
la única compañera de los que intuyen lo que ocurrirá el próximo instante.

En la estepa invernal en medio de la nada
apareció Siduri la última mujer de este mundo.
Ella me dijo que perdía mi tiempo,
que la inmortalidad era cosa de dioses y no de hombres
que para mí estaba reservado el instante,
el presente de gozar la carne, el amor y las artes;
la posibilidad de hacer caminar a mi hija de la mano
y de enseñoriarme sobre las murallas eternas de Uruk.
Yo la desoí porque las mujeres rompen los sueños
y te hacen vivir pegado a la tierra
preocupado más del reino que de los dioses.

Y seguí mi camino hacia donde los libros santos prohibían el viaje.

Donde finaliza el mundo fui recibido amablemente por
los dos únicos supervivientes del gran diluvio
ellos eran inmortales.
Me preguntaron para que que deseaba la inmortalidad
y yo les respondí con la verdad del viajero:
Al principio la deseé para reinar por siempre, pero pronto supe
que los reinos no alivian el dolor de no saberlo todo.
Luego la quise para que me sirvieran
y me enseñaran por todo la eternidad, pero el universo
no puede ser infinito, pues entonces sería imperfecto.
Y entonces la deseé sin motivo alguno
pues comprendí que la inmortalidad no resiste explicaciones.

Fuí incapaz de superar las pruebas que se me impusieron
para ver si era digno de la inmortalidad
mi consuelo fue la juventud eterna,
pero una serpiente me quitó también ese don
mientras regresaba a mi ciudad y mis murallas.

Hoy sólo paseo regocijándome con Uruk la eterna
y recordando a mi madre que me miraba desde un pedestal de mármol.

A ti que deseas la inmortalidad hoy puedo decirte
que no hay caminos que lleven a ella
que sólo hay noche grisácea en la ruta más allá del Tigris.
Tú que buscas vivir para siempre, escucha a Gilgamesh de Uruk
el señor de la ciudad eterna:
"La inmortalidad no existe en este mundo"
sólo hay instantes de goce y palabras efímeras.
La realidad de los hombres es la de Siduri en la estepa invernal.
Sin embargo tu serás siempre inmortal en la medida que
a la Inmortalidad puedas soñarla.

Monday, September 05, 2005

El verdadero voyeur


La llegada a Valencia fue fácil y cálida. Era Julio y yo, buen santiaguino, no acostumbrado al calor húmedo sufría sin saber que era sólo el principio. Tras dos semanas la cosa era insoportable y yo sudaba pensando en encontrar un "piso" versión española de un depto., el cual tuviera aire acondicionado.
En esos días me invitaron a Málaga y paseando por la calle Larios decidimos ir a un bar de cervezas irlandesas donde conocí a Inma. Cuando supe que era una malagueña que estudiaba en Valencia comprendí que debía estirar al máximo mis dotes de conquista.
Era la mujer perfecta para aterrizar en una ciudad extraña, no muy linda, mas bien gordita, de generosos pechos y caderas amplias. Me contó con su acento andaluz malagueño que hacía sonar las st como ch (revicha, impuecho, denticha) que era la mayor de tres hermanas de una familia de neocatecúmenos. Demás está decir que a sus padres les hablé maravillas de los vitrales de Kiko Argüello en la Almudena de Madrid (los que son una mierda) y que canté como nunca con Inmaculada en la misa del domingo.
Frente a la "manquita", la catedral de Málaga, le di el primer beso que me llevaría a vivir cómodamente y con aire acondicionado en la capital del Reino de Valencia.
Fueron 6 meses donde aprendí a moverme a mis anchas en la ciudad bajo el esmerado cuidado de Inma, quien me alimentaba con "pescaíto frito", "papas rellenas" (en Málaga son papas como en Chile, no patatas) y berenjenas arrebosadas. Yo a cambio dormía con ella y hacía el amor una vez cada dos o tres días. Pagábamos todo a medias y con mi beca alcanzaba para que viviéramos tranquilos tomando orchata en la plaza Dr. Collado.
Era un depto. en el 6º piso de un grupo de edificios con poco espacio entre ellos. Frente a nosotros vivían, amaban y dormían variados personajes que yo comencé a espiar como era mi costumbre en Chile. Aprendí mucho de literatura española, valenciana y de los gustos de Inma que sentía vergüenza de su desnudez por lo cual inicié una terapia de desensibilización con ella.
Pronto compré binoculares para ver mejor a mis vecinos. Los españoles son fáciles de escuchar y esto complementaba mi "investigación" aprendí muchas palabras en valenciano y entonces me "aguaitaba" (asomaba) al balcón con mis prismáticos para entender lo que pasaba.
El valenciano es una lengua dulce y grácil que se escurre para decir frases notables como: "me cague en Deu" más rica que el catalán que simplificó sus vocales terminales a 3 y no comparte las 7 de los valencianos. Una lengua propia de gente culta y lejana de los catalanes poco romanizados y pobremente arabizados en su historia.
Y entonces Inma me sorprendió mirando. Me dijo que teníamos que hablar. ¡Qué terrible y femenina frase!.
Me costó varias horas convencerla que no era un mirón cualquiera, que no me interesaba ver gente teniendo sexo o mujeres desnudas al frente. (cabe señalar que la vecina era exqusita e impúdica). Sino que muy por el contrario era una experiencia sociológica, donde yo era el espectador del mundo real, que miraba lo más importante: su vida diaria.
Tampoco me interesaba intervenir, eso queda para los gringos de Sliver, a mí sólo me gusta ver.
Ver como duermen, la decoración decadente de sus casas, las dicusiones y las dinámicas familiares, los amantes que tienen y las farsas que montan. Le dije que me interesaba ver el papel mural y los cuadros de cada piso, que me gustaba leer sus labios y escuchar sus gritos, que amaba ver como comían y qué comían; en fin, que era un científico y no sólo un mirón de poca monta.
Ella me abrazó y me pidió disculpas: "Perdona, ez que me azuzté cuando te he vicho mirando ahi fuera"
Hicimos el amor con la luz encendida y las cortinas abiertas como parte de su terapia. Los vecinos nos miraban desde todas las ventanas y las madres prohibían a los niños mirar.
Dos meses más tarde dejé a Inma que lloraba como una loca. Volvió a Málaga y según supe no volverá a Valencia.
Eso me apena mucho porque ahora debo buscar a alguien que me ayude a pagar el depto. con aire acondicionado y con tan buena ubicación.

Sunday, September 04, 2005

Cloé y la literatura femenina.



Hace un tiempo ya que no veo a Cloé, le encantaba discutir conmigo pues decía que era como tener a uno de esos machos hispanoamericanos del pasado hablando de letras.
Me escribió hace unos días para decirme que los ingleses de las Universidades de Manchester y Ulster habían encontrado en un estudio que los hombres son más inteligentes que las mujeres. Me envió el trabajo original para revisarlo y para que a sí me sintiera regocijado.
Ella sabe que en el fondo soy un machista que trabaja como liberal de café en un mundo donde es impopular ser un chapado a la antigua.
En una tarde húmeda en el centro de Valencia discutimos largamente acerca de las mujeres y la literatura. Ella afirmaba que el machismo había impedido que las mujeres desarrollaran la veta literaria, para la cual están mejor dotadas que los hombres, arguyó que las conexiones más amplias entre ambos hemisferios cerebrales en la mujer hacían de esta capaz de conectar mejor con sus emociones y desarrollar mejor el lenguaje. Rebatía mis argumentos históricos con la existencia de mujeres importantes como Safo, Hildegard von Bingen, Santa Teresa de Jesús y para darme un golpe sudamericano Gabriela Mistral. Yo contraatacaba diciéndole que las religiosas estaban casi enloquecidas con sus visiones y que de las otras se duda de su sexualidad y piensan como hombres. Cloé comenzaba a molestarse y me entregó el mejor argumento de la tarde al nombrar a Isabel Allende. Yo no dudo que muchos le tengan envidia por vender mucho, sin embargo en cualquier círculo serio donde se enseña literatura todos sabemos que lo mejor de su obra es una copia del realismo mágico de Gacía Márquez y el resto es pésimo. Harold Bloom, el gurú estadounidense autor del Canon Occidental ha hablado pestes de ella y creo que desde ahí los que no se atrevían para no parecer facistas cobraron valor y dijeron lo que pensaban francamente de sus libros iguales.
Nuestro siguiente encuentro fue en Paris. Yo sentía que algo pasaba entre ambos pero me parecía raro que pudiera haber entendimiento entre esta mujer hermosa y liberal y el chico tercermundista y conservador que yo era para ella.
Mi traducción de "Lo procés de les Olives" un poema satírico de fines del medioevo valenciano le había parecido interesante, ya que ella se dedicaba por esos días a la poesía occitana provenzal. El texto trata de un viejo y un joven que discuten por quien es capaz de satisfacer mejor a una mujer, haciendo un paralelo entre los genitales y el acto sexual con la boca, el cuesco, la carne de las aceitunas y el hecho de comerlas. Algo muy atrevido para la época y que terminó de convencerme de la capacidad sin límites de mis amigos del Reino de Valencia.
En un café frente a los jardines de Luxemburgo conversamos acerca de poesía y femineidad. Ahi reconocí mi debilidad por Emily Dickinson lo que le pareció una pequeña traición a mi vocación de macho latino. Lo bueno de los cafés franceses es que el tiempo pareciera no pasar y nadie te apura preguntando si quieres más cosas al terminarse tu café. La invité a una segunda taza, esta vez de la variedad Monsoon Malabar esa de toque azumagado y húmedo tan típico de la India y parece que resultó porque a ella le encantó el detalle que para esos días costaba cerca de 10 euros.
Yo con tal de conocer Paris me alojaba entonces en un sucucho del Marais rodeado de bares "gay freindly" así que recibir la invitación de esta bonita francesa a dormir en su departamento fue un honor y un alivio.
Cloé era originaria de Saint Maló y como la mayoría de las oriundas de Bretaña, de piel blanca y pelo rubio con esas pecas que las hermanaban con irlandeses y galeses de Cornualles. Hija del dueño de una pescadería llamado Yannick literalmente huyó de su casa para no ser la heredera del negocio y poder estudiar a Rimbaud.
Esa vez pese a mis intentos diarios por una semana no pasó nada entre nosotros más allá de un beso con más o menos pasión. Discutíamos todo el día de libros y recorríamos la ciudad comiendo crépes de chocolate y crema. En un arranque de valor decidí gastar más de lo que debía y nos fuimos a cenar a la Place du Tertre donde luego nos hicieron un retrato que guardo hasta ahora.
Ella me dijo que el día que demostraran que los hombres son más inteligentes que las mujeres, como regalo me daría la mejor noche de mi vida.
He revisado el estudio extensamente y esta bien diseñado, con un número más que aceptable de sujetos y las estadísticas parecen cuadrar perfectamente.
Vamos a juntarnos en Rennes en su Bretaña natal, dijo que sería sumisa y agradecida de mis palabras. Incluso que cocinaría aquello que le enseñó tiempo atrás su padre, comida de mar para agradar a un hombre. El resto tendré que vivirlo y callarlo sólo para mí, pues me dijo que de García Lorca sabía que un hombre como yo no cuenta detalles, pese a las dudas de la hombría de García Lorca.
Todo ha sido extraño e inesperado, veré que me ofrenda Cloé y si la logro convencer que la literatura femenina en realidad no existe.

Saturday, September 03, 2005


Yo intenté conquistar el Alcázar sagrado como si de eso se tratara mi vida
sin saber que la elección
ya la había hecho el destino cuando mi madre daba a luz.

Estaba en un lugar oscuro entre Capadocia y el Helesponto
un espacio donde se abrió la puerta del Hades y puede ver que mis parientes
se codeaban mejor con los buitres y las cadenas que con Prometeo .
Un alma guió mi destino y me mostró a mi padre.
Me contó que él ya me había olvidado
y que ahora tenía todo aquello que deseó para mí alguna vez:
suntuosos Juegos, grandes banquetes y mujeres de risa estruendosa.
Me fui sin beber de las aguas del Leteo porque decidí vivir el mayor dolor
el dolor del recuerdo.

Cuando era pequeño viví en la casa de mi abuela,
una casa vieja en la calle Cummings.
Tanto amaba esa casa que al mudarnos,
me encontraron llorando en un rincón
cubierto de polvo y aferrado a una columna.
Ahora sé que al nacer todos elegimos entre una vida larga y penosa
o una vida vida corta de héroe;
yo preferí la primera y así seguir siendo el niño de la casa de adobe,
esa casa que no pagaba contribuciones y que me ha hecho
pagarlas a mí de manera incesante.

Al ascender de mi infierno cotidiano decubrí
a varios poetas que marchaban hacia Ilión
y pude escuchar desvaneciéndose
las últimas caracajadas de mi padre en los infiernos.

Uno de los poetas venido de Oriente me entregó un minúsculo papel de seda
donde se podían leer tres líneas:
"Cerezos quemados
luces y palabras
Nagasaki".

Marché con ellos y abordé el primer barco que pude.
El viaje era largo y hubo que esperar un sacrificio
para que al fin el viento sopláse a favor nuestro.
Las noches frías se pasaban con vino, un poco de ambrosía
y el calor de una palabra de arenga para convencerte que eres el mejor.
Uno de los marineros en medio de su borrachera
me contó que nunca volveríamos a casa,
que ese es el detino de los hombres de verdad.
Y entonces supe que yo sí volvería,
porque yo soy el niño de la casa de adobe
y a mí lo de héroe y hombre de verdad
sólo me sirve para escribir frente a un papel desnudo.

El asalto a Ilión fue más simple de lo que creía
sus hombres se rindieron con tan sólo escuchar que algunos
veníamos saliendo del Hades.
Esta vez no fue necesario el engaño ni el apoyo de los dioses,
bastó con la poesía.
Una palabra cambia a un hombre
otra al Universo y esto fue lo único que cambió la historia.

Ahora cansado y maduro
estoy rumbo a Itaca y regreso a la casita de adobe,
allí seguiré llorando en un rincón
donde estas ínfulas de héroe y poeta
morirán sepultadas por el polvo para siempre.
Allí comentaré con los amigos las locuras de juventud
y mi perro Argos vivirá conmigo para siempre.
Aun así envidio a los que muerieron en Ilión y Nagasaki
tal vez, entonces, debí beber las aguas del Leteo
o quizás traicionarlo todo
y quedarme con mi padre en el infierno.

Friday, September 02, 2005

Cevantes y la ruta del Quijote


A 400 años de la publicación de "El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha" España se ha revolucionado con este hecho y ha desarrollado una mezcla de gestión cultural y turística que está dando buenos frutos.
Uno se pregunta si en Chile sría posible crear rutas bien organizadas que expandieran el turismo y nos hicieran más atractivos. Tener una ruta nerudiana que pasara por sus casas y mezclara la gastronomía que gustaba al vate. Una ruta rural por Parral viajando en tren y conociendo el entorno infantil de Nefatalí Reyes o una mezcla bien organizada con estaciones y tour bien hechos (recalco el bien hecho por tener excelentes guías y conocedores de la vida y obra) en Elqui y La Serena.
En España han definido varias rutas cervantinas y quijotescas para facilitar el acceso de los turistas. Me parecen destacables por ejemplo:
Cervantes en la comunidad de Madrid con visitas a su casa en Alcalá de Henares a la cual se puede llegar tomando un tren en Atocha y viajar en este vehículo cervantino donde se representan en sus vagones obras del escritor. Ya en Alcalá se puede disfrutar de teatro callejero, la visita a la Universidad Complutense (del nombre latino de la ciudad Complutum), y un espectaculo de luces que proyecta escenas por muchos edificios públicos de la ciudad. Esta ruta se complementa con la exposición de la biblioteca nacional en Madrid donde se pueden ver versiones del libro desde su primera edición hasta nuestros días, con versiones portuguesas, talianas, las célebres francesas y hasta japonesas.
Una segunda ruta es de Toledo hasta El Toboso, en la cual se visitan la maravillosa Toledo acerca de la cual Cervantes escribió y la relacionó con el río Tajo, Consuegra con sus molinos de viento de la época cervantina, Puerto Lápice lugar donde hay una venta en la que se dice que Cervantes inspiró el episodio de velar las armas. Se finaliza en el Toboso con sus casas encaladas de blanco, el museo cervatino, la única estatua que los muestra a ambos y la casa de Dulcinea, un museo donde se conoce la casa de la musa que inspiraría al manco de Lepanto.
La tercera ruta importante es del Toboso a Argamasilla de Alba donde se puede conocer Mota de Cuervo, Campo de Criptana y Las Pedroñeras, tres baluartes manchegos de los molinos y gastronomía. Pasando por Alcázar de San Juan donde está la pila baustismal del escritor y varias estatuas alusivas y finalmente hasta Argamasilla de Alba donde está la cueva de medrano, prisión donde Cervantes inició el relato.
La última ruta importante es la barcelonesa donde los catalanes han organizado un recorrido por la ciudad condal relatando las aventuras en dicha ciudad y recordando la ínsula barataria.
Creo que debieramos seguir ejemplos de literatura entretenida y turística ya que en Chile tenemos lo fundamental para hacerlo: los escritores.