Pepet el Anacoreta

Bellísimas narraciones y opiniones de la vida de Pepet.

Saturday, October 08, 2005

Amor en Melilla


Cuando salté la valla pensé que nada podría importarme si lograba llegar al otro lado, ya había fracasado hace 2 años intentando llegar en una "patera" cuando la falta de agua me llevó a a estar al borde de la muerte y me devolvieron al hambre y la necesidad de llevar un arma en mi país natal.
Creía que mi piel oscura y mi olor no era del gusto de esta gente que para mi huele a muerto pero que son la clave para vivir mejor; sin embargo tuve que llegar aquí para descubrir lo contrario.
Desde que conocí la cercanía a la muerte sin saber nadar y deshidratado observando como embarazadas y niños se morían en el barquito de papel que nos transportaba a la Península ya no tengo nada que perder. Mis padres murieron en la guerra y de mis 11 hermanos quedamos 5 una de ellos con SIDA pues un potentado del pueblo decidió curar su mal con la virginidad de la pequeña.
Yo decidí cuidarme como me enseñaron los misioneros italianos de quienes aprendí a hablar la bella lingua. Eran buenas personas pero muy estrictos y me acostumbré a uno que otro golpe para corregirme y al silicio los viernes para parecerme a Cristo. Aprendí a leer y me prometieron que un día iría a Roma si me hacía sacerdote, yo prefería tener una familia, pero no alcancé a mentirles pues la guerra se los llevó como a todos los blancos.
En el campamento donde estoy me trataron bien. Todos sabemos que los españoles pese a su forma de hablar bastante más brutal que los franceses son mucho más humanos a la hora del trato y parece que están presionados por su gobierno para que no se vea maltrato en los campamentos.
Melilla según lo que me contaban es una rareza de nuestro tiempo, eso de tener colonias en África es de trasnochados y parece que es como un ajuste de cuentas por que a ellos les quitaron un pedazo de tierra en Gibraltar. Aquí me quitaron los piojos y me curaron una heridas que me dejó el salto de la valla.
Por mi tienda pasaba una vez al día la española que nos daba la comida de la tarde. Era una mujer gorda y grande daba gusto saber que en Melilla se podía comer bien y llegar a tener esas elegantes carnes suaves. Era voluntaria en el campamento según supe por los senegaleses que se reían al contarme algunos detalles de la amable María Sagrario. Ellos me hicieron saber de la debilidad de la chica por la piel oscura y como contrastaba su vida sexual con los mensajes de catecismo que daba a todos. Yo por los italianos sabía de mandamientos y pecado.
Lo que más me gustó fue saber que explicaba muy bien los mandamientos pero del sexto decía que se trataba de ser bueno en general.
Sabíamos que ella tenía una debilidad por los hombres de mi color y que iba rotando mes a mes por nuevos amantes. Decidí entonces mostrarle mi interés por el catecismo.
Le dije que estuve a punto de hacerme sacerdote y parece que eso sirvió para provocar mayor interés en ella.
Nunca había visto tanta carne junta en una mujer, formas tan espléndidas que ni nuestro mejor ganado tiene aunque hayan pastos tiernos.
Durante un mes me visitaba a diario y me contó que algo la impulsaba a buscar y buscar hombres y en especial negros. ella sabía que algún dia se podía coger una enfermedad pero el deseo era mayor.
En esos día se tramitaba mi expulsión de Melilla lo que paradojalmente podía convertirse en mi salvoconduto para quedarme en España para siempre.
María Sagrario llegó llorando un día contándome que su método anticonceptivo había fallado y que por sus cálculos íbamos a ser padres. Como buena católica decidió que debíamos casarnos y eso significó para mí la permanencia en Melilla.
Hoy miro correr a mi pequeña mulata y cumplo los mandamientos. María Sagrario recorre los campamentos y espero que no vuelva con alguna enfermedad o un nuevo hijo, pues su debilidad persiste. Yo tengo ahora una hermosa panza que miran con envidia los recién llegados y revela mi status. Y del sexto mandamiento sólo me acuerdo cuando el silicio me presiona demasiado los viernes por la noche.

5 Comments:

At 7:32 AM, Blogger soberbianaif said...

justo ayer comencé a leer un libro, donde hablan de Melilla, no precisamente de amor, pero algo es algo.

ya que estás en esta aventura de la literatura a medida y pedido...¿me dedicarías algo a mi?

 
At 7:54 AM, Anonymous Anonymous said...

Anacoreta,
te has ganado mi respeto,
te dejo un abrazo y una suave brisa del mediterraneo que te acaricie la cara y te conserve las musas.
Gracias por mi cuento a medida.

 
At 9:56 AM, Blogger Pepet el Anacoreta said...

Será un placer. Tú propones el tema y yo te lo hago.

 
At 3:54 PM, Blogger Chica Pánica said...

una hermosa forma de escribir...
buena redaccion, espero seguir leyendo mas!

 
At 4:33 PM, Blogger maledeta said...

Hola...

Buena historia, la verdad es que el tema de los inmigrantes africanos a Europa esta en boga. En el festival de Cine de Valdivia al cual asistí, había un largo metraje que hacía referencia al tema, pero esta vez los inmigrntes provenian de Medio Oriente (si no me falla la memoria). La historia es muy triste y se basa en las vidas que la gente deja tras, con el fin de encontrar un mejor pasar, al otro lado de la frontera.

Gracias por visitarme

Gata Floja

 

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