Pepet el Anacoreta

Bellísimas narraciones y opiniones de la vida de Pepet.

Friday, September 09, 2005

Ahora sé para que sirven el Yoga, el Taichi y las Dietas.


En Chile siempre comí todo lo que me preparaba mi abuela oriunda del sur. Era la comida que comía su padre el cual partía a las 5:00 AM a vigilar como iba el trabajo en su campo y se paseaba bajo la lluvia valdiviana observando sus vacas y sacando provecho del bosque que quedaba en sus terrenos. Era una vida dura, con frío pero que le reportaba buenos dividendos económicos. Entonces el bisabuelo comía "como hombre", es decir poderosos caldos, grasosas carnes, cocidos y mariscales varios, leche, mantequilla, muchísimos huevos de su campo y postres hechos con los productos regionales que nada tenían de dietéticos ni hipocolesterolémicos. El buen bisabuelo que dejó una herencia sustanciosa vivió 91 años y murió en un accidente automovilístico.

Y claro, yo seguí comiendo así pero dedicado a la lectura y a una actividad física dada sólo por mi vida sexual. Entonces creo tener unos kilitos de más y los adoro pues han sido el fruto de vivir muy, muy bien y me recuerdan agradables aventuras.

Al llegar a España y acomodarse mi situación económica entre la beca de mi presidente (entiéndase los impuestos de todos los chilenos, los que yo no he pagado nunca hasta ahora con más de 30 años gracias a estudiar mucho), la de mi universidad, la del gobierno español, mi ayudantía en poesía griega y finalmente el dinero que me manda mi familia; pude entonces mejorar mis hábitos alimenticios con la dieta mediterránea y la no mediterránea también.
Había pasado un año desde el incidente del cuaderno de Yasna y ahora nos reencontramos en nuestro curso común de filosofía y literatura el cual era un colador donde varios se quedaban pegados por que se debían hacer análisis muy exhaustivos de movimientos literarios y obras.
Yasna andaba con su nueva amiga. Una peruana estupenda de una familia importante de Miraflores en Lima. María Victoria era una chica delgada y alta vestida siempre impecablemente de pelo negro, ojos verdes y unos labios hermosos, poco contundente en sus atributos pero elegantemente distribuidos. Yasna comentaba que juntas hacían Yoga y Taichi para mejorar su concentración y así rendir más en los estudios. Se les podía ver a eso de las 8:00 según dicen, pues yo jamás he llegado a esa hora, haciendo sus ejerciciós en el patio antes de entrar a la clase.
Normalmernte a la hora de comer las veíamos disfrutando de sus lechugas y vegetales varios aliñados con limón y sal (sin aceite) y sus sempiternas botellas de aguamineral.
Mi primer reencuentro con Yasna fue a través de su saludo: "Hola Pepet, estás más gordo", a lo cual respondí con mi mejor cara: "es que la vida me trata muy bien: lindas mujeres que cocinan estupendamente, poco estudio, buenas notas y nada de ejercicios extenuantes estando en posición vertical"

Un par de veces me ofrecieron probar aquello e ir a comer al restaurant vegetariano donde acudían asiduamente pero eso no iba conmigo. Para mí eran la nueva confederación Perú-Boliviana en una versión femenina postmoderna urbana.

En ese curso conocí al que sería uno de mis mejores amigos en el futuro: José María Garcerán de Borja descendiente de un maestre de la Orden de Montesa, un dandy amante del buen comer y de la literatura valenciana, con quien inmediatamente congeniamos al pedir lo mismo en una cena de despedida de un profe. Cuando miramos nuestros platos los únicos de la mesa con fois gras y uvas confitadas de entrante y Mollejas con salsa de Morilles acompañadas de rabo de toro supimos que una pasión nos hermanaba. Terminamos tomado un Chateau Latour inolvidable que él invitó como muestra de agrado por mi elección culinaria.
Como toda su familia él no trabajaría nunca pues una de las condiciones para pertenecer a la Orden era demostrar no haber ganado dinero con tus propias manos en la menos 7 generaciones, cosa que en su caso se cumplía con creces.
Antes del examen final del curso mi amigo decidió celebrar su cumpleaños con un banquete al estilo medieval de su rancia familia. Había gansos, faisán, jabalí hermosos pescados, mucho cordero asado y lo único cercano a un vegetal eran las papas al horno y fritas.
La confederación se paseaba buscando su pasto y entonces decidí ver si podíamos alocar un poco a Maria Victoria ya que sabíamos que la lado de la boli nunca se soltaría lo suficiente.
La cogí por la cintura y me la llevé a probar las carnes. Ella estaba un poco reacia al principio y me dijo que nunca comía estas cosas. Le dí a probar un trozo de jabalí de centro rojizo y sanguinoliento y al terminar de tragarlo me dijo que estaba exquisito. Con una copa de vino Rioja y con un tenedor que iba sacando cada vez más y más materia grasa y proteínas fue disfrutando de esa maravillosa cena y yo asegurándome que la cantidad de alcohol fuera subiendo en su sangre. Yasna miraba atónita y le decía:·"¡pero si tú no debes comer eso, recuerda lo que dice el profesor de Yoga!"
Pero ya era tarde, María Victoria se reia como una loca por los efectos de Baco y yo me la llevé a mi departamento para el postre. José Mari me dió sus bendiciones al salir y yo agradecí el banquete extraordinario al cual el noble nos había invitado.
María Victoria intentó hablarme de la serpiente kundalini y de los chakras, pero ya su cuerpo desnudo tenía a este servidor sobre sus centros de energía haciéndolo todo a la antigua sin preocuparme mucho por donde fluiría la energía tántrica. Como un Lynch o un Baquedano coloqué mi bandera chilena sobre Lima una vez más y descubrí lo agradable que son los suspiros de limeña. Ahi supe para que servían sus dietas, y los ejercicios orientales, pues estaba exqusita y tenía una movilidad y plasticidad fabulosa. Todo eso servía para entregarle placer a un sibarita como yo que esa hora obtuvo todo lo que Hedoné puede darte.
A la mañana siguiente su resaca no le permitía pensar mucho y a mi una noche como esa me dejó perfectamente calibrado para dar mi examen de filosofía y literatura. Creo que me copió más del 50% del examen y Yasna la miraba con desprecio cuando me hacía ojitos de un asiento a otro.
Nos fue bien a todos, incluso a Yasna. José María siguió sin trabajar y de vez en cuando me invita a tomar algún vino a su casa y ahora con María Victoria a veces salimos juntos y comemos carne algún fin de semana entre mantra y mantra.

9 Comments:

At 7:14 AM, Blogger Aldea Diaguita said...

Realmente me estoy poniendo muy perezoso, hace mucho tiempo que no leía un post tan largo, eso si sólo porque me mantuvo interesado...

Saludos!

 
At 10:19 AM, Blogger soberbianaif said...

es claro que comer y follar son dos placeres que deberíamos mezclar con más frecuencia, y una buena elongación es una cosa fundamental.
debo decir que uno de mis amantes me llevó por el camino vegetariano, pero, de una manera demasiado agradable. Tener a un macho italiano, en una cocina, cocinando para mi, era lejos una de las escenas más excitantes de mi vida.
de todas maneras...eres un cerdo machista...y eso es enfermizamente agradable.
tener el don de ser perverso es algo que debe agradecerse.

 
At 11:42 AM, Anonymous Boliviana said...

Veo que los chilenos no cambian su prepotencia. Siguen con su cantinela de la guerra del pacifico que harto dolor le ha provocado a Bolivia y a Perú.
Además como te acaban de decir, eres un cerdo machista, creo que eso intrepreta mi sentir completamente.

 
At 12:46 PM, Anonymous Bigdick said...

Maestro, que buenos relatos al fn literatura de machos y no de pusilánimes y maricas.

 
At 7:41 PM, Blogger Bruj@ said...

Tienes una visión interesante y limitada de la realidad. De todos modos el tinte de tus letras es bien cuidada y pensada esmeradamente escrita. Pero medianamente intensa, no llega al climax. No pude terminar de leer lo que escribiste, producto del Cabernet que acabo de probar (un cosecha 2003 exquisito), que me hace escribir y hablar mas de lo debido...
despues de lo dicho... buenas noches.-

 
At 8:07 PM, Blogger Pepet el Anacoreta said...

¿Cabernet sauvignon o cabernet franc?

 
At 9:25 PM, Blogger Pancho said...

ahora te toca descubrir el otro lado del yoga, taichi y todo eso...

1.- las minas se sienten irremediablemente interesadas por alguien que hable de esas cosas
2.- si practicas, aunque sea un poco y mal, mejor todavia, suben tus bonos de ego y aumenta tu atractivo ante ellas
3.- si sigues practicando... incluso mejoras tu performance, lo que hace que en realidad queden marcando ocupado
4.- si a eso le puedes condimentar con cosas como 'el tarot me habia dicho que esto pasaría'... uf! afirmaté cabrito!

Saludos!

 
At 8:56 AM, Blogger galgata said...

Yo también me entretuve leyendo el post..! y eso que era largo.
Desgraciadamente, a las mujeres no se les deja tener cuerpos de sibarita.

 
At 5:07 PM, Blogger Catriela Soleri said...

Jajaja, vaya ¡que anécdota!
Realmente divertida, y es precisamente algo que he reprochado muchas veces: que las mujeres tengamos que cuidar nuestros cuerpos.
Aunque francamente, la mayoría de las veces no me importa, y disfruto mucho de la comida.
En especial de la italiana y la argentina.

 

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