Pepet el Anacoreta

Bellísimas narraciones y opiniones de la vida de Pepet.

Thursday, November 24, 2005

De pereza, pintura e intimidad.


Me siento como aletargado, como en esos momentos en que te has levantado temprano por obligación y a media mañana sientes un calorcillo extraño, una cierta desregulación térmica y el paso del mundo delante de ti como si te diera lo mismo lo externo. Como con un reloj propio que no admite apuros de otros o cambios de ritmo ajenos.
Una bella indiferencia frente al mundo y un poco de orgullo por esta pereza. Parecida tal vez a la pereza del soneto de Breton de los Herreros que tanto me ha gustado siempre.
Por las tardes quisiera dormir siesta y que me abrazaran mientras tengo esa extraña sensación de molestias musculares antes de dormir. Es como una flojera donde estirarse demasiado molesta en brazos y piernas. La siesta, esa costumbre tan española, que aquí permite que se cierre el comercio de tiendas pequeñas por largas horas para permitir su desarrollo pleno. Ha resultado ser de una pérdida de tiempo enorme para mí porque tras ella y quizás por mi falta de costumbre previa, quedo muy torpe y lento y recién a eso de las 20:00 hrs. despierto para hacer mi vida hasta las 2 o 3 AM.
Pensé que sería una astenia post viaje por el hecho de volver a mi vida cotidiana luego de haberlo pasado tan bien y haber estado tan cerca de sabores, aromas y sensaciones tan agradables. Pero ahora no lo tengo tan claro en verdad. Lo bueno ha sido que en este devenir de sueño y aletargamiento he obtenido visiones de la intimidad que me han hecho recordar años algo lejanos.
Mi gentil damisela sigue tratando a este doncel con gracia y cuidado y soporta mis excentricidades con gusto. Cuando la veo levantarse y arreglarse me recuerda los deseos adolescentes que tenía de ver dichas actividades femeninas.
Recuerdo que a eso de los 12 años mirando unos libros de pintura me encontré con dos cuadros que me hicieron sentir una curiosidad inmensa por los acicalamientos de las mujeres. Se trataba de "El baño turco" de Jean Auguste Dominique Ingres y "El baño de Diana" de François Boucher. Me provocaba una cierta excitación al mirar esa desnudez en medio del baño. En el cuadro de Ingres además se aprecia una sensualidad inmensa en medio de formas rotundas y miradas lascivas. Una mujer con un tocado árabe se asoma y a su lado otra la observa mientras uno no sabe de quien es la mano que cubre su pecho. En el de Boucher la mezcla de etérea pureza griega con las apariencias barrocas de las mujeres de caras rosadas y nada despreciables atributos me era muy sugerente de un deseo contenido terrible.
Más tarde seguí buscando cuadros de Boucher que para mí se transformó en ese voyeur elegante que yo deseaba haber sido. Con cuadros como "La toilette" que hoy puedo ver en Madrid en el museo Thyssen con la sensual colocación de las medias, por parte de una mujer joven de mejillas sonrosadas, el cuadro hace gala del manejo de las telas y texturas. Y así finalmente fui a a dar con las "odalisca rubia" una adolescente impúdica basada en una modelo de 18 años a la cual, estúpidamente, mis dedos recorrían sobre el papel del libro donde aparecía. Yo tenía entonces 13 e imaginaba estar también en ese sillón teniendo la sensación táctil de la seda, los terciopelos y la piel, colocándome suavemente tras ella y finalmente luego de una idílica tarde de luz baja dormirme sobre su espalda. Era una joven para nada delgada que probablemente marcó mi gusto por caderas generosas. Años más tarde al leer la historia de "Rinaldo y Armida" y ver el cuadro de estos personajes medievales, que pintó Boucher y que se puede admirar en el Louvre, volví a tener esa extraño deseo de amar a esas mujeres que se arreglan desnudas tras un baño relajante y se muestran sin temores con toda la piel al decubierto.
El fascinante ritual del baño, de secarse cuidadosamente, de arreglarse y de mostrar ese espacio tan íntimo a mis ojos es una de las cosas más excitantes de la vida.
Espero que la pereza se me vaya pasando pero por ahora intentaré disfrutarla mientras despierto de a poco para verla a ella saliendo desnuda luego del baño.

10 Comments:

At 8:43 AM, Blogger Chirimoya_Alegre said...

Corazón sureño..
que bien describes esas sensaciones de la que todos hemos sido parte alguna vez...yo menos de las que quisiera sin duda, pero siempre ávida ante la posibilidad del aletargamiento estupidazante y bobo del amor asentado. Soy una gata de chalet, me pasaría horas en la cama con mi contraparte amorosa viendo películas, leyendo juntos, comiendo fruta, conversando, durmiendo..es un maravilloso invento ese, sobretodo porque va unido a un millar de otros inventos como el baño, el ARTE-facto tina con toda su sensual invitación, el ritual de la limpieza perfumada, de la calculada posibilidad del espionaje. Me remontaste a un jardín árabe con nenúfares y pileta en medio de las rosas, donde el califa ve a sus doncellas como se acicalan para y por él. "Sensualidad en la España Musulmana" se llamaba un curso que tomé en la Universidad (estudié Historia a todo esto) y era...muy como lo que cuentas, maravillosas evocaciones.

Un besito feliz de que hayas vuelto...disfrute su pereza. Te lo dice una perezosa declarada sin culpa y practicante fiel.

 
At 10:07 AM, Blogger nika said...

Haces referencia a dos cuadros que también a mí me cautivaron desde temprano, ¿sabes qué me encanta en ellos, además de lo que describes? La piel. Es una maravilla. Casi que se puede sentir el calorcillo que de ambos cuerpos emana, casi que se puede sentir latir esa piel. No sé, es algo que seduce.
No eres el primer hombre a quien le escucho confesar esa curiosidad y ese ensimismamiento por el acicalamiento fememnino, y es que en verad tiene algo de mágico y mucho de disfrute.
Gracias por compartir tus reflexiones con nosotros.

 
At 12:22 PM, Blogger ETERNO DESPISTE said...

ayyyyyy pepet disfrutas del amor es eso , eso es tu relajo y las ganas de no hacer nada mas que disfrutar de la compañia de tu musa, de tu compañera de caderas generosas, que momentos mas evocadores llenos de sensualidad..ayyy como se extrañan..el vapor, el baño, la crema, la piel suave, sedosa y fragante...

 
At 11:53 PM, Blogger palabraserrantes said...

Hay acaso mejor aletargamiento que el que decribís en este bello relato? Creo que no, o pocos. Creo que sentís que tu vigilia es como otro sueño, si se me permite parafrasear a Borges. El arte ligado con el amor, y esos instantes que hacen que la vida sea
más vida.
En estos momentos no tan buenos para mí, qué bien me hace leerte Pepet.

Un saludo, y que siga tu letargo!

 
At 2:44 AM, Blogger Laura said...

A mi me encanta estar aletargada por amo.
Bienvenido al club

 
At 11:11 AM, Blogger kiantei Castor said...

Me he sentido bañada de tí, mi querido Pepet,
leer tus líneas no solo es un bálsamo artístico (ya que es absolutamente necesario abrir el google e ir a recorrer tus pinturas mientras se lee tu texto) sino también una fiesta de sensaciones.
Bello como siempre mi estimado, muy bello.

 
At 11:44 AM, Blogger Una sombra said...

Los mundos de la reflexión suelen ser más grandes que el que llamamos tangible.
Por que el que está dentro nuestro, se lleva; el externo, desvanece.

 
At 3:15 AM, Blogger clooser said...

El ocio que le llaman no?

saludos desde este rincon

gracias por la visita

 
At 10:22 AM, Blogger Chica Pánica said...

tu pereza y tu mirada...

debes sentirte si no enamorado de una mujer, debe ser de la vida...

hermoso relato de baño...

cuidese y aios!

 
At 10:38 AM, Blogger Bruj@ said...

Hermosa imagen...

 

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